Letra más grande Letra más pequeña
Enviar este artículo a un amigo Imprimir este artículo
Publicado el miércoles 14 de mayo de 2008
Enviar este artículo a un amigo
Email de tu amigo/a
Para que sepa quién lo envía...

Monitor de Coyuntura

La desaceleración se intensifica

Servicio de Estudios de 'la Caixa'.– La economía española sufre también el fin del largo ciclo expansivo, si bien de forma más abrupta que sus socios europeos. También preocupa la inflación, que en marzo se situó en su máximo desde 1995. Pero en este caso el paralelismo con lo que está ocurriendo en la eurozona –el diferencial de inflación se mantiene– quita algo de gravedad al fenómeno. En cambio, la evolución de la actividad en España refleja una acentuada pérdida de impulso. Los indicadores disponibles apuntan a que la desaceleración se intensificó en el primer trimestre. Esta tendencia se aprecia especialmente en el ámbito de la actividad inmobiliaria y en el consumo de bienes duraderos. Así por ejemplo, ha sorprendido el fuerte ajuste de las ventas de automóviles, aunque conviene recordar que al celebrarse este año la Semana Santa en marzo (y no en abril como en el pasado), la comparación interanual puede estar sesgada.

La confirmación del cambio de tercio en el primer trimestre se constata en los datos del mercado laboral. Tanto la afiliación a la Seguridad Social como los parados registrados en las oficinas de empleo verifican un brusco freno en la generación de empleo en los tres primeros meses del año. Idéntico resultado recoge la encuesta de población activa que realiza el Instituto Nacional de Estadística. Según la encuesta, en el primer trimestre de 2008 se destruyeron 75.000 empleos y la tasa de paro aumentó en más de un punto porcentual respecto al trimestre anterior, hasta el 9,6%.

En esta tesitura, cabría esperar como un resultado beneficioso de la actual desaceleración una cierta corrección del desequilibrio exterior. Hasta febrero esto no ha sucedido. Los datos de comercio exterior de mercancías reflejan un nuevo aumento del déficit comercial, fruto de la aceleración de las importaciones, que bate la mejora de las exportaciones. Si bien se constata una incipiente desaceleración de las importaciones, acorde con una demanda interior menos dinámica, el aumento de los precios de las importaciones energéticas y alimentarias compensa dicha evolución.

También el repunte del índice de precios de consumo de los últimos meses se explica por las presiones alcistas derivadas de la escalada de los precios del petróleo y de las materias primas agrarias alimenticias en los mercados internacionales. La inflación continuó elevándose en el mes de marzo por séptimo mes consecutivo, en esta ocasión en una décima, al igual que en los dos meses anteriores. El registro del índice de precios de consumo de marzo de 2008, del 4,5%, doblaba la tasa de variación anual del 2,2% anotada en agosto de 2007.

Menos crecimiento con más inflación es un escenario poco deseable para los responsables de la política económica. Ello explica que en la primera reunión del Consejo de Ministros de la legislatura se presentaran las líneas directrices de un Plan de acción frente a la crisis económica. Junto a ciertas medidas ya anunciadas en la contienda electoral, como la deducción de 400 euros en el impuesto sobre la renta de las personas físicas, se ha optado por la supresión del impuesto sobre el patrimonio, el alargamiento de los plazos de amortización de créditos hipotecarios en caso de familias con dificultades, estímulos a la financiación de vivienda protegida, refuerzo de la actividad de construcción de obra pública y facilidades para la recolocación de trabajadores.

Son medidas que deberían contener la desaceleración de la actividad pero que no evitarán el cambio de ciclo al que se ve abocada la economía española. El mismo Ministerio de Economía ha revisado a la baja las previsiones oficiales de crecimiento, situándolo en un avance del 2,3% en 2008, una revisión apreciable respecto a las que se habían mantenido hasta la fecha e inferiores en una décima porcentual a las efectuadas por el Banco de España a principios de mes.