Miguel Martín se retrata sobre la crisis
"La Banca española no está en fase terminal como sus competidores europeos"
"EE.UU. reestructura su sistema financiero mientras Europa se escuda en soluciones nacionales"
Sigue tan lúcido como cuando inventaba, junto a Luis Ángel Rojo y Mariano Rubio, de eso hace ya casi 20 años, la sutil y acertada supervisión bancaria que ha impedido ahora el colapso del sistema financiero español. El mismo modelo que Zapatero presentó en la cumbre de Washington del G-20 como ejemplo a seguir para solucionar la crisis financiera global. Se trata del presidente de la patronal bancaria AEB, que hasta hace ocho años oficiaba de subgobernador del Banco de España. Ayer compareció a pecho descubierto ante la Prensa y no se cortó un pelo. Sus comentarios son para retenerlos en la memoria, guardarlos en la mesita de noche o, mejor aún, en cajón del despacho de cada banquero o bancario español que se precie. No tienen desperdicio. Canas desde hace años, coloquial y algo irónico en sus expresiones, a Miguel Martín hay que escucharle siempre. Mario Conde, el ex banquero más famoso de España, no lo hizo y acabó en el trullo. Otros sí lo hicieron y salvaron su entidad y el dinero de sus accionistas en tiempos tan difiíciles para la Banca española como los de ahora. O más.
Fue ayer en la APIE, la Asociación de Periodistas de Información Económica (APIE). Frente a un amplio auditorio de plumillas que apenas recordaba ni el Banco de Valladolid ni la López Quesada y mucho menos el Banco de Valencia, Martín comparó el actual sistema financiero internacional con un "enfermo que ha entrado en metástasis porque se le ha dejado sin tratamiento". Para curar su desesperada patología, se ha tenido que aplicar "una quimioterapia muy fuerte, con efectos colaterales muy duros". Especialmente, la nacionalización de los bancos europeos. Porque "una vez que se ha entrado en esta vía, ya no se sabe cómo salir".
Pero lo que enfada a Martín es que a la banca española "la han metido también en la planta de los enfermos terminales, cuando ese lugar no es el que nos corresponde, porque la banca española no ha utilizado el sistema de originar para distribuir que está en el fondo de la crisis financiera internacional". Porque "no cabe la menor duda sobre la solidez de la banca española".
El presidente de la AEB cree que los planes de rescate, "una medicina de caballo", son "una mala solución al problema, porque pone a todas las entidades al mismo nivel, trata a todas igual cuando no son iguales". Martín resalta que "la esencia de la competencia es que el más listo, el más rápido, el más eficiente, es el que gana". Y puso como ejemplo de lo que Europa debe hacer "la supervisión muy individualizada que realiza el Banco de España, que no trata a todas las entidades financieras de la misma manera".
"Las ayudas distorsionan porque no discriminan, ni asisten a los mercados a distinguir entre buenos y malos bancos", insistió el presidente de la patronal bancaria española.
Por ello, lanzó andanadas a los Gobiernos europeos: "Es importante que las autoridades expliquen por qué hay que recapitalizar un banco". "El mercado es una entelequia. No hay liquidez porque los mercados están cerrados. Los Gobiernos están sustituyendo de mala manera a los mercados. Sería muchísimo mejor que los mercados volvieran a funcionar", argumenta Martín sobre los planes de rescate de la banca en Europa.
"Hay que explicar bien por qué hay que recapitalizar una entidad financiera, porque si hay que recapitalizar no es porque la cotización bursátil se ha desplomado, es porque se ha perdido el capital, y hay que analizar cómo se ha perdido".
"Si se trata de una entidad aislada, o se cierra, como pasó con Lehman Brothers, o se la salva con un plan de rescate, con despido de los gestores por haberse equivocado. Inyectar capital público en un banco sólo tiene sentido cuando son muchas entidades, cuando se quiere evitar un riesgo del sistema", reflexiona el presidente de la patronal.
Lo más importante es que las soluciones adoptadas para combatir la crisis financiera suponen "nacionalizar el sistema bancario europeo único", ya que el mercado único vuelve a estar compartimentado en países. El sueño del mercado único bancario en Europa queda ahora más lejos.
Europa ha quedado atrás y cada Gobierno se ha encargado de salvar a sus bancos. "Ya no compiten dos bancos, sino dos Gobiernos. La competencia es entre Tesoros, no entre entidades", insiste el presidente de la AEB en un encuentro organizado por la Agrupación de Periodistas de Información Económica (Apie).
También critica el momento elegido para inyectar capital a los bancos europeos. "Los Gobiernos y los bancos centrales exigen incrementar el capital de los bancos precisamente en el momento más bajo del ciclo y cuando no funcionan los mercados porque llevan 18 meses cerrados", apunta-
Miguel Martín subraya que Estados Unidos sí está aprovechando la crisis financiera internacional para reestructurar su sistema bancario, forzando la desaparición de la banca de inversión, con el cierre o la venta de entidades, y el rescate sólo de entidades que constituyen un pilar del sistema, en referencia a Freddie Mac, Fannie Mae o la aseguradora AIG.
"Si hubiera un mercado único en Europe, deberíamos hacer lo mismo que Estados Unidos. Pero como hay Gobiernos nacionales y supervisores nacionales, se ha ido a soluciones nacionales", opina el presidente de la AEB.
"Salvo Holanda con Fortis, los Gobiernos europeos han ido a salvar a todas las entidades", señala Martín. De nuevo, sin diferenciar entre bancos buenos y malos, entre entidades que se han gestionado erróneamente o que han hecho operaciones mal.
"En cambio, la receta española siempre ha sido aprovechar la crisis para reestructurar y fortalecer el sistema financiero", concluye el que fue subgobernador del Banco de España cuando el Banesto de Mario Conde protagonizó su espectacular derrumbe.