Repsol hace otra diana en Latinoamérica
· Tras los hallazgos de Bolivia y Brasil, ahora encuentra gas en Perú, el suficiente para abastecer dos veces cada año la demanda en España
Va de descubrimiento en descubrimiento. Tras el hallazgo del pozo de gas Huacaya X-1 de Bolivia -cuyas pruebas de producción registraron un volumen cercano a los 800.000 metros cúbicos de gas diarios- un nuevo campo petrolífero en Cuenca de Santos (Brasil) y la entrada en producción del megacampo Shenzi, en aguas estadounidenses del Golfo de México, ahora es Perú el escenario de las buenas noticias para la compañía que preside Antonio Brufau. Repsol YPF ha encontrado más de 2 trillones de pies cúbicos de gas natural (56.000 millones de metros cúbicos, equivalente a casi el doble del consumo anual de gas español), en el lote 57, cercano al yacimiento de Camisea, un descubrimiento que refuerza a la hispano-argentina en una de las cuencas más fructíferas de todo el continent y sintoniza con los planes del Gobierno aprista de “gasificar” el país. Y que, al calor de los nuevos yacimientos, puede acompañar al proceso de reorganización de la compañía en la región, que despegó con la “argentinización” de YPF mediante la venta a Eskenazi del 14,99% y la próxima salida a Bolsa del 20%.
El nuevo hallazgo en el pozo Quinteroni, en el Lote 57- una de las cuatro áreas donde explora Repsol-YPF en la zona- confirma la existencia de una cuenca gasífera cercana al yacimiento de Camisea, en el Cusco -uno de los epicentros energéticos de Perú y de la región- pero independiente de ella, donde Repsol se dispone a impulsar la exploración gasífera de otros lotes similares. No está sola en la aventura. Repsol es el operador del consorcio que explotará el campo Kinteroni X1 del Lote 57 de Camisea, en el sureste peruano, con una participación del 41%, mientras que Petrobrás controla un 35,15% y Burlington Resources Perú el 23,85% restante. Actualmente Repsol y Petrobrás están en proceso de adquisición de la participación de Burlington, que se encuentra pendiente de la aprobación formal por parte de las autoridades peruanas.
Alan García se apunta al carro de un descubrimiento del que espera hacer un arma para el impulso de la gasificación de Perú, para independizarse del petróleo, aumentar el consumo interno y fomentar la comercialización de gas en el mercado internacional. Un proceso en el que la hispano-argentina aspira a tener voz propia. Su acceso al gas- tanto los campos en explotación como los nuevos yacimientos- la colocan en el epicentro de la nueva estrategia energética que García está empeñado en fomentar. Y para la que no deja de hacer futuribles. Según los cálculos del mandatario peruano, el descubrimiento de Repsol es el mejor indicio de que en los otros lotes que circundan Camisea habría también gas natural y eso podría hacer al país dar un salto en las reservas de gas, asegurar el consumo interno por 50 años y también exportar, así como utilizarlo en las petroquímicas que se espera instalar en el país con inversiones extranjeras.
Repsol desarrolla en el país latinoamericano actividades de exploración petrolífera y de gas desde hace más de 50 años, así como de fabricación, distribución y comercialización de productos petrolíferos. En la actualidad posee participaciones en ocho bloques, siendo operador en cuatro de ellos, dos en las cuencas del río Marañón, y otros dos en la del río Ucayali. La empresa tiene planeado invertir 100 millones de dólares este año en actividades de exploración en los diversos lotes que opera en Perú, sobre todo en el Lote 39, ubicado en Loreto, tiene un gran potencial de desarrollo de crudo pesado. Repsol YPF tiene el 100% en la operación del Lote 109 en la Cuenca del Marañón; mientras que en el Lote 90, en la Cuenca Ucayali, cedió recientemente el 45.5% de participación a Ecopetrol de Colombia. En el Lote 39 es el operador principal con una participación de 55% en sociedad con Burlington Resources de Estados Unidos, que tiene el 45% restante. En el Lote 103 tiene una participación de 30% en asociación con Petrobras Energía de Brasil con 30% y la estadounidense Occidental Petrolera del Perú con 40%. En el Lote 76 tiene una participación de 50% conjuntamente con la también estadounidense Hunt Oil Company, que tiene el 50% restante.