El sector del automóvil demanda la desaparición del Impuesto sobre Matriculación mientras que Hacienda mejora su control
El Partido Popular ha incluido en su programa electoral la promesa de que planteará a la Comisión Europea que se rebaje del 16% al 7% el Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA) para los vehículos "más eficientes", es decir, aquellos que tienen bajo consumo y, por consiguiente, contaminan menos el ambiente. La promesa es sólo proponer, porque el resultado se le antoja muy peregrino a cualquier ciudadano que esté un poco al día de cómo se las gasta la Comisión Europea con el único tributo que tiene medio armonizado, aunque no sea mérito absoluto de la Comisión, sino más bien de los tribunales de justicia comunitarios.
Tal vez más visos de cumplimiento hubiese tenido la propuesta de adaptar el Impuesto de Circulación, que en realidad se llama Impuesto sobre Vehículos de Tracción Mecánica (IVTM), que ha sido una promesa incumplida del PSOE. Esta modificación estaba incluida en el paquete de medidas que tenían que constituir la reforma verde de las fiscalidad de los automóviles, pero el retraso producido en el proceso de negociación del nuevo sistema de financiación de las comunidades, lo ha dejado en la vía muerta hasta la próxima legislatura.
La Federación de Asociaciones de Concesionarios de Automoción (Faconauto) y la Asociación de Fabricantes de Auto móviles y Camiones (Anfac) insisten en que lo ideal sería que desapareciese el Impuesto sobre Matriculación, pero de no ser posible, que se elimine de la base imponible del coste de los equipamientos opcionales en materia de seguridad, que quedaría exento de gravamen y, por tanto, no estaría sujeto a al gravamen.
El sector de fabricación y venta de vehículos está preocupado con la crisis, puesto que las matriculaciones de automóviles de turismo y todoterreno en la primera quincena de este mes se ha reducido un 12,1% en relación a al mismo periodo de 2007, según fuentes del sector.
La principal muestra de falta de interés de Hacienda por proponer al Gobierno la desaparición del Impuesto sobre Matriculación es que está transferido a las comunidades autónomas, que dan por perdidos los ingresos del Impuesto sobre el Patrimonio.
Los ingresos por el impuesto de matriculación, competencia de las comunidades autónomas, sumaron 1.933 millones de euros, según el avance estadístico de la Agencia Tributaria, basado en las liquidaciones presentadas el año pasado, lo que supondría que en el 2007 la recaudación podría aumentar en torno al 3%, como consecuencia de la desaparición de las ayudas del Plan Prever.
Las peticiones del sector coinciden, además, con un periodo de tranquilidad de la Agencia Tributaria en este aspecto, porque, según ha informado el director de la Agencia Tributaria, Luis Pedroche, las actuaciones que ha llevado a cabo el organismo que dirige en materia de matriculación de vehículos provenientes de la UE han permitido prácticamente erradicar este fenómeno de fraude en la economía española.
Otra muestra de la falta de voluntad de que este tributo desaparezca es que la Agencia Tributaria está preparando ya la siguiente batalla contra el fraude en el Impuesto sobre Matriculación. Los nuevos fraudes en 2008 se dirigen al cambio de tributación establecida según las emisiones de dióxido de carbono (CO2) de cada vehículo. Ahora se trata de controlar que cada vehículo matriculado coincida con el nivel contaminante que le corresponda. En este sentido, se considera básico el código de la ITV al que va asociado todo vehículo y de obligada cumplimentación en el impreso.
Desde el pasado 1 de enero el impuesto de matriculación está vinculado a las emisiones de CO2, de forma que los coches que emiten hasta 120 gramos de CO2 por kilómetro están exentos del pago de este gravamen.
Los concesionarios no hacen más que denunciar que la aplicación del nuevo gravamen está provocando distorsiones sobre la demanda y se ha registrado una caída del 22,1% en las matriculaciones de todoterrenos, que son de los que más Impuesto sobre Matriculación pagan.
Finalmente, destacar que la Agencia Tributaria y la Dirección General de Tráfico han puesto en marcha la matriculación ‘on line', que supone que los gestores administrativos pueden acceder con su firma electrónica a las dependencias de ambos organismos para pagar los impuestos correspondientes y tramitar la matriculación a través del ordenador. Tráfico pierde con ello sus tradicionales colas y Hacienda se asegura el pago de los impuestos.