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Publicado el miércoles 23 de enero de 2008
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Blesa no puede evitar llamar la atención y se apunta al coro pesimista

Miguel Blesa, presidente de Caja Madrid· Pese a presentar un ejercicio magnífico siembra más dudas sobre las cajas al vaticinar que cuando la morosidad empiece de verdad, "el ritmo de crecimiento será brutal"
· El beneficio recurrente de Caja Madrid crece un 40%, hace una dotación extraordinaria de 708 millones con las plusvalías de Endesa y apuesta por la captación de depósitos

A. Pajuelo.– No quería llamar demasiado la atención, quizá porque el momento político aconseja ser discreto, más en su caso ya que 'Espe' le vigila. Pero Blesa dejó su granito de arena en el coro de pesimistas económicos que tanto agradan al PP. Pese a cursar invitaciones a los medios para la presentación de resultados de forma muy restrictiva -"uno invita a su casa a quién quiere", dijo- el eco ha sido intenso, especialmente por su advertencia sobre el repunte de morosidad. Y fue duro, muy duro, en un momento en que las incertidumbres sobre las cajas son mayúsculas. Todavía resuenan los truenos desatados por Credit Suisse pronosticando una salida en masa de las cajas de las empresas participadas, un exceso interesado que asustó al mercado y que debería haber forzado suma prudencia en los mensajes de los "cajeros". Blesa se curó en salud asegurando que no tiene ni la más mínima intención de abandonar sus participadas, incluso dejó muy claro que piensa ejercer su liderazgo en Iberia. Pero cuando llegó la hora de los pronósticos, el presidente de Caja Madrid dejó un tanto pasmados a todos: "La morosidad ya está detrás de la puerta, no ha entrado del todo, pero si lo hace será en tropel". Dicho por una caja, habrá que tenerlo muy en cuenta.

"Extraordinario". Así ha calificado Miguel Blesa los resultados de la mayor Caja de España, que obtuvo un beneficio neto atribuido de 2.860,8 millones de euros en 2007, lo que supone un incremento del 177% respecto año anterior, el beneficio atribuido más alto de su historia. Un récord apoyado en el sólido crecimiento del negocio recurrente y amplificado por la venta de la participación de Endesa, que generó unas plusvalías de 2.333 millones de euros en un momento en el que el mercado presentaba problemas.

Sin partidas extraordinarias, el beneficio habría crecido un 40%, hasta 1.443 millones de euros. Los buenos resultados se imponen en la Caja, que prevé para 2008 un crecimiento del negocio del 10%. Y la lógica prevalece en su participada, Iberia. El presidente de Caja Madrid, accionista de referencia de Iberia con un 23%, ha aprovechado para confirmar que la aerolínea no necesita capital, está bien como está, pero necesita una buena alianza estable con un gran operador. Y en la lista de candidatos, no le niega el carácter preferencial a British Airways. Ni Iberia ni su socio mayoritario están para bailes de pretendientes, carreras de rumores o pérdidas de tiempo. Ya se lo había advertido Blesa a Capital Gala y Castellanos. Prefiere estrechar la alianza entre la compañía aérea española y British Airways, que con un 10% de la aerolínea no deja de ser su socio natural. Las conversaciones están empezando y marchan "al ritmo inglés", pero no se pueden eternizar. Si tiene algo que enseñar, es su momento para BA, antes de que se fragüe el próximo Plan Director de Iberia, que empieza en 2009.

En 2007, Caja Madrid elevó su margen de intermediación un 16,3%, hasta 2.248,4 millones, mientras que el margen básico fue de 3.101,86 millones de euros (+12,5%) y margen ordinario subió un 82,5% y se situó en 5.859,8 millones. El margen de explotación registró un incremento del 141,3%, hasta 4.232,62 millones de euros. El volumen de negocio superó los 257.000 millones de euros, un 13% más, mientras que los ingresos por comisiones netas alcanzaron los 853,43 millones de euros, un 3,4% más, impulsadas por las de actividades de sindicación y estructuración de operaciones. Las participadas (Realia y el 'holding' Mapfre-Caja Madrid) aportaron 253,2 millones de euros a la cuenta de resultados y los resultados por operaciones financieras, sin contar con Endesa, superaron los 171 millones de euros.

La Caja ralentizó el crecimiento de los créditos a la clientela en 2007 porque las previsiones del mercado aconsejaban esta estrategia. Según indicó, los préstamos para financiación de vivienda aumentaron un 8%, frente al incremento del 26% registrado en 2006. Los créditos a la clientela totalizaron 107.758,5 millones de euros, lo que supone un incremento del 13,3% respecto al ejercicio anterior. De esta cantidad, 100.016,8 millones eran créditos al sector privado residente (+13,4%), de los que los créditos con garantía real ascendían a 70.242,17 millones de euros, un 11,1% más. Caja Madrid espera un cambio en el patrón de crecimiento de los créditos ya que ha aumentado el preso de los préstamos a empresas, donde los créditos crecieron un 24% en 2007. El presidente de Caja Madrid reconoció que se ha reducido el crédito al sector inmobiliario, aunque destacó que obedece tanto a un descenso de la demanda como a que la entidad ha sido más estricta en la concesión de préstamos.

La tasa de morosidad de la entidad se colocó en el 0,90%, frente al 0,62% registrado un año atrás, con una cobertura del 237%. "La morosidad ya está detrás de la puerta, no ha entrado, pero si lo hace será en tropel", advirtió Blesa, que indicó no sabe hasta dónde puede llegar el nivel de impagos, que dependerá. En cualquier caso, Blesa aseguró que habrá dificultades.

DEPÓSITOS, LA GRAN APUESTA EN 2008

La entidad se ha marcado como objetivo para 2008 un crecimiento del negocio del 10%, con una desaceleración de la financiación a vivienda, que pasaría del ritmo de crecimiento actual del 8% a un incremento del 5%. Además, el objetivo es que el crédito a empresas avance a un ritmo similar al actual, del 20%. Asimismo, Caja Madrid intensificará su actividad para captar depósitos de clientes este año, rúbrica en la que espera un crecimiento del 13%, gracias al lanzamiento de productos agresivos, como los comercializados en el último semestre. El objetivo es conseguir un crecimiento estable de la inversión crediticia parejo a los recursos captados de clientes. En 2007, los recursos gestionados de clientes en balance se situaron en 126.272 millones de euros, un 14% más que el año anterior, y el principal aumento correspondió a las imposiciones a plazo, que avanzaron casi un 38%, con una captación neta total de más de 8.200 millones de euros. Los de fuera de balance, por su parte, crecieron un 5%, hasta 23.037 millones de euros. La entidad madrileña, que cerró 2007 con más de 525.000 clientes, situó el ratio de eficiencia en el 25,5%, mientras que la rentabilidad sobre fondos propios (ROE) fue del 42,3%.

Blesa confirmó que la Caja continúa con su plan de inversión en el extranjero y dijo que si la crisis plantea oportunidades, las aprovechará, aunque subrayó que las cajas no se mueven con la misma soltura que otras entidades. En este marco, destacó que no va a crear una corporación industrial para englobar sus participaciones. El presidente de Caja Madrid también auguró fusiones en el sector, sobre todo entre entidades de la misma Comunidad Autónoma.

Blesa señaló que "según los tiempos que corren" resulta conveniente "aprovechar el beneficio excepcional para hacer una dotación excepcional' de 708 millones de euros. Según explicó, la dotación, que ha sido "totalmente voluntaria", se ha realizado "en previsión de que haya dificultades".

Preguntado por la cartera industrial, Blesa recordó que se formó en un momento de bajada de tipos y afirmó que, aunque no es prioritario mantenerla, la Caja no tiene intención de moverse de esas inversiones ni tampoco se plantea tomar nuevas participaciones.