Telefónica tendrá un pie en la Bolsa china
Si la paciencia china de Alierta, el rediseño del mercado de las telecomunicaciones del Gobierno de Hu Jintao, el 7,2% de Telefónica en China Netcom (CNC) y la perspectiva de un pronto incremento hasta el 10% se están aliando para despejar un sitio de privilegio a la operadora española en la tierra de Mao, el pronto debut bursátil de la segunda operadora china alimenta su músculo financiero -y con él las posibilidades de Telefónica- para consolidar su rol en el mercado de la telefonía fija china y emprender con más armas a la mano la competencia en el mercado móvil que la reestructuración del sector por parte del Gobierno de Hu Jintao le dejarán mucho más a mano.
Su participación en China Netcom Group Corporation (CNC) hasta ahora consagraba su rol en el seno de la segunda operadora del país y le abría la puerta a la primera línea de la telefonía fija. La inminente fusión de CNC con Unicom, a pesar de diluir su participación en la compañía resultante, deja en manos de Telefónica -su única inversora extranjera- la puerta abierta al mercado de los móviles, un caramelo en el que CNC hasta ahora estaba en inferioridad de condiciones ante China Mobile. La salida a Bolsa anunciada por China Netcom será el tercer paso en su avanzadilla en las tierras de Mao. El mercado chino de las telecomunicaciones, todo lo que tiene de apetecible, lo tiene de intrincado e inaccesible. Pero hace tiempo que el presidente de Telefónica ha encontrado la llave de ese laberinto, la que le permite abrir puertas y acceder a nuevos espacios a través de las ya despejadas.
De la mano de CNC, las tropas de César Alierta podrán pescar en uno de los mercados más rentables del mundo. Unas bolsas, alimentadas por la riqueza de los hogares los bajos tipos de interés y los controles de capital que impiden invertir en activos extranjeros, en las que cotizan ya -entre las llamadas ‘fichas azules'- cuatro de las 10 mayores empresas del mundo por capitalización bursátil, entre ellas Petrochina. Aunque en las últimas semanas el parqué del gigante asiático atraviesa momentos de flaqueza, que lo colocan un 30% por debajo de su máximo histórico alcanzado el pasado mes de octubre, el índice general de Shanghai, principal indicador de referencia de las bolsas chinas, creció un 130% durante 2006 y un 162% durante 2007. Ahora China tiene la mayor teleco -China Mobile, que vale más de 400.000 millones-, así como los mayores bancos, aerolínea y aseguradora (dicho sea con cautela porque muchas empresas tienen acciones no cotizadas o cotizadas en China y Hong Kong, y para estas valoraciones se suele tomar el más alto). Los beneficios netos de 443 de las 860 compañías que cotizan en la Bolsa de Shanghai aumentaron más de un 50% durante el pasado 2007. El valor total de las compañías cotizadas en todos sus mercados supera el 150% del PIB.
China es una pieza tan estratégica como exótica en los planes de Alierta, de ella todo es aprovechable: su torrente demográfico, su potencial de crecimiento en las telecos -que aportan un 7,2% del PIB-, las sinergias entre las dos compañías y su valor como puente hacia Latinoamérica, el otro pilar de la expansión internacional de Telefónica. Con 1.300 millones de habitantes, el dragón asiático cuenta con 359 millones de clientes de telefonía fija y 410 millones de telefonía móvil. En 2010, deberá contar con un billón de abonados a la telefonía móvil y cerca de 200 millones de personas conectadas a Internet. Y Telefónica quiere estar en primera línea. La fusión de China Netcom con la segunda operadora de móviles del país dotará a CNC- y a la compañía española en su seno- de posición, aliados y nuevas cuotas del mercado a la vista y facilitará su competencia frente a la principal operadora de telefonía fija del gigante asiático, China Telecom, que adquirirá la división de móviles con tecnología CDMA de Unicom.
Las grandes operadoras buscan consolidar su sitio, no quieren sorpresas cuando llegue la reestructuración de las telecos, un terremoto llamado no sólo a variar las cartas de todos los sectores en manos de las grandes compañías nacionales, sino a alterar sus necesarios maridajes, en la medida en que el gobierno ejecute su reducción de de seis a tres empresas telefónicas para incrementar su competitividad. Un horizonte que favorece a China Netcom, y con ella a Telefónica, ya que podrá sumar a los predios de la telefonía fija, en los que ya es líder, el mercado que crece más en el gigante asiático, el de telefonía móvil, en el que hasta ahora sucumbía ante el empuje de China Mobile, que comparte con Telefónica el podium mundial de las operadoras que más valor han aportado a sus accionistas durante los últimos cinco años. China Netcom espera asumir la reestructuración con un pie en el parqué, a la espera de que sus inversores y usuarios puedan participar del crecimiento de la compañía. Y utilizar esos beneficios para ayudar al grupo a financiar la compra de redes de telefonía móvil y establecer su propio negocio en ese sector.
En dos años y medio, desde que inició su andadura con una operadora que cuenta con 140 millones de clientes, Telefónica ha conseguido crear con ella un ambiente de confianza mutua. Telefónica asesorará a CNC para impulsar su desarrollo y favorecer su transformación estratégica para convertirse en proveedor de soluciones de comunicación de banda ancha y servicios multimedia. Lo otro, la mayor participación, llegará cuando sea su momento. Mientras tanto, la apuesta por el gigante asiático le ha salido hasta el momento redonda a Telefónica, que suma, con ella, dosis iguales de rentabilidad y posicionamiento. Por ahora, desde su posición en China Netcom, la española ha adelantado por la derecha a las otras telecos europeas que se matan por desembarcar en la economía asiática (Vodafone tiene un 3,4% en China Mobile y France Télécom tiene una alianza con China Telecommunications).