Críticas implícitas de Bernanke a su Gobierno por su resistencia y lentitud en reformar los mercados
· El presidente de la FED sostiene que hay que comenzar con las reformas ya, antes de que se estabilicen los mercados financieros
El secretario del Tesoro estadounidense, Henry Paulson, no estará entusiasmado con la reacción de la FED ante su plan para introducir las reformas necesarias en los mercados financieros para evitar una nueva debacle como la acaecida por las subprime. Ben Bernanke no ha llegado tan lejos como poner en duda las propuestas del plan del Grupo de Trabajo Presidencial sobre Mercados Financieros (PWG), pero sí ha reclamado su inmediata puesta en marcha, sin esperar a que se estabilicen los mercados, que es la pretensión de Paulson. Bernanke ha sido tajante: "No podemos permitirnos el lujo de esperar a que los mercados se estabilicen antes de pensar en el futuro. De hecho, muchos de los cambios necesarios que han sido ya identificados como el aumento de la transparencia, la mejora en la gestión de los riesgos y una mejor coordinación de los reguladores, podrían proporcionar un importante soporte en el proceso de normalización de los mercados financieros". El presidente de la FED parece que quiere imponer orden rápidamente gracias a que este organismo ve reforzado su poder en el plan, poniendo a sus órdenes a los reguladores bancario y bursátil, que tan ineficaces han sido en el control y prevención de la crisis subprime. La FED se convertirá en una especie de supervisor de reguladores, una idea que también ha sido manejada en la Unión Europea y que en España también se ha planteado. Bernanke tiene prisa -y con razón- pero si se adelanta el plan puede que se vean rápidamente sus defectos y esto puede influir en una reconsideración de la desregulación que allí impera. Y eso provoca sarpullidos en el Capitolio.
Bernanke indicó un discurso pronunciado en Richmond (Virginia) que el proyecto de reforma de los mercados financieros de EEUU presentado recientemente por el Departamento del Tesoro es un "importante primer paso", aunque señaló que se trata de un proyecto más a largo plazo.
En este sentido, el presidente de la Fed hizo hincapié en las recomendaciones efectuadas por el Grupo de Trabajo Presidencial sobre Mercados Financieros (PWG), presidido por el secretario del Tesoro, Henry Paulson, que demanda actuaciones enfocadas a una mayor protección de los consumidores, a la revisión de la labor de las agencias de rating, así como un fortalecimiento de la gestión de riesgos.
El máximo responsable de política monetaria en EEUU defendió que la aplicación de estas recomendaciones debería moderar la probabilidad y la severidad de los futuros shocks financieros y permitir a sus participantes resistir mejor cuando ocurran.
Por otro lado, Bernanke volvió a defender que la buena salud y el buen funcionamiento de los mercado financieros es "esencial" para lograr un crecimiento económico sostenido, postura que contrasta con la defendida por su homólogo del Banco Central Europeo (BCE), Jean Claude Trichet, quien en ayer mismo volvió a defender que los bancos centrales pueden contribuir al crecimiento económico mediante el anclaje de las expectativas de inflación a medio plazo. Trichet le da prioridad al control de la inflación; Bernanke, a la resolución de la crisis financiera que allí ocurre. En algún momento tendrán que coordinarse aunque el más interesado debería ser Trichet para evitar que una nueva crisis provocada en Estados Unidos por su deficiente regulación y supervisión vuelva a trastocar los mercados europeos. Sin olvidar, por supuesto, que ni la regulación ni la supervisión ha sido puntos fuertes en Europa, exceptuando España, claro.