BUSINESS INTELLIGENCE
No está el Gobierno para bollos eléctricos
· EDF desafía a Zapatero desvelando un asalto a Iberdrola que puede obligar a negociar antes del 9 de marzo
· ACS vendería a los franceses su 7,7%, recibiría activos a cambio y negociaría una fusión con Gas Natural
Zapatero y su Gobierno siguen sin enterarse de la que le ha caído encima con la llegada de Sarkozy al Palacio del Eliseo. Mientras Mariano Rajoy se veía ayer en París con el líder francés, enviando un claro mensaje al ocupante de la Moncloa, la eléctrica pública francesa EDF confirmaba su provocación con una batería de iniciativas ejecutadas en plena campaña electoral: una entrada indirecta en el capital de Iberdrola y un amago de negociación con el principal accionista de la eléctrica, el grupo constructor ACS. Mientras, a Sacyr Vallehermoso, propietario de un 33% de la constructora gala Eiffage y con una OPA paralizada judicialmente, le daban en el país vecino un trato casi de pordiosero. El ministro Joan Clos miraba a otro lado y Zapatero seguía sin darse por aludido: “Todos lo han desmentido”, decía el titular de Industria con su natural ingenuidad. El único que no pecaba de ignorancia y menos de ingenuidad era Ignacio Galán, que se ha creído todo, “hasta lo que publican los periódicos”. “No haremos nada más que exigir lo que vale Iberdrola, una empresa construida en 106 años y que puede ser troceada en 24 horas”, aseguraba el salmantino. Las cosas, como informó capitalmadrid.info el pasado día 10, van por ahí. ACS quiere los activos más sabrosos de Iberdrola a cambio de entregar su 7,7% directo y del 3% indirecto al mejor postor. Luego se fusionará tranquilamente, al estilo Abertis, con Gas Natural. Habemus “campeón nacional”. Pero no es el que todo el mundo parecía esperar.
Como se ha cansado de pronosticar Pedro Rivero, presidente de la patronal eléctrica UNESA, el sector eléctrico español no quedará definitivamente configurado hasta que no muevan ficha los franceses, una vez sentados los italianos de Enel en Endesa, compensados los alemanes de E.ON cn Viesgo (más activos variopintos de la otrora primera eléctrica española) y con ACS sentada en el consejo de Unión FENOSA con casi el 50% del capital. Bien por medio de EDF o mediante el recurso al grupo Suez, París ya ha apostado por Iberdrola, aunque no a través de Suez, en plena fusión con Gaz de France. El grupo ahora público no está para bollos, como tampoco lo está el Gobierno de Zapatero, acuciado por las necesidades de la consulta electoral del 9 de marzo. Y quizá por ello, el francés ha mandado sus tropas públicas vía su portaviones eléctrico a tomar posiciones al sur de los Pirineos, forzando a la Moncloa a tragarse la píldora de los hechos consumados. La situación creada no es nada cómoda para el Gobierno de Zapatero, ya que por mucho que intente elucubrar, no podrá hacer otra cosa que buscar compañeros de viaje para el vencedor del duelo Galán-Florentino, como ya sucedió en Endesa entre la opción alemana y la italiana.
Pero existen varias opciones, aunque permanezcan abiertas y resulten difíciles. Una alternativa de carácter "nacional" sería propiciar una fusión entre Iberdrola y Unión FENOSA, que sin ser la misma que en la era de José María Aznar se "cargó" Rodrigo Rato -una integración entre Endesa e Iberdrola-, salvaría los trastos. Pero la idea no entusiasma a los gestores y accionistas de las dos empresas. El clamor popular del dos de mayo de 1808 -"antes muertos que franceses"- no parece que vaya a funcionar esta vez. Ni Galán se entiende con Florentino Pérez ni los accionistas principales de ACS, los March y los Albertos, cuentan con acceso despejado en las estribaciones de la Moncloa. La consigna ahora, para todos, parece ser la de ganar tiempo y llegar hasta marzo, cuando los españoles decidan en las urnas si merece la pena cambiar el panorama político.
Las cosas, sin embargo, pueden ir por otro lado, que es lo que parece entusiasmar a Florentino Pérez y a Pedro López Jiménez, presidente de Unión FENOSA. Al incrementar su participación en la tercera eléctrica española, hasta rozar el 50%, la apuesta de ACS es buscar una relación favorable de intercambio en cualquier fusión posible, sea la más improbable con Iberdrola o la más factible con Gas Natural. El pasado diciembre, Pérez y Isidre Fainé (La Caixa), como principal accionista de GN, mantuvieron contactos para estudiar tal eventualidad, siguiendo el modelo de la creación de Abertis. No se decidió nada porque a los catalanes le ha entrado pavor a cualquier cosa propiciada por Madrid después de lo de GN con Endesa. Querían garantías seguras de Zapatero y consideraron, además, que la fusión GN y FENOSA quedaría coja sin la aportación de activos sobrantes de Iberdrola, especialmente su nueva filial de renovables.
De ahí la denuncia realizada ayer por Ignacio Galán, que aunque confesó que "se enteró por los periódicos" de la toma de posiciones de EDF y de los contactos entre ACS y EDF, no dejó pasar la oportunidad de volver a meter el dedo en la llaga. Sería un despropósito trocear Iberdrola, una empresa con más de 106 años de historia y que tanto ha costado construir, señaló. Además insistió en que Iberdrola vale más, mucho más que los casi 50.000 millones que cotiza actualmente en Bolsa. En septiembre pasado, en Glasgow, fijó su precio en el entorno de los 100.000 millones. Todavía hay recorrido pero el temor es evidente. El Gobierno tendrá que poner condiciones a los franceses y eso se orienta por quitarle mimbres a Iberdrola para dárselos al tercero en discordia, su principal accionista. Un informe interno de FENOSA, publicado por esta newsletter hace ya meses, lo decía bien claro: pase lo que pase con la empresa que preside Galán, lo importante es entrar en el reparto de los activos sobrantes. De Iberdrola, claro. Tiempo de negociar.
LOS DATOS
El presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, aseguró hoy que un posible acuerdo entre ACS y EDF para controlar la eléctrica es un proyecto "nada ilusionante", porque persigue "trocear" la empresa, cuando en realidad "hace falta gente para construir".
En unas declaraciones realizadas en Puertollano (Ciudad Real), Sánchez Galán dijo haber encontrado "en los periódicos" un proyecto "para partir la compañía y venderla a trozos", cuando "no hacen falta intermediarios para vender la sociedad a pedazos", sino "gente para construir más". "Por tanto, se trata de un proyecto nada ilusionante", añadió.
En todo caso, aseguró que la eléctrica no planteará "ninguna defensa" y actuará conforme a su confianza en la "liberalización", guiada por el objetivo de hacer "todo aquello que sea necesario para que los accionistas tengan cada día más valor".
"No hay ninguna defensa. Si alguien tiene interés en poner un precio, que ponga un precio muy atractivo; y si lo es, haremos nuestros comentarios; y si no lo es, haremos las cosas para que el valor de la compañía se maximice", añadió antes de asegurar que "hacer una empresa como Iberdrola cuesta 106 años, pero trocearla, 24 horas".
El diario 'Financial Times' publicó este martes que ACS y EDF han mantenido contactos acerca de una posible operación de toma de control de Iberdrola, que incluiría la absorción por parte de la constructora de Florentino Pérez de la filial renovables y, por parte de la eléctrica francesa, de Scottish Power.
Ante la hipotética venta de Scottish Power, Galán recordó que la compañía dispone de un plan estratégico con inversiones de 24.000 millones "especialmente en Estados Unidos y Reino Unido".
INFORMADO "EN LOS PERIÓDICOS"
Sánchez Galán no aludió a la posible comunicación por parte de ACS de su interés por buscar alianzas en la eléctrica, sino que se limitó a decir que la información de la que dispone es la que publica la prensa. "No tengo más noticias que las que he visto en los periódicos", afirmó.
Además, aseguró que Iberdrola "cree en el mercado, en la liberalización y en la transparencia", además de en "la economía real y no en la economía especulativa". "Nos sentimos orgullosos de que cada día haya más gente dispuesta a comprar nuestras acciones, porque eso hace sin duda que nuestros accionistas estén más satisfechos", añadió.
Además, calificó a su compañía de "empresa industrial" y "no especulativa", y destacó que su capitalización bursátil ronda los 50.000 millones.
"Iberdrola tiene por delante un proyecto empresarial muy importante de crecimiento que supone todo un reto, que contempla unas inversiones de cerca de 24.000 millones de euros en los próximos tres años, lo cual supondrá que la compañía dé otro salto importantísimo", añadió.
LAS HIPÓTESIS DEL MINISTRO
El ministro de Industria, Joan Clos, calificó ayer de "pura hipótesis" una eventual alianza entre ACS y EDF para tomar el control de Iberdrola y aseguró no tener constancia de que el presidente francés, Nicolás Sarkozy, y el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, estén al corriente de la supuesta operación.
Clos, que realizó estas declaraciones en un desayuno organizado por 'Club Diálogos para la Democracia', indicó que la prioridad del Ejecutivo español es asegurar la "calidad y la seguridad" del suministro eléctrico y agregó que un movimiento de este tipo podría analizarse en caso de que se materializara.
Además, aseguró que el Gobierno no va a "intervenir en las negociaciones entre los accionistas", aunque "evidentemente" defenderá los intereses de España como se ha hecho "en las últimas ocasiones".
Clos indicó que el Gobierno quedará "a la espera de lo que pudiera suceder" y no descartó actuar en caso de que EDF adquiera una presencia significativa en la eléctrica presidida por Ignacio Sánchez Galán siempre que sea para defender la calidad y seguridad del suministro.
REDUCIR LAS PÚBLICAS EXTRANJERAS AL MÍNIMO
"Miraremos reducir la implantación de empresas extranjeras al mínimo indispensable", señaló Clos, en alusión a la participación del Estado francés en EDF, de la que posee un 85%. No obstante, añadió, el Gobierno "no intervendrá en las negociaciones sobre composiciones accionariales de empresas".
"Ni EDF tiene participación ni de momento el Gobierno piensa intervenir hasta que no tengamos nuevas realidades", añadió, antes de afirmar que, de considarse oportuno, cualquier medida "requerirá una análisis jurídico y un informe de la CNE".
"No lo puedo confirmar" y "no me consta" que los presidentes de ambos países estén al corriente de los contactos entre las empresas, señaló el ministro acerca de esta información, a la que calificó que "rumor" y "suposición".
"TENSIÓN CON LEGISLACIÓN EUROPEA"
El ministro indicó que Industria defenderá los intereses nacionales a pesar de la "tensión con la legislación europea", que "a veces genera alguna discrepancia".
Recientemente, la Comisión Europea declaró ilegales varias de las condiciones impuestas por el Gobierno a Enel y Acciona para la adquisición de Endesa. El Ejecutivo comunitario prevé abrir un expediente de infracción sobre este asunto, que acabará previsiblemente en el Tribunal de Luxemburgo.
De repetirse en una hipotética operación en Iberdrola esta "discrepancia jurídica" debería "resolverse a través de lo que se decida en los tribunales europeos", consideró el ministro.
Clos, que insistió en la inconveniencia de realizar "hipótesis sobre un hecho que no se ha producido", también aseguró que, de haber algún movimiento, se tendrá en cuenta la legislación europea antes de dar cualquier "respuesta".
Ayer, la presidenta de la CNE, María Teresa Costa, indicó que, de haber algún movimiento de EDF en Iberdrola "se verá" de qué forma actúa el regulador. Además, añadió que este tipo de procedimientos requieren "un largo expediente y unos cálculos que abarcan desde temas financieros hasta temas de garantía de suministro".