El protagonismo de Sebastián desbarata las quinielas energéticas
y alguna más
Lo querían fuera del Gobierno o, por lo menos, en un ministerio técnico sin peso ni poder en la toma de decisiones estratégicas. Y, sin embargo, le ha tocado el sillón más deseado desde el punto de vista empresarial. Miguel Sebastián, un hombre al que algunos condenaron al ostracismo tras su sonoro fracaso político en Madrid, vuelve a la diestra de Zapatero –lugar que probablemente nunca dejó- pero con mucho más poder ejecutivo, si cabe. A algunos empresarios y ex brokers metidos a banqueros, no le va a gustar nada su poder como nuevo ministro de Industria, Comercio y Turismo. Ni tampoco la facultad delegada que tendrá a través de las dos ministras por él recomendadas, la de Vivienda y la de Ciencia e Innovación. Está claro que el ex director de Estudios del BBVA, represaliado de malas formas por Francisco González tras acusarle de utilizar políticamente sus informes económicos (lo que ha hecho él hace menos de una semana), tiene ansia de Poder y en su ambición cuenta con el total apoyo de Zapatero. Desde la Oficina Económica del Gobierno ya trató de utilizar su influencia, sin mucho éxito por cierto, en el intento de control del BBVA por Sacyr y hasta lo consiguió a medias durante el asalto alemán sobre Endesa, que se saldó con la introducción de una cuña española, la de Acciona, en la OPA de los italianos del Enel sobre la eléctrica.
Monitor de la Construcción
El plan de choque inmobiliario
La extensa y hasta cierto punto pormenorizada mención que Rodriguez Zapatero hizo, al comienzo de su primera intervención en el debate de Investidura, de los medidas que se propone adoptar el nuevo Gobierno en relación con la desaceleración de la economía nacional y, en concreto, de la construcción, ha hecho respirar con un cierto alivio a muchos de los actores empresariales del sector. Ese alivio viene determinado por dos razones; en primer lugar porque –fuera de distinciones semánticas más o menos interesadas sobre si la economía nacional está en una “crisis” monda y lironda o si está en una “acusada desaceleración”- ha habido un reconocimiento público y directo por su parte, por primera vez que sepamos, de que estamos en una etapa de recesión singular, porque sólo a partir de ese reconocimiento –aunque sea soterrado y un poco ladino- de la elemental y evidente realidad, se pueden avanzar medidas para paliar esta situación, acortarla o enfocar con garantías una salida hacia una nueva etapa de crecimiento consolidado. En segundo lugar porque las medidas que enunció suenan bien en general, no son grandilocuentes ni electoreras, reflejan en gran medida sugerencias cocinadas y sugeridas desde el propio sector y es posible acometerlas prácticamente de inmediato si hay voluntad política para llevarlas a cabo.
Sigue...Otras noticias
España evitará la recesión con reformas permanentes que respeten la renta familiar, según Intermoney
Monitores
Monitor de Latinoamérica
A Lula se le sube el petróleo a la cabeza
Monitor de Coyuntura
En Estados Unidos preocupa el crecimiento, en Europa la inflación
Monitor del Seguro