Los jueces retrasan otra decisión sobre la legalidad de la tributación vasca
Un nuevo paso se ha dado en la guerra judicial por la rebaja de los tipos en el Impuesto sobre Sociedades en el País Vasco. El Tribunal Superior de Justicia del País Vasco (TSJV) ha sumado su decisión sobre la diputación foral de Guipúzcoa a las de Álava y Vizcaya, tomadas en octubre del año pasado. Habrá que esperar. Los magistrados, en un auto, han decidido esperar hasta que el Tribunal de las Comunidades Europeas resuelva el fondo sobre la legalidad de mantener un tipo impositivo del 28%, 4,5 puntos menos en 2007 y 2,5 menos que en 2008 que en el resto del Estado.
La espera para tener una pista de hacia donde se dirigen los pensamientos comunitarios se mantendrá, como poco, hasta el 15 de mayo, fecha que ha fijado la abogada general para leer sus conclusiones sobre el caso. Será solo una pista. Esta fecha no servirá más que para hacerse una idea del cariz que está tomando este asunto, pues este informe, aunque normalmente es seguido por los jueces del Tribunal de Luxemburgo, en realidad no es vinculante y la decisión finalmente adoptada podría ser la contraria. Pero, aunque no sea más que por que la estadística, es de considerar que la decisión suele ser similar en la mayoría de los casos.
Un dato que evitará posteriores interpretaciones: las decisiones del Tribunal se adoptan por mayoría, sin que sea posible hacer constar votos particulares. Solo entonces, el TSJV entrará a entender sobre el fondo del litigio.
Mientras tanto, los magistrados del Alto Tribunal vasco se han curado en salud. Reiteran que la sentencia del Tribunal de Luxemburgo sobre las Azores, en la que se reconocía que algunos territorios pueden tener diferentes tipos que el resto de sus Estados, siempre que no se les pueda tachar de ayudas del Estado, motiva la denegación de la suspensión cautelar de las normas, solicitada por las comunidades de Castilla y León y La Rioja para Vizcaya y de La Rioja únicamente contra Álava y Guipúzcoa.
Además, la sentencia se remite también al pronunciamiento del Tribunal Supremo del pasado mes de julio, que anuló la suspensión cautelar de varios artículos de la norma foral vizcaína sobre el Impuesto de Sociedades de 2005, pero que tampoco entraba a analizar si las haciendas vascas pueden fijar impuestos diferentes a los del Estado, debido a las incertidumbres creadas por la sentencia sobre las Azores.
La reducción del tipo impositivo en las Azores respecto al del resto de Portugal ha sido considerado ayuda de Estado por el Tribunal comunitario. Pero el motivo es que el Gobierno de Lisboa compensaba el descenso de la recaudación, circunstancia no se da en Euskadi. Por este motivo, las instituciones y los empresarios vascos consideran que la sentencia impugna la doctrina del Tribunal Supremo establecida en 2004 sobre el Impuesto de Sociedades en contra de una fiscalidad diferenciada en un mismo territorio estatal. De ahí el cambio de 2005.
La Comisión Europea, en línea con las tesis sostenidas por la Junta de Castilla y León y el Ejecutivo de La Rioja, aboga porque la fiscalidad vasca no cumple con la doctrina emanada de la sentencia de Las Azores, mientras que las Diputaciones vascas y el Gobierno del País Vasco, mantienen la doctrina contraria.
La expectación está en todo lo alto, aunque los contribuyentes vascos tienen miedo de que, como les ha ocurrido en otras ocasiones anteriores, les toque finalmente devolver el dinero ahorrado en el impuesto.