Monitor de la Construcción
La construcción creció un 4% en 2007, por encima de la economía
· La inversión representó un 18% del PIB, un punto más que en 2006
· El cuarto trimestre marca el punto de inflexión, que podría dar una evolución plana en el primero de 2008
El año 2007 se ha cerrado para el sector de la construcción en términos aún muy positivos, si bien en la segunda parte del año se han detectado descensos significativos en varias áreas de actividad, especialmente en edificación residencial. La inversión total nacional en construcción, que pasó por primera vez en su historia la barrera de los doscientos mil millones de euros, representó hasta el 18% del PIB nacional, un punto porcentual más que a finales del ejercicio 2006. La producción se situó en los 200.190 millones de euros con un crecimiento del 4% sobre el año anterior, aún por encima del crecimiento del conjunto de la economía nacional. Estos resultados culminan el mejor periodo de la actividad que se recuerda, con once años de crecimiento continuado. Desde 1997 hasta ahora, la producción se ha multiplicado por más de tres veces y ha duplicado prácticamente su participación en el PIB, pasado del 7,6% al 18% de 2007. Pero la evolución del cuarto trimestre del año, aún pendiente a la fecha de los datos definitivos de la Contabilidad Nacional, parece que se quedó en un exiguo crecimiento del 2% por lo que el primer trimestre de este año pudiera tener, por primera vez en muchos años, evolución plana o incluso negativa.
La producción alcanzada tuvo distinto comportamiento a lo largo del año por subsectores, tanto por su dispar evolución como por su repercusión en el total en función de su peso porcentual sobre el conjunto de la actividad. De los dos grandes segmentos, la Edificación representó el 75,3% de la actividad total con 150.819 millones de euros, creciendo en conjunto un 3,4% sobre lo alcanzado en 2006. Dentro de la edificación, el mayor peso relativo siguió correspondiendo a la edificación residencial con el 35,5% de la actividad total (71.810 millones de euros) y que, aunque creció en el conjunto del año un 4% -porcentaje aún muy respetable y positivo- mostró a lo largo de los últimos dos trimestres un deterioro considerable y progresivo. Los otros dos segmentos de la edificación crecieron en menor medida que la residencial en consonancia con el deterioro en la segunda mitad del año de la economía general. La edificación no residencial, que representó el 16% de la actividad y alcanzó los 32.021,5 millones de euros, creció apenas un 2,5%. Por su parte Rehabilitación y Mantenimiento de edificios alcanzó los 47.673,3 millones de euros y un aumento en su producción del 3% sobre lo conseguido el año anterior.
La producción en Obra Civil es la otra gran pata de la actividad, cuya importancia se sustenta no solo en el volumen de su actividad (49.381 millones de euros) sino en que las infraestructuras de todo tipo son el soporte básico del crecimiento económico del país y por tanto hay que seguir acometiéndolas. En 2007 creció un respetable 5,5% sobre 2006 y se ha erigido a lo largo del año como el segmento con mayor fortaleza y continuidad de toda la producción en construcción, sin cuya aportación no hubiera sido posible alcanzar la cota de crecimiento del 4% antes mencionada.
En cuanto al empleo, la construcción dio ocupación en 2007 a 2.697.400 trabajadores, 154.500 más que el año anterior, lo que equivale ya al 13,3% del total ocupado nacional frente al 12,95 que representaba en 2006. Este aumento sustantivo de empleo directo parece que será, para los dos próximos años, la cumbre de un ciclo de más de un decenio de creación intensiva de empleo por parte de la construcción.
Los indicadores adelantados tradicionales -consumo de cemento, licitación y viviendas iniciadas- apuntan que a partir de 2008 la evolución de la construcción se apartará, al menos en los primeros trimestres, de la senda de los crecimientos globales de producción a que nos tenía acostumbrados. El crecimiento del conjunto de la producción en construcción en el mercado interior será mucho más complicado, si bien el soporte que va a representar la evolución de la obra civil, previsiblemente positiva, podrá paliar en gran medida los efectos de una menor actividad en edificación residencial, si determinadas condiciones se cumplen. El consumo de cemento acabó 2007 manteniendo el tipo, incluso con un ligero crecimiento del 0,3% pero que anuncia una menor necesidad global de este material por parte de las empresas para los próximos meses.
Con datos que estiman los correspondientes a los dos últimos meses del año, en 2007 se terminaron en torno a 643.000 nuevas viviendas, un 9% más que en 2006, lo cual apoya los buenos resultados alcanzados por este segmento el año pasado. Pero las viviendas iniciadas han descendido desde las 865.561 de 2006 a 620.000 en 2007 -casi un 10% menos- y es previsible que en la primera mitad de este año ese porcentaje negativo aumente a causa de la existencia de una importante cantidad de viviendas terminadas y no vendidas, y del descenso observado desde el pasado verano -esperemos que coyuntural- de la demanda.
Sin embargo, los datos de licitación pública apuntan a que la obra civil será "la gran esperanza blanca" del sector en 2008 y 2009, porque al considerable aumento de la misma en 2006 se suma que este indicador, en 2007, se ha mantenido prácticamente en las altas cotas alcanzadas el año anterior, en torno a los 46.550 millones de euros. Y si en 2007 el efecto electoral redujo considerablemente la procedente de las administraciones autonómicas (-17,9%) y locales (-23,7%), fue la de la administración central, con un crecimiento del 39,7%, la que permite mantener positivas expectativas a las empresas dedicadas a este segmento durante este año y el próximo.