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Publicado el martes 25 de marzo de 2008
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Los partidos agitan el fantasma del 'catastrazo' ante la caída de los ingresos por las obras

· La revalorización de la vivienda que pretende esta revisión catastral lleva aparejada un incremento desorbitado en el Impuesto de Bienes Inmuebles

Edificio en construcciónX. Gil Pecharromán.– Los partidos políticos han despertado otra vez el concepto del 'catastrazo'. En algunas poblaciones andaluzas, como Estepona (Málaga), Algeciras (Cádiz) o Jerez de la Frontera (Cádiz), la revisión Catastral que actualmente se está ejecutando se ha convertido en arma arrojadiza entre los equipos de gobierno municipales y los grupos de la oposición. Los argumentos que se manejan y que están moviendo ya la protesta vecinal son similares en todos ellos, y se basan en que se están descubriendo irregularidades que afectan de manera exagerada al bolsillo del contribuyente, ya que la revalorización de la vivienda que pretende esta revisión catastral lleva aparejada un incremento desorbitado en el Impuesto de Bienes Inmuebles que pagan los ciudadanos. Una cosa es clara: el descenso en picado en las licencias de construcción, motivada por la del sector inmobiliario ha llevado a que los Ayuntamientos miren al Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI) como una fuente de ingresos de primera magnitud. Durante el ejercicio 2007 la recaudación por el IBI supuso más de 8.000 millones de euros para las Corporaciones Locales y en 2006, según los datos de Hacienda, se registró un incremento de un 4% en el conjunto español del IBI.

En muchos municipios españoles, tras la actualización catastral de 2004 se procedió a la reducción de los tipos de interés, de hasta un 80% en numerosos municipios, pero, claro eran otros tiempos en los que los ingresos por la construcción venían por otros conceptos y el IBI era prácticamente testimonial en sus presupuestos.

No se puede olvidar que la actualización de los datos del Catastro es una obligación legal y una base para establecer el reparto de las cargas fiscales entre los propietarios de inmuebles para que pague más quien más tiene. Sin embargo, estos valores no suponen, en sí, una carga tributaria, sino que son los Ayuntamientos los que deciden la base imponible y los tipos aplicables en su imposición, fundamentalmente en el IBI.

Sin embargo, el Ayuntamiento de Jerez de la Frontera se ha visto obligado a anunciar la contratación de  un equipo de expertos independientes que revise la aplicación de los nuevos valores catastrales como garantía de que no se cometerán errores que perjudiquen a los ciudadanos.

En este municipio gaditano los vecinos están de uñas. La lucha contra los nuevos valores catastrales ha originado la aparición de una denominada Plataforma contra el Catastrazo, que promueve actividades de concienciación de los vecinos para impedir que los incrementos de valores se puedan convertir un aumento en el recibo del IBI.

También en Pego (Comunidad Valenciana), existe tensión vecinal ante las nuevas valoraciones catastrales, aunque en este caso, es el Ayuntamiento quien está dispuesto a llegar a los tribunales contra la dirección General del Catastro si no deja sin validez las nuevas ponencias. En el municipio estiman que ésta está repleta de graves errores y sobrevalora infinidad de solares del núcleo urbano.

Sin embargo, la preocupación de los ayuntamientos por no perder recaudación queda a las claras en el caso de los molinos para la generación de energía eólica. Un nuevo concepto en lo que ha recaudación municipal se refiere. El Consejo de Ministros aprobó en noviembre pasado las normas para calcular el valor catastral de los bienes inmuebles de características especiales como presas, refinerías, centrales nucleares, autopistas, aeropuertos y puertos que reúnan determinadas condiciones de complejidad, y adecuar a la realidad las valoraciones existentes.

Las Corporaciones Locales se han dado cuenta ahora, que la adecuación de esos valores suponen una reducción de sus ingresos con respecto con respecto a lo que venía percibiendo hasta ahora, ya que si bien incrementan los tipos impositivos, al tiempo reducen las bases impositivas.

El inicio de las negociaciones para establecer un modelo de financiación para las comunidades autónomas y otro para los municipios, que fueron pospuestos en la pasada Legislatura, serán un foco de tensiones, fundamentalmente  en el caso de las Corporaciones Locales, porque los regidores no están dispuestos a perder recaudación y los vecinos son muy sensibles a los aumentos impositivos sobre la vivienda. Ejemplos hay en nuestra historia reciente.