La fusión de Iberia con British Airways entra en una fase delicada
El intercambio accionarial podría hacerse al 50/50
Todos los pasos dados ya son tan importantes que la fusión no se pone en duda. En cambio, hay muchos aspectos por renegociar del acuerdo inicial entre la compañía aérea española Iberia y su homóloga británica British Airways. En un encuentro que ha mantenido el director comercial de Iberia, Manuel López Colmenarejo, con un grupo de periodistas franceses, ha asegurado que las negociaciones han entrado en una fase delicada. Surge de nuevo el problema del déficit de 2.000 millones de euros del fondo de pensiones de British Airways. Para Iberia ese déficit constituye un riesgo financiero muy importante.
Tal como están las restricciones en el ámbito bancario todavía más. Por ello para López Colmenarejo, la repartición a 50-50 de las dos compañías en el futuro grupo que salga del proceso de fusión "es una posibilidad" como resultado de la evolución de la cotización de ambas compañías en los mercados desde que se iniciaron las conversaciones en el pasado mes de julio.
Las conversaciones iniciadas en el pasado mes de julio han encontrado momentos difíciles y ahora se encuentran en un momento delicado. Entre los aspectos más sensibles por solucionar, según ha confirmado a la prensa francesa, López Colmenarejo, está cual sea la valoración de la situación de cada sociedad de cara al intercambio de acciones. El punto más difícil es el déficit de más de 1.900 millones de euros del fondo de pensiones de la compañía británica, más de lo que valen hoy cualquiera de las dos compañías en bolsa.
Se trata de una deuda que, según los medios franceses consultados por CapitalMadrid lleva a los directivos de Iberia incluso a decir tacos, pese a lo cual, López Colmenarejo se muestra convencido de que van a encontrar una solución. Si la resolución del problema no hace fracasar las negociaciones, en Iberia estiman que durante los cuatro primeros meses del año que viene presentarían el proyecto a Bruselas para que dé su visto bueno. La estimación española es que la Comisión no ponga reticencias. Las reticencias vienen sobre todo del intercambio accionarial. Los mercados premian desde el inicio de las negociaciones a Iberia que sólo ha caído un 11 por ciento frente al 50 por ciento perdido por British desde julio.
De hecho la capitalización bursátil actual nada tiene que ver con la situación del momento de iniciarse las negociaciones. Una y otra compañía están casi a la par. Al cierre del pasado viernes British Airways cotizaba a 1.770 millones de euros e Iberia lo hacía a 1.677 millones de euros. Manuel López Colmenarejo. Concluía ante los medios franceses invitados que la posibilidad de un intercambio al 50% es una posibilidad. British Airways es ya el socio industrial de Iberia del que tiene el 13,15% de su accionariado. Iberia que ha aumentado su participación cuenta con una 9,99% de la compañía británica, según confirmó a mediados de mes el presidente de Iberia, Fernando Conte, en una conversación multimedia con analistas. La participación previa que se conocía de Iberia de la capitalización bursátil de la compañía británica era del 7,3%.
La futura estructura del grupo
Para el directivo de Iberia la estructura empresarial del grupo será muy similar, a la de France-KLM, como ya dijeron en la presentación del proyecto los máximos directivos de British a Iberia.
Supondrá la creación de un holding que cotizará en las bolsas de Londres y Madrid, casa madre 100 por ciento de las dos filiales operativas British Airways e Iberia. La sede social de la sociedad holding se fijará en el país europeo que tenga más ventajas fiscales para ambos.
Otra cuestión no menor será el permiso necesario a obtener de las autoridades de la competencia de Estados Unidos para que autoricen la alianza entre British Airways y American Airlines. La alianza supone una figura mercantil de co empresariado más complejo de entender en el ámbito del derecho de sociedades latino, según fuentes jurídicas conocedoras del proceso de negociación en EEUU. Bien es cierto que Washington ha dado el permiso al acuerdo entre Air France-KLM y Delta. Por ello se espera el permiso en caso de seguir adelante el proceso entre British e Iberia para el año que viene.
Le perímetro de este acuerdo de co empresariado se extendería inicialmente sólo a Europa, Estados Unidos, Canadá, México y Puerto Rico. Se excluye del mismo en un primer momento a América del Sur.
British Airways y American Airlines han pedido en múltiples ocasiones este permiso que se les ha negado por defensa de la competencia, si bien López Colmenarejo considera que tras el acuerdo de cielo abierto ya no ha lugar a estas limitaciones. Tras la compra de British Midland por Lufthansa esta compañía dispone ya de más del 40 por ciento de los derechos de vuelo de Heathrow.
Retraso en la renovación de la flota de Iberia
El acuerdo tendrá también consecuencias en la futura renovación de la flota. Iberia ya ha retrasado la entrega de un Airbus A340-600 hasta después de junio del 2010. También está discutiendo el retraso de la entrega de otros cuatro 320. De producirse la fusión el año que viene sería también el momento de plantear un gran pedido para renovar la flota de largo recorrido. Las entregas comenzarían a partir del 2014, y se escalonarían a lo largo de un decena de años. La elección se hará entre el Boeing 787 y el Airbus A350. Pese a la fidelidad mostrada hasta ahora por Iberia con el Airbus, entre otras cuestiones por razones políticas, British Airways tiene un pedido en firme del 787. Según López Colmenarejo, en nombre de las ventajas de la armonización de la flotas, Iberia se decidiría también por el constructor norteamericano, aunque los aviones de uno y otro constructor no son comparables por su capacidad para el transporte de viajeros, según han explicado a CapitalMadrid expertos del sector. Otra fuente de preocupación para el Gobierno Zapatero.