JORNADAS APD
Vegara pide calma a Blesa:"No hay prisas para fusiones de cajas"
Oportuna y un pelín oportunista la jornada de la Asociación para el Progreso de la Dirección (APD) y PricewaterhouseCoopers. Oportuna, porque trataba sobre el futuro de la banca española, inmersa en plena crisis financiera internacional y en la económica e inmobiliaria nacional. Y pelín oportunista, porque cada interviniente aprovechó la oportunidad para arrimar el ascua o el discurso a su sardina. Miguel Blesa, por ejemplo, reclamó un cambio urgente en la normativa sobre cajas de ahorro que posibilite fusiones entre entidades de diferentes comunidades. Le contestó de inmediato David Vegara. "De momento no hay necesidad de cambios".
El primero en danza, el subgobernador del Banco de España, José Viñals, quien insistió en las recetas del supervisor. Porque con el aumento de la morosidad y las mayores dificultades de financiación "cabe esperar que desciendan los resultados" de las entidades financieras, por lo que éstas deberán esforzarse por reducir los costes con el fin de hacer compatible el descenso de la actividad con el mantenimiento de la rentabilidad.
Viñals concretó que el sistema de provisiones contracíclicas del Banco de España "está jugando su papel" y permitirá al sistema bancario español encarar la crisis con un mayor margen de maniobra, aunque las ratios de cobertura de morosos se irán reduciendo hasta igualarse con las vigentes en otros países, sobre el 50%. "Es un error pensar que la cobertura debe estar en torno al 100", sostuvo Viñals.
Por su parte, el presidente de la Asociación Española de Banca (AEB), Miguel Martín, insistió en su discurso de que las ayudas a la banca generan distorsiones en la competencia: "Ojalá los demás gobiernos hubieran podido limitarse al alcance de las medidas adoptas por el Gobierno español que, por ahora y espero que para siempre, no incluirán la recapitalización forzosa de algunas entidades".
Martín opina que si se está pidiendo a algunas entidades un mayor requerimiento de capital puede ser porque se piensa que los balances actuales no reflejan la realidad de sus riesgos y de sus pérdidas actualmente. Y matiza que en el sistema español se conoce la pérdida esperada de cada crédito y que está provisionado, al tiempo que señaló que si a la banca se le pide que cubra estas perdidas con provisiones, no se le puede solicitar además capital para cubrirla.
El vicepresidente segundo y consejero delegado del Banco Santander, Alfredo Sáenz, destacó también la importancia de "exigir que no se alteren las reglas de competencia" en el sector bancario internacional. "No podemos permitir actuaciones políticamente interesadas para reforzar determinados sistemas bancarios nacionales en perjuicio de otros", resaltó.
El discurso más diferenciador lo marcó un agresivo Roberto Higuera, vicepresidente y consejero delegado del Popular, para quien la pasividad ante el colapso de Northern Rock fue el germen de los problemas en el sector financiero y criticó duramente las inyecciones de capital público en entidades financieras: "Estamos ante competencia desleal, ya que ahora mismo operamos en el mismo mercado bancos que no hemos recibido ayuda estatal y los que sí. Esto distorsiona el libre mercado porque genera desequilibrios".
Higuera fue el único que lanzó un mensaje optimista, "estamos empezando a ver señales positivas", y lanzó un mensaje a la competencia: "No estamos estudiando ninguna operación, sí creo que el sistema español irá a una consolidación, y nuestra vocación es ser consolidadores, potenciales compradores".
El más político fue el presidente de Caja Madrid, Miguel Blesa, al reclamar cambios en la normativa que regula las cajas de ahorros para permitir fusiones entre entidades de diferentes comunidades autónomas. Éstas serán "más eficientes", porque permitirían beneficiarse de sus respectivos mercados y de la complementariedad de sus redes.
Además, reclamó que se aproveche "para introducir cambios" en la norma, ya que las cajas tienen limitado su crecimiento orgánico por la legislación que "las constriñe".
El secretario de Estado de Economía, David Vegara, aprovechó su discurso para responder a Blesa: "Si hay que abordar cambios, que en este momento no estamos previendo, deberán abordarse con tranquilidad".
Vegara recordó que las fusiones interregionales de las cajas de ahorros están contempladas en la ley, y que en este esquema de funcionamiento las comunidades autónomas "tienen su papel". Además, aprovechó la ocasión para pronosticar que la segunda subasta de liquidez que se celebrará el próximo 11 de diciembre saldrá "incluso mejor" que la primera, y recalcó que no se trata de un mecanismo para dar subvenciones a las entidades sino para garantizar los créditos a empresas y familias.