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Publicado el miércoles 13 de febrero de 2008
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A Reino Unido, Francia y Alemania, los 'Tres Mosqueteros', les "duele" que España no tenga un banco en crisis

La apelación de la banca española a la liquidez del BCE, por debajo de su capacidad

. La situación española pone en un brete a los países que  quieren imponer regulaciones interesadas para solucionar sus problemas particulares elevándolos a categoría europea y ninguneando al BCE

Resulta cuanto menos curioso que algunos grandes bancos de inversión hayan alertado sobre la situación de los bancos y cajas españoles. El último ha sido UBS y, con veinticuatro horas de diferencia, el rotativo económico británico, Finantial Times, llamaba la atención sobre la apelación de la banca española a la financiación del BCE, interpretándolo como antesala de problemas futuros. La curiosidad estriba en que se fijen tanto en la banca española, precisamente la más saneada y solvente de toda Europa. FT se fija en las cifras absolutas -44.000 en diciembre pasado-, pero se olvida de las relativas -9% del total frente a una cuota de pasivo del 13%-, amén de que también olvida que el mercado interbancario no existe y sólo queda la apelación al banco central europeo. La banca española tiene una regulación muy restrictiva en cuanto a la utilización de las cédulas hipotecarias -respaldo de la apelación al BCE- y no ha sobrepasado, ni de lejos, los muy limitados porcentajes establecidos por el Banco de España. La conclusión parece lógica: 44.000 millones no son muchos y todavía pueden apelar más sin riesgo, hasta los 60.000 millones.  Por si fuera poco, la cobertura de la mora en España es la más alta de Europa y aunque aumentaran los fallidos hipotecarios, el colchón es más que suficiente. Cosa distinta es que se produzca una debacle, pero en ese improbable caso, la banca española seguiría estando en mejor situación que el resto de la europea dentro de lo malo. Quizá lo que se temen en Europa es precisamente la fortaleza de la banca española. Reino Unido tiene su Northern Rock, Francia su SocGen y Alemania su IKB. Por mucho que lo pretendan, España no tiene ninguno y eso debe doler. Dicho esto, tampoco conviene bajar la guardia.

Ha respondido a las fijaciones del Financial Times, empeñado en arremeter contra la solidez de la banca española y su capacidad de respuesta a la crisis ‘subprime’. El vicepresidente segundo y ministro de Economía y Hacienda, Pedro Solbes, considera "absolutamente normal" el uso que los bancos españoles están haciendo de las subastas de crédito del Banco Central Europeo (BCE) y recalca, una vez más, la fortaleza del sistema financiero nacional. Todos los bancos europeos, españoles y de otros países, recurren habitualmente al BCE para obtener liquidez. La participación de los bancos españoles en las subastas del BCE ronda el 9% de los fondos adjudicados, un porcentaje similar al peso de los activos bancarios españoles en relación al total de la eurozona (10%) y por debajo del volumen de los depósitos (13% de toda la UEM).

El BCE financió en diciembre a los bancos españoles a través de las subastas semanales de crédito con 44.000 millones de euros, lo que supuso duplicar la cifra media registrada en los quince meses anteriores. Una cifra que, a juicio del diario británico, puede generar problemas en el futuro, ya que la banca española utiliza cada vez más bonos respaldados por hipotecas como garantía para esos créditos. La participación total de los bancos españoles en este sistema durante el último mes de 2007 superó en 24.000 millones la cuantía de los meses anteriores, según Financial Times, que cita datos del Banco de España. Una cifra que, a juicio del rotativo, supera las cantidades trimestrales recaudadas por los bancos españoles en los mercados de deuda estructurada.

Como recuerda Solbes, España es un país receptor tradicional de inversiones y no generador, lo que ha salvado al país de la crisis de la hipotecas de "alto riesgo" estadounidenses-, junto a la rigurosa regulación impuesta por el Banco de España. El estricto sistema de reservas aplicado a la banca en España en España permite que el punto de partida de las entidades sea el más cómodo de Europa. Los cinco grandes bancos españoles han demostrado músculo y cintura, están casi inmaculados frente al contagio de la crisis de las hipotecas basura y las zozobras del mercado financiero. Además, los resultados del sistema financiero español, en contraste con una parte de sus competidores extranjeros, dejan patente su profesionalidad y seriedad.

En un año en que otras entidades han visto saltar por el aire sus cuentas de resultados a causa de las hipotecas ‘subprime', los cinco grandes -Santander, BBVA, La Caixa, Caja Madrid y Banco Popular- lograron un beneficio neto conjunto de 21.795,02 millones de euros en 2007, lo que supone un crecimiento del 25,14% respecto a los 17.415,99 millones registrados en 2006.  Las previsiones de las cinco grandes rondan el 15% de incremento e, incluso, se mantienen los cálculos para los tres próximos años, a pesar de que ni desde Bruselas ni desde Madrid se niega la desaceleración y las nubes en el horizonte del próximo semestre. Y si en algo han coincidido los cinco principales bancos y las Cajas es en la prudencia, decididos a cubrirse las espaldas con creces a golpe de dotaciones extraordinarias.