Cunde la alarma entre bancos y cajas acreedores del grupo inmobiliario Avantis
· El endeudamiento alcanza los 900 millones de euros y la situación se ha complicado por una agria disputa entre accionistas, todos ellos hermanos
· El enconamiento entre las partes llegó al máximo tras la poco afortunada compra del grupo Natura por 400 millones de euros
La preocupación se ha tornado alarma entre la veintena de entidades acreedoras del grupo inmobiliario Avantis. A la ya difícil situación a la que se enfrenta la actividad se ha unido un conflicto entre accionistas que puede desembocar en la parálisis de la empresa tras la intervención judicial. Con un endeudamiento de 900 millones de euros, el grupo Avantis ha desatado la inquietud de un banco alemán, varios bancos medianos y un grupo de cajas que ven peligrar sus inversiones, doblemente si tenemos en cuenta que no hay entidades grandes en el grupo acreedor, según informaciones recogidas en distintas fuentes. El enconamiento entre dos grupos de accionistas de Avantis, todos ellos hijos del fundador, Aurelio Álvarez, de dos matrimonios distintos, llegó a un punto sin retorno tras la desafortunada compra del Grupo Natura por 400 millones de euros, una decisión tomada por el grupo dominante que detenta la gestión ignorando al otro conjunto de accionistas. Estos últimos no se han mostrado dispuestos a dejarse avasallar y defienden una gestión profesionalizada pero la falta de acuerdo ha puesto el litigio en manos de los tribunales. No es de extrañar que los bancos se teman lo peor si los jueces adoptasen medidas provisionales y cautelares que inevitablemente sumirían a la empresa en la parálisis gestora, un castigo sobrevenido y de graves repercusiones dada la cantidad y variedad de proyectos en marcha en una coyuntura sumamente difícil.
La compañía fundada por Aurelio Alvarez y que tiene actividad en los sectores inmobiliario, de la construcción y residencias para ancianos, entre otras, está atravesando una época turbulenta por las tensiones internas entre sus dos grupos de socios, todos herederos e hijos del fundador del grupo: los hermanos Alvarez Corral, que cuentan con el 58% del capital, y los hermanos Alvarez de la Peña que cuentan con un 42% del capital social. El desencadenante del conflicto fue la decisión adoptada por los hermanos Alvarez Corral de nombrar a Sergio Alvarez Corral como administrador único de la sociedad a pesar de que en vida del fundador del grupo, todos sus hijos firmaron un acuerdo familiar para asegurar la participación de todos los hermanos en la dirección de la compañía.
La marginación de los hermanos Alvarez de la Peña de la dirección de la sociedad ha dado lugar a la presentación por éstos de dos demandas judiciales que han sido admitidas por distintos Juzgados de Madrid en las que se pide la anulación del nombramiento de sus hermanos Sergio y Eduardo Corral como administradores único y suplente de la compañía. Han solicitado medidas provisionales por los hermanos Alvarez de la Peña sobre las cuales deberán pronunciarse los jueces.
Esta situación de conflictividad interna ha puesto nerviosos a los socios comerciales del Grupo, la multinacional del juego Harrah´s Entertaiment (dueña de los casinos Caesars) que participa en el proyecto de 'El Reino de Don Quijote", una ciudad de ocio en Ciudad Real y, sobre todo, a los bancos y cajas que ven cada vez con mayor preocupación la situación del Grupo y el riesgo de haber apostado por una compañía confiando en el socio fundador, quien tras su fallecimiento ha sido sustituido por su hijo Sergio, en quien por su juventud y escasa experiencia no aprecian la capacidad necesaria para llevar a buen puerto los proyectos empresariales iniciados por su padre.
Para agravar la situación, el grupo no ha hecho frente de forma regular a diversos compromisos financieros con algunas cajas y bancos, provocando el nerviosismo de estas entidades que no saben si tendrán que provisionar los cuantiosos créditos concedidos al Grupo en el pasado. La preocupación se torna en alarma al conocerse que una gran parte de la cartera de suelo de la compañía está compuesta por terrenos rústicos, cuya conversión en sueño edificable puede retrasarse durante años, y por la aprobación de una nueva Ley que obliga a tasar los terrenos a su valor real actual y no a valor de expectativas futuras, lo que cuestiona el valor actual de los terrenos del grupo, unos 3.000 millones de euros.
La compañía ha iniciado un proceso de ventas de activos para hacer caja con la que hacer frente a sus deudas y los pagos previstos en los próximos meses por la compra de otro grupo inmobiliario, Natura, que tuvo un coste superior a los 400 millones de euros.
Entre los principales acreedores bancarios del Grupo está Caja Castilla La Mancha, que también es socia de Avantis en el macroproyecto de 'El Reino de Don Quijote'.