BUSINESS INTELLIGENCE
Sarkozy a Zapatero y Rajoy: “Francia no tolerará un veto a la entrada de EDF en España”
· “Se pueden negociar las condiciones de acceso pero no el derecho”, advirtió el presidente francés citando los precedentes de ENEL y E.ON
· La empresa gala roza el 10% en Iberdrola aunque transigiría con un acuerdo con Florentino Pérez sobre FENOSA
El que siembra vientos recoge tempestades. En mayo celebraremos el 200 aniversario de la revuelta madrileña contra la invasión napoleónica de 1808, y quizá convenga ir tomando nota de la Historia, aunque no va a resultar fácil librar una segunda Guerra de la Independencia. En sus dos recientes encuentros por separado con Rodríguez Zapatero y Mariano Rajoy, el presidente francés, Nicolás Sarkozy, dejó un mensaje grabado con hierro en la agenda postelectoral de sus sorprendidos interlocutores. “Francia no tolerará un veto a la entrada de EDF en el mercado eléctrico español”. “Sólo aceptará negociar las condiciones pero no el derecho”. Los argumentos del francés sonaron a irrefutables. Si se han franqueado las puertas a los italianos de ENEL en Endesa y se ha compensado a los alemanes de E.ON con Viesgo y activos sobrantes de la que fuera primera eléctrica española, no existe razón alguna para vetar la entrada de EDF en el mercado español. Este duro planteamiento, desvelado a capitaladrid.info, en fuentes de total solvencia, hace comprensible la respuesta política del presidente de EDF, Pierre Gadonneix, ante el rechazo al asalto francés por parte de Ignacio Galán en la rueda de prensa de presentación de resultados el pasado día 20: “Si lo de EDF es una cuestión política pues que negocien los políticos”, avisó Galán.
Las mismas fuentes aseguran que la empresa pública francesa es muy probable que ya tenga apalabrada, vía compromisos con terceros y mediante distintos productos derivados, la titularidad de casi un 10% del capital de Iberdrola y trate de hacer valer esa participación a partir del 10 de marzo, cuando previsiblemente ya se sepa quien va a ser el inquilino de La Moncloa durante los próximos cuatro años. Por razones estratégicas, EDF se ha tomado un respiro ante las elecciones legislativas españolas pero ha dejado bien claro, antes de su celebración, cuáles son sus intenciones futuras, y que no necesariamente están condicionadas a Iberdrola. Algunos analistas sugieren que la empresa gala se daría por satisfecha con un compromiso de entrada en FENOSA como cabeza de puente para acceder al mercado portugués, a EdP y a su cabeza de puente en España, Hidrocantábrico.
Sea como fuera, EDF tendrá que lidiar con el nuevo Gobierno que surja de los comicios de marzo, pero es muy probable que el desarrollo y resultado de las conversaciones sea muy diferente en función de quien y cómo gane. Zapatero, si resulta reelegido, no lo va a tener nada fácil, según las fuentes. Con tal de llevar la contraria a los entonces gestores de Endesa y de anular a un eventual rival político como ha demostrado ser Manuel Pizarro, Moncloa prefirió plantar cara a los alemanes y optar por los italianos de ENEL, eso si compartiendo poder con la constructora Acciona. La alternativa de compensar a unos alemanes desairados, mediante la venta de Viesgo y de activos excedentarios de la propia Endesa, no ha probado ser muy astuta. Sarkozy utiliza ahora esta política como un argumento en favor de las aspiraciones de EDF.
Es muy probable que el líder de los populares -si logra formar Gobierno después del 9M- cuente con mayores recursos a la hora de enfrentarse a su correligionario ideológico, al que fue a ver a París en busca de apoyo electoral apenas destaparte el caso EDF hace un mes Pero el presidente del PP realizó unas declaraciones a su vuelta de la capital francesa que a algunos les parecieron al menos llamativas. El político gallego defendió la españolidad de Iberdrola y señaló que se opondrá a la toma de control de la eléctrica española por parte la empresa pública francesa. Nadie, que se sepa, le había preguntado por ello, pero su declaración quedó registrada. Resultaría ocioso especular cómo y con que tipo de herramientas hará frente Rajoy al desafío de Sarkosy, pero le resultará difícil modificar su posición y mucho más encontrar un camino para satisfacer el expansionismo francés.
Este cambio será aún más sorprendente si se confirma la existencia de un supuesto pacto al más alto nivel entre alemanes, franceses e italianos para suspender sine die la pendiente liberalización del sector eléctrico comunitario y, en consecuencia, la aplazada implantación del Mercado Único de la Energía. Fuentes políticas solventes aseguran que tal acuerdo ha quedado sellado por el francés Sarkosy y la canciller alemana Angela Merkel en varios encuentros a más alto nivel durante los últimos meses, contando además con el beneplácito tácito de los italianos, muy entretenidos últimamente con sus problemas políticos domésticos. Tal acuerdo implicaría la consideración de las empresas eléctricas de capital o presencia pública como una realidad incuestionable en el nuevo marco comunitario, obviando los compromisos consensuados en varios Consejos Europeos durante años y que habían prefijado incluso hasta un calendario -no cumplido, por cierto- para proceder de forma paulatina a la total liberación de los sistemas eléctricos y energéticos nacionales.