Cunde la alarma entre bancos y cajas acreedores del grupo inmobiliario Avantis
· El endeudamiento alcanza los 900 millones de euros y la situación se ha complicado por una agria disputa entre accionistas, todos ellos hermanos
· El enconamiento entre las partes llegó al máximo tras la poco afortunada compra del grupo Natura por 400 millones de euros
La preocupación se ha tornado alarma entre la veintena de entidades acreedoras del grupo inmobiliario Avantis. A la ya difícil situación a la que se enfrenta la actividad se ha unido un conflicto entre accionistas que puede desembocar en la parálisis de la empresa tras la intervención judicial. Con un endeudamiento de 900 millones de euros, el grupo Avantis ha desatado la inquietud de un banco alemán, varios bancos medianos y un grupo de cajas que ven peligrar sus inversiones, doblemente si tenemos en cuenta que no hay entidades grandes en el grupo acreedor, según informaciones recogidas en distintas fuentes. El enconamiento entre dos grupos de accionistas de Avantis, todos ellos hijos del fundador, Aurelio Álvarez, de dos matrimonios distintos, llegó a un punto sin retorno tras la desafortunada compra del Grupo Natura por 400 millones de euros, una decisión tomada por el grupo dominante que detenta la gestión ignorando al otro conjunto de accionistas. Estos últimos no se han mostrado dispuestos a dejarse avasallar y defienden una gestión profesionalizada pero la falta de acuerdo ha puesto el litigio en manos de los tribunales. No es de extrañar que los bancos se teman lo peor si los jueces adoptasen medidas provisionales y cautelares que inevitablemente sumirían a la empresa en la parálisis gestora, un castigo sobrevenido y de graves repercusiones dada la cantidad y variedad de proyectos en marcha en una coyuntura sumamente difícil.
Botín se desmarca de la crisis y vuelve a disparar el dividendo
· Con 9.060 millones de beneficios supera su propio reto y califica de histórico el ejercicio aunque suspende compras y aumenta provisiones
· Sin 'subprime' y sin productos estructurados en el balance, niega tajante una fusión de Banesto con Bankinter
Ofreció la imagen contraria a la que hace pocas fechas transmitió alguno de sus competidores, al que continúa sin mencionar desde que le superó en el ranking hace ya varios años. Pletórico, seguro de si mismo y hasta sobrado en objetivos, con 9.060 millones de beneficios y un nuevo aumento del dividendo del 25%, hasta alcanzar los 0,65 euros por acción, Emilio Botín aprovechó ayer su presencia anual ante analistas y periodistas para mandar un mensaje tranquilizador al mercado sobre el estado del Santander y sobre la economía global -incluso de la española-, pero sobre todo la de Brasil, México y Chile, precisamente los países de donde procede el “core” del negocio del banco, ya desprendido de cualquier adjetivo anterior en su imagen corporativa. Sin hipotecas 'subprime' ni productos estructurados en su balance (“no sabemos ni siquiera lo que es eso”, dijo), el primer banco español (y quinto del mundo por beneficios) mantiene la distribución del 50% de su beneficio neto e insiste en su “modelo propio” de banca comercial, basado en un “negocio recurrente y sólido”. Sobre el inmediato futuro, Botín señaló que “enero ha sido bueno lo que nos permite ser optimistas en cuanto al primer trimestre del año”.
British Airways se asusta en Iberia y por fin da un paso adelante
Ha olido el miedo y ha movido ficha. Miguel Blesa le tiró el anzuelo para una alianza estable con Iberia y le leyó la cartilla, con el escarmiento de Gala y Castellanos bien a la vista. British tendría que ofrecer una sociedad atractiva a Iberia o correr el riesgo de que busque otras alianzas. Y BA ha respondido. Con el incremento de su participación hasta el 10% en Iberia ha reaccionado a los mensajes del mayor accionista de la aerolínea (con el 22,9% del capital), a los requerimientos de Iberia y, sobre todo, ha reaccionado al miedo.
Sigue...El Gobierno argentino anuncia que no se someterá a la supervisión del FMI
El jefe de Gabinete argentino, Alberto Fernández, anunció que el Gobierno no aceptará la supervisión del Fondo Monetario Internacional (FMI) para llegar a un acuerdo con el Club de París y saldar la deuda de casi 6.000 millones de dólares (4.138 millones de euros). "Se hace difícil poder cumplir una de las cosas que no aceptamos, que es que se nos audite cuando las condiciones macro de nuestro país están mostrando solidez", señaló Fernández en declaraciones a Radio América.
Sigue...Otras noticias
Monitores
Monitor de Latinoamérica
El vecino del norte chafa la fiesta latinoamericana
Monitor de Coyuntura
La inversión residencial se desacelera en la OCDE
Monitor de la Construcción
La construcción creció un 4% en 2007, por encima de la economía
Monitor del Seguro