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Publicado el lunes 21 de enero de 2008
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China, la apuesta redonda de Alierta

César Alierta, presidente de TelefónicaTodo lo que tiene de apetecible, lo tiene de intrincado e inaccesible el mercado chino de las telecomunicaciones. Pero hace tiempo que César Alierta ha encontrado la llave de ese laberinto, la que le permite abrir puertas y acceder a nuevos espacios a través de las ya despejadas. Con su recién adquirido 2,22% de China Netcom Group Corporation (CNC), Telefónica aumenta hasta un 7,2% su participación en la segunda operadora del país y refuerza su posición en la ‘pole position’ del gigante asiático, justo ahora que la reestructuración de las telecomunicaciones permitirá a CNC acceder con ventaja al pastel de la telefonía móvil.

Las adquisiciones directas en Bolsa de CNC son imposibles, pero Telefónica, que cuenta desde el pasado 5 de diciembre con dos representantes en su consejo de administración de CNC, ha llegado a un pacto con cuatro accionistas estatales de China Netcom para comprarles su participación, lo que supone hacerse con un 2,22% extra. El mismo procedimiento que le puede dar el acceso al 2,68% restante. La china tiende la alfombra roja. Tras la intensificación del acuerdo estratégico con la española el pasado mes de diciembre, no se ha escudado en ambigüedades sutiles, ni se hace de rogar. La segunda operadora de telefonía fija del país, controlada por el Estado, selló en diciembre con la española un acuerdo de asesoramiento estratégico y una carta de intenciones para explorar oportunidades de compras conjuntas, pero busca ir más lejos. Participada en un 5% por Telefónica desde 2005, quiere más de la compañía que preside César Alierta -su única inversora extranjera- y tienta, desde hace meses,  con descaro y con la puerta abierta a la española, que mantiene la mira puesta en el horizonte del 9,9% de la compañía china, el máximo legal permitido.

Telefónica ha aprendido ya con el Gobierno de Hu Jintao más de una lección de paciencia china y ahora avanza por la senda de la inversión estratégica de CNC sin pausa, pero sin prisa. En dos años y medio, desde que inició su andadura con una operadora que cuenta con 140 millones de clientes, ha conseguido crear con ella un ambiente de confianza mutua. Telefónica asesorará a CNC para impulsar su desarrollo y favorecer su transformación estratégica para convertirse en proveedor de soluciones de comunicación de banda ancha y servicios multimedia. Lo otro, la mayor participación, llegará cuando sea su momento. Mientras tanto, la apuesta por el gigante asiático le ha salido hasta el momento redonda a Telefónica, que suma, con ella, dosis iguales de rentabilidad y posicionamiento. Ha pagado por sus nuevas acciones el doble que en 2005, en total ha desembolsado 735 millones por el 7,22%, pero es un paquete que si fuese vendido a precios de mercado le reportaría unas plusvalías de 344 millones sin contar los dividendos ingresados. Y que, con la Bolsa de Hong Kong en plena ebullición, tiende a seguir revalorizándose. La alianza estratégica con China Netcom ha dado algunos frutos concretos, como la presencia de la española en las Olimpiadas de Pekín, la compra de equipos en el país y la investigación en temas como la televisión por ADSL. Pero sobre todo, su 7,22% de CNC, la compañía  líder en telefonía fija y banda ancha en diez provincias del norte del país, es, para la compañía que preside Alierta la llave dorada para posicionarse en la tierra de Mao, el mercado emergente con más progresión en telecomunicaciones.

Telefónica ha triplicado su número de clientes en los últimos seis años y ha incrementado en 13 el número de países en los que está presente. Cuenta ya con 203 millones de accesos en 23 países, situándose así como la tercera operadora del mundo por número de clientes. Alierta mira al futuro y el futuro es global y pasa por Latinoamérica y por Asia. China es una pieza tan estratégica como exótica en ese rompecabezas, de ella todo es aprovechable: su torrente demográfico, su potencial de crecimiento en las telecos-que aportan un 7,2% del PIB-, las sinergias entre las dos compañías y su valor como puente hacia Latinoamérica, el otro pilar de la expansión internacional de Telefónica. Con 1.300 millones de habitantes, el dragón asiático cuenta con 359 millones de clientes de telefonía fija y 410 millones de telefonía móvil. Más de 111 millones de usuarios están suscritos a Internet. Además, se calcula que en 2010, el gigante contará con 617 millones de móviles.

Desde su posición en China Netcom, la española ha adelantado por la derecha a las otras telecos europeas que se matan por desembarcar en la economía asiática (Vodafone tiene un 3,4% en China Mobile y France Télécom tiene una alianza con China Telecommunications) y ha conseguido garantizarse un sitio en la ‘pole position' de su mercado de las telecomunicaciones, a punto de una reforma estatal que favorecerá a las operadoras de líneas fijas premiándolas con más acceso a los clientes de móviles y, más que a ninguna, a China Netcom.

Se espera que el próximo paso sea la colaboración con China Netcom en el mercado del móvil. Telefónica asienta su posición justo ahora que, después de cuatro años de dubitaciones, el gobierno de Hu Jintao se dispone a poner en marcha una reforma para que las principales operadoras de telefonía fija entren en el floreciente mercado de la telefonía móvil, con el fin de aumentar la competitividad. En cabeza, China Netcom, la segunda operadora de teléfonos fijos. En 2010  China deberá contar con un billón de abonados a la telefonía móvil y cerca de 200 millones de personas conectadas a Internet. Y Telefónica quiere estar en primera línea.

China Netcom sufre la fuerte competencia de las operadoras de móviles China Mobile y China Unicom debido a que numerosos clientes de esa firma reemplazan su línea fija por móvil. Las dificultades de la participada por Telefónica se tornarían en ventajas tras una reforma gubernamental que-como todos los analistas descuentan- puede implicar la división de China Unicom, -rival de China Mobile-, y el reparto de sus activos móviles entre las dos principales operadoras de línea fija, China Telecom y China Netcom. Un tanto a favor de la compañía que preside Alierta, ya que podrían terminar reduciendo el predominio de China Mobile en el mayor mercado de telefonía móvil del mundo. Con una penetración de la telefonía móvil en China del 35%, el campo de acción de China Netcom y con ella de Telefónica sería amplísimo. Vodafone se vería aprisionada y abocada a cambiar su participación del 3% en China Mobile (13.000 millones de dólares) por una mayor participación minoritaria en otra compañía, ya que el control gubernamental dificulta sus opciones de obtener una participación mayoritaria en el negocio inalámbrico.