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Publicado el martes 22 de enero de 2008
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Brown, al rescate de Northern Rock

No tiene precedente. El Estado británico al rescate de los excesos de un banco privado para salvaguardarlo de la nacionalización que tendría que ejecutar Downing Street si los inversores privados no desembarcan en Northern Rock. Con tal de animar a un comprador privado a mostrar interés por la institución bancaria del noreste de Inglaterra, el Ejecutivo británico está dispuesto a convertir los millones de libras prestadas por Northern Rock en bonos respaldados por el gobierno para facilitar la venta del banco, que se vio obligado a solicitar ayuda de emergencia al Banco de Inglaterra por problemas de liquidez y recibió de él un préstamo de 25.000 millones de libras (33.000 millones de euros).

El primer ministro británico se ha tomado a pies juntillas las amenazas de Bryan Sanderson, presidente de Northern Rock, que asegura que lo que está en juego es "la reputación de Londres y del Reino Unido como centro financiero internacional". Brown, empeñado en convertirse en el nuevo salvador del mercado financiero y en director de orquesta de los cuatro miembros europeos del G8, tira los muebles por la ventana y se deshace en el rol de facilitador de un salvamento de emergencia a manos privadas. Una carambola a tres bandas diseñada por Goldman Sachs y cuya partitura el 10 de Downing Street no ha hecho más que interpretar ahora, con tal de lavarle la cara y las cuentas al caído en desgracia.

El baile de los pretendientes ha comenzado y seguirá abierto a las propuestas hasta el 4 de febrero. Y "novias" no le faltan a Northern Rock. Entre los nombres que ya suenan con fuerza por los pasillos se encuentran el grupo Virgin, del empresario Richard Branson así como el grupo Olivant, del ex directivo de la entidad de crédito hipotecario Abbey, Luqman Arnold. El Ejecutivo británico tiene que informar a Bruselas sobre el futuro del banco el próximo 12 de febrero y señalar todas las ayudas estatales que le ofrezca.

Si para entonces no hay un acuerdo viable con un comprador, se procederá la nacionalización del banco. En un entorno bursátil europeo sacudido por el pánico, el valor ya ha comenzado a recoger los efectos de la ayuda del gobierno británico. Tras una subida del 44% en la jornada más negra de la Bolsa Europea en el último lustro, la cotización de Northern Rock trata de recuperar  a marchas forzadas parte del terreno perdido durante su descalabro bursátil de los últimos meses, desde que sus problemas de liquidez obligaran al Banco de Inglaterra a inyectar fondos de emergencia en la entidad.