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Publicado el viernes 29 de febrero de 2008
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Brufau pronostica que Gas Natural estará en “alguna operación” en seis meses

· El presidente de Repsol añade que la petrolera “no se ve en esta fotografía”, aunque la supedita al interés de los accionistas
· La petrolera cambia de tercio y apuesta por aumentar su capacidad de refino y comercialización y por su alianza con Gas Natural

Antonio Brufau, presidente de RepsolA. Valverde.– Lástima que el interés crematístico del Dios Mercado deje en segundo plano, en ocasiones, las expectativas que puede generar la presentación de un Plan Estratégico elaborado con ahínco y profesionalidad, como el que ayer desbrozó -ante analistas, empleados  y periodistas- Antonio Brufau, al tercer año de hacerse cargo de la presidencia ejecutiva de Repsol YPF. Porque, al margen de las rumoreadas  operaciones corporativas en curso, el nuevo Plan 2008-2011 dejará a la petrolera hispano argentina como una patena, lista para afrontar cualquier reto de la envergadura que sea, como pueda ser su compromiso para incrementar este año su dividendo a un euro por acción –igualando a Telefónica- y seguir subiéndolo a medida que crece su beneficio y márgenes. Industrialmente, la novedad del Plan es que Repsol cambia de tercio y vuelve a sus orígenes –el refino y la comercialización-, aunque sin olvidar, claro está, la prospección y exploración, la reposición de reservas estratégicas y sobre todo el gas. Es cierto que el petróleo sube de precio y no bajará previsiblemente a corto o medio plazo de los 100 dólares. Pero lo que es hoy por hoy un bien escaso y aún más caro es la capacidad de refino, especialmente en Europa. En teoría, estas consideraciones deberían primar sobre el interés periodístico y que ayer suscitó pronósticos como el que Brufau anticipó sobre las especulaciones corporativas en curso dentro del sector energético español. Por ejemplo, que la participada Gas Natural  “estará en alguna operación en seis meses, bien a efectos de consolidar la compra en su balance o bien para ser consolidada por otros” .Pero, ojo, Brufau “no ve a Repsol en esa fotografía”, al menos de momento.

Era evidente que a Brufau -como le sucedió a Ignacio Galán, Pedro López Jiménez y  Rafael Villaseca en la presentación de resultados de sus respectivas empresas en jornadas anteriores-, venía con la lengua razonablemente amordazada por la proximidad de las elecciones legislativas del 9 de marzo, de las que pueden surgir un montón de combinaciones a la hora de formar Gobierno. Pero la necesaria cautela no impidió que el empresario catalán tuviera que pronunciarse sobre las combinaciones a tres que puedan realizarse en materia corporativa entre Iberdrola, Unión FENOSA y Gas Natural, amen de Repsol y la amenaza creciente del la francesa pública EDF. Y lo hizo con cautela, aunque lanzando flores -mas bien devolviéndolas- a Ignacio Galán y a su defensa numantina de la españolidad de Iberdrola. En este sentido, compartió con el salmantino la filosofía de construir empresas fuertes energéticas de capital español y demandó una reflexión profunda al futuro Gobierno -sea de la tendencia que sea-,sobre lo que se busca y pretende para el sector energético español. "No sería lógico que el capital público francés o europeo pueda comprar libremente en España y, sin embargo, no permita que se le pueda opar (...) Galán tendrá sus razones para llevar este asunto a la jurisdicción comunitaria", dijo.

Y poco más -o mucho, según se mire-, sobre el papel que pueda desempeñar Repsol en el escenario futuro de la reordenación energética, cuyo dibujo -dijo- "nadie sabe de momento". Porque si bien afirmó que "no veía a Repsol en la fotografía", al menos que sea necesario, dejó también muy claro que, como accionista de Gas Natural (la petrolera supera el 30% del capital, al menos en derechos políticos), "hará todo lo posible para sustentar (apoyar, aclaró luego) a Gas Natural y defender la alianza de carácter industrial"  que la empresa hispano argentina tiene con la gasista catalana, ambas a su vez participadas por La Caixa. En otras palabras -vino a decir- que Repsol YPF  se mantiene en reserva por si fuera necesario y que, en todo caso, "siempre se actuará en función de los intereses de los accionistas".

Y, a partir de ahí, todo Plan Estratégico 2008-2011, que analizado en detalle supone, a nuestro entender, una vuelta paulatina a los orígenes de Repsol como empresa refinadora y comercializadora, sin olvidar el gas y la reposición de reservas. Basta un detalle: de los 32.800 millones de inversión prevista en el horizonte del plan estratégico, más del 60% se concentrará en el "core bussines", en diez proyectos concretos, de los que 10.000 millones se invertirán en la Península Ibérica, con el propósito de aumentar la capacidad de refino de sus cinco refinerías y su adaptación a la imperiosa necesidad de "craquear" crudos más pesados. Habida cuenta de la escasez de refino en Europa, la modernización de las actuales instalaciones lo dice todo, sobre todo en términos económicos. "La inversión permitirá aumentar en  más de 200.000 barriles diarios, hasta 950.000 barriles, nuestra capacidad de refino y a incrementar de dos a cinco euros por barril el margen en esa actividad".

LOS DATOS.

Repsol YPF prevé invertir 32.800 millones de euros entre 2008 y 2012, y multiplicará su beneficio neto en el periodo como parte de su nuevo plan estratégico, informa Europa Press. El beneficio bruto de explotación (Ebitda) se multiplicará por 1,8, y el beneficio operativo será 2,1 veces superior. Junto a esto, la petrolera elevará un 40% el dividendo registrado en 2006, hasta un euro por acción. De las inversiones, 17.500 millones irán destinados a las actividades actuales, 14.100 millones a proyectos clave de crecimiento y 1.200 millones a futuros proyectos.

Por áreas, la de exploración y producción atraerá un tercio de las inversiones, 10.300 millones, que incluirán el negocio de gas natural licuado. El negocio de refino y marketing recibirá otro tercio (10.500 millones), y la actividad corporativa 500 millones. Al margen de estas áreas estratégicas, el grupo destinará otros 7.800 millones a YPF y 3.700 millones a Gas Natural, en la que controla un 31%. "Queremos ayudar a Gas Natural a maximizar su capacidad de mejora", afirmó el presidente de la compañía, Antonio Brufau, durante la presentación de las inversiones.

Las inversiones cambiarán de orientación para reducir su exposición a Iberoamérica y concentrarse en los países de la OCDE. El plan estratégico destinará el 55% de la inversión a esta región, mejorará la diversidad geográfica y centrará especial anterior a activos en Brasil y el Golfo de México. Brufau calificó de "conservadoras" las aspiraciones del plan y adelantó que entre los objetivos de la nueva estrategia figuran la mejora del rendimiento de la base de activos, el crecimiento orgánico y la reducción de incertidumbre mediante el reequilibrio de la cartera. "Estamos seguros de que el plan obtendrá los resultados deseados", afirmó el máximo directivo de la petrolera, quien insistió en que la "creación de valor para el accionista" será una de las prioridades.

RECUPERAR LAS RESERVAS

Otro de los objetivos consiste en mejorar el nivel de reservas de la compañía. "Estamos en buen camino de recuperar el nivel de reservas" pese al "nacionalismo energético", afirmó Brufau, cuya compañía prevé acelerar el reemplazo de 'stock' a una velocidad superior a la media histórica. En total, en los próximos cinco años la petrolera habrá añadido 400 millones de barriles a sus reservas. Para ello, destinará 575 millones a gastos de exploración, optimizará en un tercio el almacenamiento de estos recursos y reducirá los riesgos geológicos de sus estudios de yacimientos. Por otro lado, Repsol hará desinversiones en activos de bajo rendimiento y confiará parte de su crecimiento a su participación en sociedades conjuntas. Además, dice abordar el futuro abierto a "opciones" y dispuesto a mostrarse "flexible".

DIEZ PROYECTOS CLAVE CON RENTABILIDAD DEL 15%

Repsol ha marcado tres áreas greográficas y diez proyectos clave hasta 2012. El 70% de la inversión irá dedicada a estas tres regiones, que son las del Norte de Africa, el Norte de Iberoamérica y las aguas profundas de Brasil y el Golfo de México. La tasa de rentabilidad de los diez proyectos clave del grupo alcanzará en 2012 el 15%. "Tenemos 10 proyectos clave con nombres" que van a aportar "el 75% del crecimiento total operativo" y a los que se dedicarán 10.000 millones de euros, afirmó Brufau. Seis de los grandes proyectos corresponden a a actividad de exploración y producción. Uno de ellos, el de Carioca, se encuentra en Brasil, atraerá 500 millones, comenzará en 2012 y consiste en una 'joint venture' en la que Repsol participa con un 25%. En el Golfo de México Repsol trabaja en el proyecto de Shenzi y Ghengis Khan, al que dedicará 700 millones y al que atribuye unas reservas de hasta 190 millones de barriles.

En Libia, dedicará 100 millones al desarrollo de los bloques de exploración adjudicados en el país. Esta actividad, en la que la compañía participa en sociedades conjuntas, entrará en fase de producción en 2008. Otro de los proyectos es el de Reggane, en Argelia, en el que la compañía espera obtener una producción de 9.400 millones de barriles o equivalentes de gas, además de añadir hasta 145 millones de barriles a sus reservas. La petrolera invertirá 450 millones y dispone de un 33,7% en este proyecto, frente al 25% Sonatrach, el 22,5% de RWE y el 18,7% de Edison. El quinto proyecto de 'upstream' es el Bloque 39 de Perú, al que se dedicarán 350 millones y que comenzará a funcionar a finales de 2011. Por último, dedicará 575 millones a un sexto proyecto conjunto de exploración a nivel internacional.

En cuanto a gas natural licuado (GNL), la compañía dedicará 400 millones a su planta de Perú y otros 300 millones a otro proyecto, el de la planta de Canaport, situada en Canadá. Los tres últimos proyectos corresponden a la actividad de refino y marketing y se desarrollarán en la Península Ibérica. El primero consiste en el aumento de la capacidad de refino en la planta de Bilbao, al que dedicará 700 millones. Junto a ello, empleará 3.200 millones en la ampliación de la planta de Cartagena y otros 850 millones en la planta portuguesa de Sines.