El BNP Paribas alcanza un acuerdo con Bélgica para salvar al Fortis
Zapatero convoca a los presidentes de los grandes bancos y de las cajas a las cinco de la tarde en Moncloa
Merkel acude por segunda vez en ayuda del Hypo y garantiza todos los depósitos
(12.35) Finalmente, Zapatero ha decidido admitir que la crisis financiera va también con España. Esta tarde, a las cinco y en Moncloa, el presidente del Gobierno ha convocado a los presidentes de los grandes bancos (incluido el presidente del BBVA, Francisco González; el consejero delegado del Santander, Alfredo Sáenz, por ausencia de Emilio Botín, y el del Popular, Ángel Ron) y los de tres cajas de ahorro (la Caixa, Cajamadrid y Unicaja) a hablar de la crisis. Se necesita: la Bolsa ha abierto por la mañana con un nuevo descalabro, para cerrar con una pérdida de más del 6%. Es cierto que el mal es general y eso que los gobiernos de Alemania, Bélgica y Luxemburgo han trabajado a toda máquina durante el fin de semana con el objetivo de salvar los bancos Hypo Real Estate y Fortis de la quiebra. El trabajo más difícil ha estado en Alemania, donde responsables del Gobierno, del Bundesbank y de la agencia de supervisión bancaria, Bafin, han diseñado las condiciones para evitar la bancarrota del Hypo Real State. No ha sido sencillo el trabajo. Merkel, que había pedido a sus colegas del G-4 europeo que cada país asumiera sus responsabilidades para apoyar el funcionamiento del sistema bancario, se ha visto enfrentada a una nueva crisis en su propio país al fracasar el plan de salvamento inicial del Hypo. Y por si fuera poco, la canciller ha sorprendido a todo el mundo al dejar caer que Alemania garantiza los depósitos bancarios.
Esto ha ocurrido 24 horas después de que pusiera el grito en el cielo en París porque Irlanda y Grecia habían hecho lo propio. Merkel hasta pidió abrir un expediente para ver si esos países habían violado las normas comunitarias de la competencia. En cuanto a Fortis, el grupo francés de banca y seguros BNP Paribas acordó anoche con los gobiernos de Bélgica y Luxemburgo tomar el control de los principales activos remanentes del alicaído grupo financiero Fortis.
Después de que los bancos y las aseguradoras del país escandalizaran al Gobierno retirando su apoyo al plan de rescate del Gobierno a HRE, valorado en 35.000 millones de euros, Berlín se las arregló para lograr un nuevo acuerdo antes de los mercados abrieran hoy. Bajo este pacto, el sector financiero alemán acordó suministrar 15.000 millones de euros líquidos para el HRE además de los 35.000 millones a los que se había comprometido con el Bundesbank, según anunció el Ministerio de Finanzas, que prometió que "con esta solución fraguada de manera común, el Hypo Real Estate se estabilizará y por consiguiente el mercado financiero alemán se verá reforzado en estos momentos difíciles".
Esto se suma a la promesa anteriormente realizada por el Gobierno, que garantizará los depósitos privados con 500.000 millones de euros para ayudar a restablecer la confianza en la peor crisis financiera desde la década de los 30. "Decimos a los ahorradores que sus depósitos están a salvo", declaró la canciller, Angela Merkel, en una conferencia de prensa en Berlín.
En Bélgica, la radio RBTF y la página web del diario De Tijd dijeron que el grupo galo BNP Paribas adquirirá una participación de un 75% de la filial belga de Fortis y un 67% de la filial en Luxemburgo, en un intercambio de acciones con ambos Gobiernos, que adquirirán a su vez participaciones en BNP. Los gobiernos de Bélgica y Luxemburgo se quedarían con minorías de un 25 y un 33%, respectivamente, en los bancos de sus países. BNP Paribas también compraría Fortis Insurance Belgium, y Fortis Investments, el brazo de administración de riquezas del grupo.
En España, antes de que la crisis se agudice, el presidente del Gobierno quiere conocer el parecer de los financieros españoles, si bien todavía no está decidido quiénes serán sus interlocutores. Si lo hiciera con los representantes del sector acudirían los presidentes de las patronales bancaria y de las cajas. Es previsible que los invitados sean los presidentes de las entidades más importantes del país. Sería la primera vez que Zapatero dialogara sobre economía con el presidente del BBVA, Francisco González. González no ha acudido a ninguna de las dos presentaciones del informe económico del presidente. Sí que ha estado en Moncloa al menos en dos ocasiones, una como financiero de la Ruta Quetzal. El diálogo con Emilio Botín, a quien incluso fue a visitar a la sede oficial de la Ciudad Financiera de Boadilla, es más fluido. La caída del Hypo hubiera afectado a todo el sistema financiero europeo, España incluida.
Los gobiernos de Bélgica y Luxemburgo han debatido con una serie de grupos privados la solución a dar a la parte que resta en sus manos del entramado de Fortis. En un mensaje radiotelevisado del primer ministro en funciones de Bélgica, Yves Leterme, este se mostró esperanzado de preservar la unidad de las actividades de banca y seguros del grupo en Bélgica y Luxemburgo, una vez que el pasado viernes el gobierno holandés tomó la decisión de nacionalizar lo esencial de las actividades holandesas de Fortis.
En Alemania, Gobierno, Bundesbank y Bafin han tenido que trabajar contra reloj porque el fracaso del plan de salvamento del Hypo había puesto en evidencia las serias dificultades que sufre la entidad. La Canciller parece airada. La generalidad de los medios destacan que no se le advirtió con anterioridad del posible fracaso del plan de salvamento. Las dificultades específicas del Hypo se deben a que no es un banco que trabaje con depósitos de clientes, por lo que necesita del orden de 50.000 millones anuales de financiación de los demás bancos, que no le prestan, así como del BCE. Por eso, los 35.000 millones del primer plan fallaron, y han tenido que aumentarse a 50.000.
El riesgo para toda Europa es grande. El ministro de finanzas alemán, Peer Steinbrück, advirtió de que si no se encontraba una solución, los daños no sólo serían grandes para Alemania, sino para una serie de instituciones que mantienen relación con la entidad. Las necesidades de liquidez del Hypo son muy grandes: 20.000 euros los necesita antes del que se acabe la semana. A los que se añaden otros 50.000 millones para antes de fin de año y entre 70.000 y 100.000 durante 2009.
Será este riesgo el que ha llevado al presidente del Gobierno español a tratar de reunirse con los grandes de la banca en España. De nuevo, Sarkozy le ha ganado por la mano. El presidente galo ya se ha reunido la semana pasada con los grandes de la banca francesa. Quería conocer su opinión y advertirles que le tienen que presentar propuestas concretas de limitación de los ingresos de los gestores del sector si no quieren que el Parlamento lo apruebe por Ley.