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Publicado el lunes 18 de febrero de 2008
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El Estado, al rescate de Northern Rock

No tiene precedente. El Estado británico al rescate de los excesos de un banco privado. El Gobierno británico nacionalizará "de forma temporal" el banco Northern Rock tras confirmar que no podía aceptar las ofertas presentadas tanto por el grupo Virgin como por el propio consejo de administración de la entidad, dada las escasas ventajas que aportaban a los clientes y accionistas del banco. El Gobierno intentaba asegurar entre 100 y 200 millones de libras (133,6 y 267,2 millones de euros) para el contribuyente en el caso de que Northern Rock lograra recuperar su estabilidad en tres años. Sin embargo, ninguna de estas dos ofertas ha sido capaz de responder a esta condición.

Con tal de animar a un comprador privado a mostrar interés por la institución bancaria del noreste de Inglaterra, el Ejecutivo británico estaba dispuesto a convertir los millones de libras prestadas por Northern Rock en bonos respaldados por el Gobierno para facilitar la venta del banco, que se vio obligado a solicitar ayuda de emergencia al Banco de Inglaterra por problemas de liquidez y recibió de él un préstamo de 25.000 millones de libras (33.000 millones de euros). Ahora tendrá que ir mucho más lejos.

El primer ministro británico se ha tomado a pies juntillas las amenazas de Bryan Sanderson, presidente de Northern Rock, que asegura que lo que está en juego es “la reputación de Londres y del Reino Unido como centro financiero internacional”. Brown, empeñado en convertirse en el nuevo salvador del mercado financiero y en director de orquesta de los cuatro miembros europeos del G8, tira los muebles por la ventana y se deshace en el rol de facilitador de un salvamento de emergencia a manos privadas. Una carambola a tres bandas diseñada por Goldman Sachs y cuya partitura el 10 de Downing Street no ha hecho más que interpretar ahora, con tal de lavarle la cara y las cuentas al caído en desgracia.