Telefónica, en la 'pole position' ante la revolución de los móviles china
· La operadora española exige a las autoridades mexicanas la revocación de la licencia de Telmex por sus reiterados incumplimientos de la ley
La paciencia china de Alierta, el rediseño del mercado de las telecomunicaciones del gobierno de Hu Jintao y el 7,2% de Telefónica en China Netcom se están aliando para despejar un sitio de privilegio a la operadora española en la tierra de Mao. Está cada vez más cerca de alcanzar el 10% en China Netcom, con un pie en una de las mayores operadoras de fijo y móvil del gigante asiático -la que resultará de la fusión de CNC y Unicom- y con la cabeza en la ‘pole position’ de las operadoras multinacionales en el país. Con esas bazas encara César Alierta la mayor reorganización del sector de las telecos chinas, que después de diluirse entre rumores durante más de cuatro años, está a punto de hacerse realidad. Para la compañía española será la llave dorada para posicionarse en el mercado emergente con más progresión mundial en el sector. Si su participación del 7,9% en China Netcom Group Corporation (CNC) hasta ahora consagraba su rol en el seno de la segunda operadora del país y le abría la puerta a la primera línea de la telefonía fija, la inminente fusión de CNC con Unicom, a pesar de diluir su participación en la compañía resultante, deja en manos de Alierta la puerta abierta al mercado de los móviles, un caramelo en el que CNC hasta ahora estaba en inferioridad de condiciones ante China Mobile.
De ahora en adelante, con sus competidores disminuidos por la reestructuración, con la luz verde para el uso de la tecnología UMTS y más cerca de la concesión pública del 3G, Alierta y Zhang Chunjiang pueden aspirar al liderazgo en todos los sectores. Alierta calienta motores para la presentación de unos resultados que prometen coronar este miércoles a Telefónica como la teleco' que más dinero gana del mundo- la banca de inversión calcula que la española ganó 8.581 millones de euros el año pasado- y lo hará con la llave china en una mano y la fusta en la otra, obligado a intensificar la batalla legal México para que Slim deje de obstaculizar el servicio de Telmex y se despeje el acceso de la operadora española a la 3G.
En un Estado que gira al son de las riendas gubernamentales, Pekín no esconde las señales de que la reestructuración de las telecos, aplazada durante más de cuatro años, llegará esta primavera. Y con ella un seísmo en un mercado en plena ebullición, el de la telefonía móvil, más concurrido en China que las líneas fijas. Las grandes operadoras buscan consolidar su sitio, no quieren sorpresas cuando llegue un terremoto llamado no sólo a variar las cartas de todos los sectores en manos de las grandes compañías nacionales, sino a alterar sus necesarios maridajes, en la medida en que el gobierno ejecute su reducción de de seis a tres empresas telefónicas para incrementar su competitividad.
En 2010 China deberá contar con un billón de abonados a la telefonía móvil y cerca de 200 millones de personas conectadas a Internet. Y Telefónica quiere estar en primera línea. Hace tiempo que César Alierta ha encontrado la llave de ese laberinto del mercado chino de las telecomunicaciones, la que le permite abrir puertas y acceder a nuevos espacios a través de las ya despejadas. La fusión de China Netcom con la segunda operadora de móviles del país dotará a CNC- y a la compañía española en su seno- de posición, aliados y nuevas cuotas del mercado a la vista y facilitará su competencia frente a la principal operadora de telefonía fija del gigante asiático, China Telecom, que adquirirá la división de móviles con tecnología CDMA de Unicom. El nuevo diseño gubernamental propiciará que la alianza China Netcom-Unicom desarrolle en un futuro la tecnología de tercera generación UMTS, la red por la que ya ha apostado Europa. Mientras que su principal competidora, China Mobile- la mayor operadora de telefonía móvil china y del mundo- quedará restringida al estándar nacional chino y, en el baile de parejas para la fusión que ordena Hu Jintao, tendrá que conformarse con un matrimonio de conveniencia con la mucho más modesta China Tietong. Más aún: la reorganización empresarial que inaugura CNC bajo la batuta del gobierno chino no es más que el preludio de la emisión de licencias de telefonía de tercera generación, que podría anunciarse a finales de este año. Un ámbito en el que el gigante español es un líder mundial, en su dimensión internacional cuenta con cinco filiales que ofrecen móvil 3G y dan acceso a internet a alta velocidad en movilidad y cuenta con su experiencia adquirida en Europa.
Un horizonte que favorece a China Netcom- y con ella a Telefónica- ya que podrá sumar a los predios de la telefonía fija, en los que ya es líder, el mercado que crece más en el gigante asiático, el de telefonía móvil, en la que hasta ahora sucumbía ante el empuje de China Mobile, que comparte con Telefónica el podium mundial de las operadoras que más valor han aportado a sus accionistas durante los últimos cinco años. Adiós a la fuerte competencia que venía sufriendo China Netcom de las operadoras de móviles China Mobile y China Unicom, que habían logrado el salto de numerosos numerosos clientes de sus líneas fijas a las de móvil. Las dificultades de la participada por Telefónica se tornarían en ventajas tras una reforma gubernamental que puede terminar reduciendo el predominio en el mayor mercado del mundo de celulares de China Mobile, que ya cuenta con 376 millones de clientes y ha anunciado que añadió 7,04 millones de nuevos usuarios sólo en enero. Con una penetración de la telefonía móvil del 35%, el campo de acción de China Netcom -y con ella de Telefónica- será amplísimo. Vodafone se puede ver aprisionada y abocada a cambiar su trozo del pastel del 3% en China Mobile (13.000 millones de dólares) por una mayor participación minoritaria en otra compañía, ya que el control gubernamental dificulta sus opciones de obtener una participación mayoritaria en el negocio inalámbrico.
Mientras tanto, la apuesta por el gigante asiático le ha salido hasta el momento redonda a Telefónica, que suma, con ella, dosis iguales de rentabilidad y posicionamiento. Desde su entrrada en China Netcom, la española ha adelantado por la derecha a las otras telecos europeas que se matan por desembarcar en la economía asiática: Vodafone tiene un 3,4% en China Mobile y France Télécom tiene una alianza con China Telecommunications. En dos años y medio, desde que inició su andadura con una operadora que cuenta con 140 millones de clientes, ha conseguido crear con ella un ambiente de confianza mutua. La compañía china le ha tendido alfombra roja. La segunda operadora de telefonía fija del país, controlada por el Estado, selló en diciembre con la española un acuerdo de asesoramiento estratégico y una carta de intenciones para explorar oportunidades de compras conjuntas, pero busca ir más lejos.
Telefónica asesorará a CNC para impulsar su desarrollo y favorecer su transformación estratégica para convertirse en proveedor de soluciones de comunicación de banda ancha y servicios multimedia. La compañía que preside Alierta cuenta desde el 5 de diciembre con dos representantes en su consejo de administración de CNC y gracias a los pactos con accionistas estatales de China Netcom- la misma fórmula que le permitió comprar un 2,25% en diciembre- acaricia ya un 10% al que la propia operadora china lleva animándolo desde hace meses. Un horizonte que llegará con China Netcom-Unicom convertida en el buque insignia de la telefonía nacional.
Telefónica ha triplicado su número de clientes en los últimos seis años y ha incrementado en 13 el número de países en los que está presente. Cuenta ya con 203 millones de accesos en 23 países, situándose así como la tercera operadora del mundo por número de clientes. Alierta mira al futuro y el futuro es global y pasa por Latinoamérica y por Asia. China es una pieza tan estratégica como exótica en ese rompecabezas, de ella todo es aprovechable: su torrente demográfico, su potencial de crecimiento en las telecos-que aportan un 7,2% del PIB-, las sinergias entre las dos compañías y su valor como puente hacia Latinoamérica, el otro pilar de la expansión internacional de Telefónica. Con 1.300 millones de habitantes, el dragón asiático cuenta con 359 millones de clientes de telefonía fija y 410 millones de telefonía móvil. Más de 111 millones de usuarios están suscritos a Internet.
LA BATALLA MEXICANA
Si en el gigante asiático Alierta ha hecho alarde de paciencia china, en tierras aztecas Telefónica se está viendo obligada a desplegar todas las armas legales contra las triquinuelas de Carlos Slim, que se resiste a reconocer que toca a su fin su "reinado" en el feudo mexicano, tan cercano al monopolio en la telefonía fija. Telefónica exige a las autoridades mexicanas la revocación de la licencia de Telmex por sus reiterados incumplimientos de la ley. Slim patalea, se aferra a las prebendas de su refugio azteca. Y lo intenta todo. Ni el acuerdo de interconexión con Telefónica suscrito ya hace meses por Telmex, ni el respaldo del Gobierno de Calderón a las demandas de Telefónica, ni siquiera las reiteradas apelaciones de la Cofetel- que desde noviembre de 2007 trata de obligar a Telmex- han conseguido que el magnate mexicano cumpla con la legalidad y acabe con su negativa a proporcionar los enlaces a su red. Slim ha hecho bandera del juego sucio. Como la mexicana controla el 90% del mercado y las líneas fijas, si Telefónica no puede interconectarse a su rival, de facto no puede prestar un servicio que debería comercializar a partir de octubre.
Ni la desidia de algunas autoridades ni las pataletas de Carlos Slim han cohibido hasta ahora los planes de César Alierta y de su hombre en tierras charras, el ex ministro mexicano Francisco Gil. Telefónica tiene previsto invertir unos 400 millones de euros en México para ampliar su cobertura en el país, que actualmente cubre unos 70.000 kilómetros cuadrados, en los que se incluyen 78.000 poblaciones, aunque su iniciativa sigue chocando de frente con el muro del Palacio de los Pinos. La empresa continúa sin poder ofrecer los servicios 3G en todo el país (y en concreto en Ciudad de México) porque el Gobierno, lastrado por la aparente la falta de coordinación entre la Secretaría (Ministerio) de Comunicaciones y Transporte de México y la Comisión Federal de Telecomunicaciones, aún no ha repartido las licencias. El magnate mexicano quema los últimos cartuchos de su reinado en la tercera generación de telefonía.
Al que se dice a sí mismo el hombre más rico del mundo, su propio reino de taifas de la telefonía se le vuelve día a día un entorno más hostil. Slim culebrea. Reconoce que ahora el entorno regulatorio es "adverso" y la situación económica desfavorable, que la recesión estadounidense ha comenzado a pasarle factura en su propia casa. Los números no acompañan: sus ingresos durante 2007 sólo se incrementaron un 0.8% y en el cuarto trimestre sufrieron una reducción del 2,4%, gracias al descenso en los ingresos de los servicios locales y de larga distancia. Pero es el fin de sus privilegios y la competencia lo que más le duele: lo que llama entorno regulatorio adverso no son más que las investigaciones de la Comisión Federal de Competencia (CFC) a la que le llueven las demandas de investigación por monopolio y posición dominante de Teléfonos de México- que maneja el 94% del mercado en el sector de línea fija; las denuncias por monopolio y posición dominante de otras operadoras y la voluntad del presidente Felipe Calderón de cumplir con la promesa de mejorar la competencia del sector y abrir totalmente el mercado de la telefónica fija al capital extranjero.
Contraria a la posición de Telmex, la Comisión Federal de Competencia (Cofeco) consideró que la empresa no puede entrar aún al mercado de la televisión y Slim se enfrenta, además, a los problemas de la portabilidad numérica. Ante ese panorama suelta lastre y empleados y prepara el juego de manos con el que camuflará sus beneficios para ponerlos a salvo de las autoridades mexicanas, las obligaciones fiscales y, sobre todo, la rivalidad del mercado. Ya ha comenzado a aplicar la coreografía de la escisión, tramada desde hace meses.