El mercado cree que la constructora supera el 15% en la eléctrica
ACS ha incrementado en casi un 5% su posición en Iberdrola
Ignacio Galán exige a Florentino Pérez que `se ciña a su negocio´en estos tiempos de crisis
No se ha acabado todavía el culebrón de Lukoil y ya tenemos servida una nueva edición de la "guerra de Iberdrola". Tan es así que el mercado ha interpretado que la declaración de ayer de Florentino Pérez ante la junta general de accionistas de ACS, desvelando que la constructora de los March y los Albertos seguirá reforzando su posición en Iberdrola, es una admisión de que la compra ya está prácticamente realizada. Hasta el límite, obviamente, que marca la legislación vigente, que es como máximo del 5% en un año, antes de declarar el aumento a la CNMV. "Lo hará en la fecha límite", señaló a capitalmadrid.info, una fuente solvente. Lo mismo pareció interpretar la empresa afectada, Iberdrola, que reaccionó de inmediato advirtiendo a la que preside Pérez que, ante lo que llueve en el mercado y dada la situación extrema de la economía en general, "lo mejor que podría hacer ACS es cuidar su negocio tradicional", que no está para muchos trotes. La guerra está servida, en cualquier caso, y por enésima vez. "Florentinno se ha lanzado de nuevo a un calentón bursátil porque se acerca la fecha de reponer avales", aseguran. Un analista señalaba, no obstante. que "habría sido estúpido por parte de ACS, ante los ingresos esperados por la venta de su 48% en Unión Fenosa, no aprovechar la caída de la cotización de Iberdrola y reforzar su posición. Además, es obvio que busca hacer cambio medio, dado el elevado coste del 12,6% que ya tiene en la eléctrica y su elevado volumen de apalancamiento". Uno de los bancos acreedores estima que ACS pierde más de 2.000 millones con su inversión en Iberdrola. Y otro tanto, casi, a escala personal, Florentino Pérez.
"La máquina mediática de Florentino se ha puesto de nuevo en marcha", se asegura en fuentes oficiales, aunque ya se apunta que el reforzamiento de la posición de la constructora en Iberdrola no deja de ser un desafío a la política del Gobierno, que ha sugerido al sector de la construcción, a través de la Banca acreedora, que deje de jugar al "monopoly" en la Bolsa y se concentre en salvar los trastos de su negocio, uno de los más afectados por la crisis de demanda y por la falta de liquidez. ACS tiene aún que cerrar el ejercicio 2008 y, a menos que se produzca un rally alcista en Iberdrola que eleve un 20-25% su cotización antes de fin de año, lo que no es descartable, tendrá que reflejar pérdidas en el balance del año. Además, es probable que tenga que aportar garantías adicionales a sus bancos acreedores el próximo día 13 de diciembre, cuando vence su renovación. Los expertos estiman que el coste medio de la compra del 12,6% del capital de Iberdrola (incluyendo, un 5,4% en derivados) supera los nueve euros por acción. Ayer, Iberdrola cerró a 5,77 euros, acumulando una pérdida del 44,52% en lo que va de año. Un escenario evidentemente adverso para ACS, a la espera de que se materialice la venta de su 48,5% de Unión Fenosa a Gas Natural.
Y así están las cosas. Florentino Pérez anunci en su junta de accionistas que tiene intención de elevar la participación del 12,6% que actualmente posee en Iberdrola para consolidar su posición como primer accionista. Casi de inmediato, Iberdrola le responde advirtiendo que "ACS debería concentrarse en su propio negocio ante los tiempos de crisis que vivimos". En el mercado se da por supuesto que ACS ha aprovechado el descenso del valor de la eléctrica para incrementar su participación y "hacer cambio medio". "No haría este anuncio público si ya no tuviera casi un 5% más, el límite para declararlo a la CNMV", insiste una fuente solvente. La pregunta de mercado es si el organismo supervisor le ha requerido ya a ACS para que clarifique su situación en su obligada función de dotar al mercado de trasparencia.
DECLARACIONES DE PÉREZ
"Trataremos de colaborar en el crecimiento y en la rentabilidad de Iberdrola, como accionista de referencia, en colaboración con el resto de socios, y sin las dificultades que entraña la presencia en otra empresa del sector", declaró el presidente de ACS en su intervención ante la junta extraordinaria del grupo de construcción y servicios en relación a la participación del 45,5% en Unión Fenosa, que venderá a Gas Natural.
Pérez reiteró así la vocación de ACS por el sector de la energía tras, según reveló, haber "intentado por diversas vías constituir un gran grupo energético mayoritariamente español a partir de su participación en Unión Fenosa, bien mediante su fusión con Iberdrola o comprando activos segregados de alguna operación corporativa".
"Pero por diversos motivos, especialmente por problemas de competencia, ninguna de estas alternativas ha sido posible, y por ello ya no era razonable permanecer más tiempo en Unión Fenosa", explicó.
En su discurso a la junta, Florentino Pérez garantizó que ACS "mantendrá o incluso mejorará" su previsión de resultados para 2008 (elevar entre un 10% y un 15% su beneficio neto, que rozará así los 1.800 millones de euros), y que es "optimista" respecto a 2009.
IBERDROLA RESPONDE
Iberdrola recomendó a la constructora ACS, su primer accionista con el 12,6% del capital --el 7,7% de forma directa y el resto a través de derivados--, que se concentre en su 'core business' (el negocio de la construcción) ante la compleja situación económica, que aconseja "prudencia" en las inversiones, informaron fuentes de la eléctrica.
Para la compañía que preside Ignacio Sánchez Galán, "la situación económica aconseja ser prudentes en la política de inversiones, y no parece que el momento de los mercados sea el mejor para reproducir modelos especulativos de cuyos fracasos sobran ejemplos".
En cualquier caso, Iberdrola dejó claro que "velará como ha hecho siempre por la defensa de todos sus accionistas", cuestión que se ha situado siempre en el norte de la política de la compañía.
Iberdrola respondía así al anuncio realizado por el presidente de ACS, Florentino Pérez, de que elevará su participación en Iberdrola para consolidarse como "accionista de referencia" de la eléctrica y, junto con el resto de socios, "contar con un papel destacado en el desarrollo de la compañía".