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Publicado el martes 1 de abril de 2008
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EEUU refuerza la supervisión financiera pero se resiste a abandonar la desregulación vigente desde hace 75 años

Henry Paulson, secretario del Tesoro de Estados UnidosA. Pajuelo.– Vigilar más y mejor. Esta parece la apuesta del Gobierno de Estados Unidos para evitar en el futuro crisis tan lamentables como la provocada por las hipotecas 'subprime', el mejor ejemplo posible de la desregulación financiera que impera en la primera economía del mundo y que ha permitido que productos excesivamente arriesgados se extendieran de forma tan alocada como irresponsable. El secretario del Tesoro, Henry Paulson, anunció el proyecto de reforma de la normativa que regula los mercados financieros, vigente desde hace 75 años, en la que subyace un reforzamiento de la función supervisora agrupando las distintas agencias que se ocupan del asunto en dos, una para los mercados y otra para la banca, poniendo por encima de ellas a la Reserva Federal, reforzada en sus funciones. El paquete de medidas se irá aplicando a lo largo de ocho años aunque las más urgentes se harán efectivas en dos años, cuando se haya resuelto la actual crisis. Estados Unidos apuesta así por la supervisión frente a la regulación por lo que evitar la aparición de nuevos problemas dependerá más del buen ojo de esos supervisores -a partir de ahora mejor informados- que de medidas cautelares que ejerzan un mayor control regulando la actividad. La resistencia a este control hará necesario que la supervisión sea mayúscula puesto que el sistema se basa en decisiones a posteriori, es decir, a detectar dónde puede haber problemas en lugar de evitarlos. Países con mayor regulación como Reino Unido, Francia y Alemania, han fracasado estrepitosamente en evitar la crisis 'subprime' porque la mera supervisión es insuficiente. Parece que seguiremos expuestos a los avatares financieros de Estados Unidos.

El máximo responsable económico de la Administración Bush, que fuera antaño consejero delegado del banco de inversión Goldman Sachs y uno de los más firmes defensores de la desregulación de los mercados financieros, admitió ayer la necesidad de transformar la regulación del sistema financiero para promover de "manera más efectiva" la estabilidad y resistencia de los mercados, así como una mayor competitividad de la industria financiera.

"Los recientes hechos han demostrado que la protección de los inversores y la estabilidad de los mercados son elementos críticos de la competitividad (...) Hemos señalado una serie de recomendaciones específicas a medio plazo para responder a las cuestiones de transición en un periodo de entre dos a ocho años, así como unas cuantas recomendaciones a corto plazo", dijo Paulson.

En este sentido, el secretario del Tesoro destacó que los cambios regulatorios no se pondrán en práctica hasta que no se logre la estabilización de los mercados, puesto que en estos momentos su mayor prioridad es la de limitar el impacto en la economía real de la corrección sufrida por el mercado inmobiliario, que en su opinión se mantiene como el mayor peligro a la baja de la economía.

"La primera y más urgente prioridad es gestionar las turbulencias del mercado de capitales y la desaceleración del mercado inmobiliario, y lo será hasta que la situación se resuelva", dijo.

En este sentido, el responsable de la Hacienda estadounidense apuntó que sería prematuro asumir que las instituciones financieras no comerciales deberían tener acceso permanente a la ventanilla de descuento de la Fed.

"Aprenderemos las lecciones de esta experiencia temporal y de ellas extraeremos una enseñanza sobre la senda a seguir en el futuro", dijo Paulson.

LA RESERVA FEDERAL AMPLIARÁ SUS PODERES DE SUPERVISIÓN

El aspecto más destacado recogido en las 218 páginas del proyecto de reforma presentado ayer por Paulson supone la extensión de los poderes de supervisión de la Reserva Federal (Fed) al conjunto del mercado como garante de la estabilidad del conjunto del sistema y potestad para examinar las cuentas de cualquier empresa.

En concreto, el proyecto de reforma mantiene los actuales poderes de la Fed como responsable de poner en práctica la política monetaria del país, así como de proporcionar liquidez al sistema financiero, a la vez que añade al banco central la facultad de examinar las cuentas de cualquier entidad financiera, no sólo bancos comerciales, sino también bancos de inversión, 'hedge funds', operadores de futuros y otras compañías con el fin de evaluar su liquidez, así como sus prácticas y los potenciales efectos en la estabilidad del conjunto del sistema.  

"La Fed tendría la autoridad de indagar en el sistema allá donde estimara oportuno si lo cree necesario para profundizar en su labor de preservar la estabilidad", afirmó Paulson.

Asimismo, el proyecto de reforma pretende simplificar los estatutos federales de la banca en uno solo y consolidar todos los reguladores bancarios federales en un único regulador.

Por otra parte, Paulson sugirió la creación de un regulador único de los mercados financieros que vele por la protección de los consumidores e inversores. Este regulador único vigilaría las prácticas empresariales en todo tipo de firmas financieras.

"Esta agencia asumiría muchas de las actuales funciones de la CFTC, la SEC y de los reguladores de banca y seguros.  Contar con una única agencia responsable de estas cuestiones de vital importancia para todos los productos financieros debería reportar una mayor consistencia regulatoria donde actualmente se producen solapamientos normativos", indicó.

En este sentido, el secretario del Tesoro señaló que entre las recomendaciones a medio plazo se encuentra la de fusionar la SEC y la CFTC. "Las realidades actuales en los mercados de valores y de futuros hacen cada vez más difícil racionalizar regímenes regulatorios separados(...)  Pensamos que deberían enfocar la regulación en la dirección que los mercados demandan", dijo Paulson.