Letra más grande Letra más pequeña
Enviar este artículo a un amigo Imprimir este artículo
Publicado el miércoles 23 de abril de 2008
Enviar este artículo a un amigo
Email de tu amigo/a
Para que sepa quién lo envía...

Alierta renueva la apuesta de crecimiento de Telefónica

Alierta saborea sin complejos el que considera el mejor momento de los 84 años de historia de la compañía. Y ha querido compartir las mieles del éxito con la Junta de Accionistas, la primera desde que la compañía alcanzó el podium como la teleco más rentable del planeta. Lo ha hecho sobrado de argumentos y pruebas: con la tranquilidad de pilotar la operadora europea con mejores perspectivas y comportamiento en los últimos meses, con la fortaleza de unos resultados que en 2007 le aportaron un beneficio neto récord de 8.906 millones de euros, (un 43% más que en 2006), con la solvencia de un perfil financiero estable, con la seguridad de que a pesar de las turbulencias el mercado reconocerá el “amplio potencial” de crecimiento de sus acciones; con la satisfacción de haber sabido transformar ingresos en resultados operativos y en caja y con la voluntad de seguir ofreciendo una retribución creciente a los accionistas.

Obligado a repartir su discurso por escrito a los accionistas para evitar -un año más- el boicot de los sindicatos, el presidente de Telefónica ha superado la rendición de cuentas del gigante español de las telecomunicaciones ante su Junta Ordinaria, la octava desde que llegó al timón de mando de la operadora. Una cita en la que Telefónica ha hecho toda una exhibición de fuerza. Y, dispuesta a seguir a la altura de su dimensión, pertrechada en su músculo operativo y financiero, redobla su apuesta por el crecimiento y sus ambiciones internacionales en Europa, Latinoamérica y China.

Ducho en cintura para driblar los vaivenes del sector y las zozobras del mercado, las dimensiones del grupo español no resisten comparación con otras operadoras: tiene presencia en 24 países, suma más de 230 millones de clientes y su valor en bolsa ronda los 90.000 millones de euros. Menos aún sus cuentas, que lo acreditan como líder en el ranking mundial de ganancias del sector. No sólo porque en 2007 logró encaramarse al primer puesto de las telefónicas mundiales por beneficios (8.906 millones de euros, por encima de los 8.733 millones del gigante americano AT&T), ayudada por las millonarias plusvalías por desinversiones y por la apreciación del euro frente al dólar, sino porque sus márgenes de beneficio y el crecimiento de sus ingresos son superiores a los de sus rivales. El margen ebitda sobre ventas de Telefónica supera el 40,4%, frente al 36,1% de France Télécom, el 35,3% de AT&T o el 30,7% de Deustche Telekom.

La máquina de hacer dinero le funciona a Telefónica, que obtuvo rendimientos positivos en todos sus negocios en España, Latinoamérica y Europa. El grupo generó el año pasado una riqueza valorada en cerca de 67.500 millones de euros, que permitió generar pagos de 6.500 millones de euros a sus empleados, de 9.900 millones a las Administraciones Públicas, de 32.200 millones a sus proveedores y de cerca de 5.500 millones a sus accionistas. Lo han reconocido los que asistieron a la Junta, encantados de aprobar el reparto de un dividendo complementario de 0,40 euros brutos por acción con cargo a los beneficios de 2007 (un aumento del 25% respecto al abonado con cargo a 2006), los resultados del año pasado, una reducción de del capital social en 68,5 millones de acciones, así como la autorización para que Telefónica pueda comprar acciones propias "en cualquier momento y cuantas veces lo considere oportuno", por un plazo de 18 meses y siempre que no superen el 5% del capital. Lo reconocen, también, los analistas.

La diversificación global de su negocio, la posición aventajada de Telefónica en Latinoamérica -un mercado que crece a un ritmo elevado, entre el 10 y el 11% anual. -, las sinergias (1.600 millones de euros en el pasado ejercicio) y su mayor eficiencia explican la mejor evolución de los resultados de la operadora respecto a sus competidoras europeas y ayudan a certificar, a juicio de los analistas, a la operadora española como la compañía de telecomunicaciones más sólida del mercado europeo. Una posición que, a los ojos de Alierta, justifica su confianza en que el propio mercado será el que reconozca que el valor de la acción de Telefónica está muy por encima de la cotización actual -en torno a los 18,71 euros-y en que se producirá una significativa recuperación de una cotización que "tiene un amplio potencial de crecimiento".

Partidario de demostrar que la confianza bien entendida empieza por él mismo, de que su apuesta por una subida del 60% en sus títulos no es sólo retórica, César Alierta adquirió hace diez días opciones sobre dos millones de títulos de Telefónica que le dan derecho adquirir estas acciones en el primer trimestre de 2011 a un precio de 30 euros cada una. Aunque el grupo experimentó en 2007 un rally que llevó al grupo a superar su récord histórico de capitalización bursátil -por encima de los 106.000 millones de euros-, la  marcha de los mercados ha llevado a sus títulos a acumular una caída de la cotización de alrededor del 16% desde comienzos de año, aunque se ha comportado mucho mejor que otros valores del sector. La operadora se revalorizó en 2007 el 37,8 por ciento, por encima del resto de los operadores europeos, y su retribución al accionista se situó en el 42 por ciento. Entretanto, Vodafone ha caído casi un 17,5%, France Télécom ha perdido un 18,8%, y Deutsche Telekom acumula un descenso del 25%, mientras que Telecom Italia, la peor entre las grandes, ha perdido ya un 37%.

Como Alierta reiteraba ante la Junta, él es el capitán de un coloso, que, en pleno proceso de reacomodación del sector en el Viejo Continente, tiene fuerzas de sobra para adelantar por la derecha a sus rivales europeos y para- a la vista de los resultados de su trayecto reciente- atreverse con ambiciosos objetivos financieros: un crecimiento medio anual de ingresos de entre el 5% y el 8%, un incremento del resultado operativo antes de amortizaciones de entre el 7% y el 11% y un alza medio anual del resultado operativo de entre el 16% y el 20% entre 2006 y 2010. Será, en principio, salvo sorpresas en Brasil o México, sin adquisiciones a la vista. En Telefónica España, Alierta espera un fuerte incremento de los accesos de banda ancha fija que superarán los 6,1 millones a finales de 2010 y un incremento medio anual de los clientes móviles de entre el 5% y el 6% desde 2006 a 2010. En Europa, el grupo español continuará fortaleciendo su posición y estima un crecimiento de sus accesos de más del 40% entre 2006 y 2010. Además, la multinacional se ha comprometido a elevar el flujo de caja libre por acción desde los 1,87 euros alcanzados en 2006 hasta los 2,87 euros en 2010, así como a incrementar en un euro el beneficio por acción, hasta los 2,304 euros en 2010.

Su presidente no descuidará la faz internacional de la operadora, que saca partido ya a sus alianzas industriales con Telecom Italia-  arrojará unas sinergias de 1.300 millones de euros en tres años- y con China Netcom. Latinoamérica- de la que proceden ya el 20% de sus ingresos- será "el futuro", el principal motor de crecimiento durante los próximos tres años para la operadora, que se ha atrevido a adelantar en un año el horizonte de los 150 millones de clientes en la región. Su expansión trasatlántica no será óbice para que Telefónica continúe fortaleciendo su posición en Europea, donde opera bajo la marca O2, con el objetivo de convertirse en un operador integrado y registrar un crecimiento de los accesos superior al 40% entre 2006 y 2010.