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Publicado el martes 20 de mayo de 2008
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Intenta compras en Reino Unido, Estados Unidos, España y Bélgica sin capacidad financiera para ello

EDF, mucho ruido y pocas nueces

· Son sus propios inversores y las firmas de análisis internacional los que dudan de los visajes de EDF y de las cartas con las que cuenta para llevar sus órdagos napoleónicos a buen término

Pierre Gadonnaix, CEO de la empresa pública francesa EDFA. Zarzuela.– Amaga pero, al menos por ahora, golpea poco. Embriagada de ansias napoleónicas por la posibilidad de participar en el relanzamiento de la energía nuclear en el Reino Unido, a EDF Europa se le ha quedado pequeña para los anuncios del despliegue de sus garras. Pierre Gadonneix y Sarkozy -con el 83% de la participación del Estado galo- hinchan su enseña tricolor, el preludio del sable francés. Electricité de France coqueteó con los predios germánicos y ahora, a la par que se postula como prometida del 35,2% a la venta de British Energy, tienta a su suerte en Estados Unidos. No quiere ser menos que Iberdrola. Aunque sea haciendo humo. Mientras la eléctrica que preside Sánchez Galán acentuará su presencia en EE UU con Energy East, se ha convertido en el segundo operador eólico por capacidad instalada del país y acaba de confirmar inversiones por 5.000 millones de euros hasta 2010 en tierras norteamericanas, EDF se abraza a unos sueños atómicos con Exelon, hoy por hoy fuera de su alcance, y no se resiste a inventar el desembarco en el 9% de Constellation Energy. Trata de convertirse en la reina de la energía nuclear, pero por ahora es la campeona de los molinos de viento. Se empacha de planes, sirve a la mesa de sus ambiciones nucleares más de lo que pueden digerir sus cuentas y su capacidad operativa. Quiere ser el perejil de todas las salsas nucleares. Pero el malabarismo puede acabar con más de una pelota en el suelo. Y en el Viejo Continente cosecha más de una contrariedad: resultados a la baja en su filial británica, la resistencia numantina de Galán y su falta de músculo financiero para asaltar sin ayuda a la eléctrica española; y las reticencias no disimuladas de los belgas a que el Elíseo- con EDF como ariete- controle todo el espectro belga si es Electricité de France – y no la italiana ENI o la germana E.ON- la que se hace con la participación mayoritaria que Suez está obligado a vender en Distrigaz.

Sus juegos de manos le sirven a las presuntas opadas (BE ha subido un 5% en la bolsa londinense con el baile de los pretendientes) y también a los intereses de Gadonneix, pero sobre todo a las ínfulas imperiales del inquilino del Elíseo. Ebria de proyectos, EDF se hipnotiza a sí misma con el alcóhol de los euros franceses y la tutela política de la diplomacia sarkoziana. Sólo eso ha mantenido sus ratings y le ha permitido seguir de caza, a pesar de la falta de trofeos y de que su músculo financiero sufre más de una contractura. Pero remar al viento tiene su precio. Son sus propios inversores y las firmas de análisis internacional los que dudan de los visajes de EDF y de las cartas con las que cuenta para llevar sus órdagos napoleónicos a buen término.

EDF sacude sus tentáculos, agita el miedo, pero puede ahogarse sola con ellos, víctima de sus propios juegos de manos. Ni siquiera las ventajas de los balones de oxígeno que la tutela de Nicolas Sarkozy le brindan impiden que analistas como los de Standard & Poor´s  le recuerden que el músculo no acompaña a sus cuentos de la lechera: tiene una "flexibilidad financiera" que resulta "limitada" ya sólo para afrontar la adquisición de una sola de las empresas de energía nuclear como British Energy, a la vista del compromiso adquirido por EDF de invertir 35.000 millones de euros entre 2008 y 2010.  El hecho de que el británico sea, junto al español, el mercado energético con más apertura de la UE no evita que- para alegría de Iberdrola- a Electricité de France (EdF) le pueda salir cara- tanto como para desintegrar todos sus otros asaltos pendientes- la compra de British Energy, la mayor generadora de electricidad del Reino Unido y propietaria de gran parte de sus centrales nucleares. Y es que el único de sus desembarcos que, al menos no ha provocado la guerra del opado, el del 35,2% que posee el estado en British Energy, requiere del comprador o mucho músculo, o una alianza para acudir a una oferta obligatoria por toda la empresa, cuyo valor de mercado es de 21.500 millones dólares. Por mucho que Sarkozy y Lagarde estiren las cuentas galas, en caso de tener éxito EDF quedaría abocada a comenzar a negociar con otros grupos, como Endesa SA, Iberdrola, RWE, E.ON, AG o Suez para formar alianzas para la construcción y gestión de centrales nucleares y para compartir los riesgos financieros e industriales.

Sólo en su señorío francés pudo hacer valer sus galones. En Alemania, Italia y el resto de Europa aumentó la facturación de EDF, pero bajó en el resto del mundo. En el Reino Unido, la facturación de su filial, EDF Energy, en el primer trimestre de 2008 fue de 2.198 millones de euros, una bajada del 15,9% con respecto al año anterior. Ignacio Sánchez Galán no es el único en recordar que EDF no es bienvenida porque sus "argumentos son geopolíticos y geoestratégicos y no empresariales". Los juicios ante la justicia bilbaína serán premonitorios para Gadonneix, que tiene problemas de asimilación al "no" y, víctima del embudo con el que Francia mira a Europa, no acepta las puertas cerradas. Pero su propio mercado ha comenzado a espetárselas en la cara de la eléctrica, participada por el Estado. La Bolsa parisina sí ha entendido el precio de las alfombras rojas a EDF y que tanto sus resultados como su proyección para 2008 están lejos aún de la dimensión de sus ambiciones y de resultados como los de la eléctrica española, que le acaba de enseñar beneficios récord.

Ni los enigmas teñidos de europeísmo ni la bandera tricolor ocultan las debilidades de EDF para sus aspiraciones. En un parqué de subida en subida, la decisión del tribunal español -que le dio el 16 de mayo a la eléctrica publica francesa una semana para aclarar sus intenciones con respecto a la española Iberdrola, so pena de multas- y el horizonte del baile de los pretendientes sobre British Energy ha atemperado su alza. Los expertos recuerdan que la energética se está acercado al primer nivel de resistencia -los 10 euros-, con lo que le quedaría algo de recorrido, pero para jugar sólo unos pocos días más. El mercado sigue juzgando menos motivantes de lo esperado las previsiones de la eléctrica estatal para 2008, en las que espera que el Ebitda experimente, como mucho, un moderado alza en torno al 3%. La razón es que hay, al menos, dos elementos que van a pesar sobre los costos operativos de la compañía: el aumento del precio de las materias primas y de los equipamientos de producción, además del coste de la reforma del régimen de pensiones.

A pesar de ese horizonte, no le duelen prendas en mover sus reinas en el tablero del ajedrez energético mundial, aunque se arriesgue a plegar velas y dar, en el aire, un órdago tras otro. Es lo que tiene la Sarkodiplomacia atómica y su credo universal, nutrido del chauvinismo de saldo: para él las empresas galas son asunto sólo de franceses -que se lo pregunten a ‘Shock Gen' y Fillon- y las de los demás, a medias. Cuestión de Estado, dicen en el Elíseo. Y saludan a la galería con la tricolor en una mano y el florete en la otra. EDF se sirve a la mesa un banquete de bocados que quizá no puede digerir. Lo hizo en tierras españolas, donde el precio de Iberdrola, la dificultad para hacerse con algún compañero de abordaje, o al menos un caballero blanco de sus planes en tierras ibéricas y las reticencias del núcleo duro del accionariado mantienen en ‘stand by' su asalto. Ahora, "aparcado" al menos por el momento y en los predios oficiales su interés por la eléctrica que preside Sánchez Galán,, afina sus garras en el Reino Unido y saca músculo para que se vea en el baile de los pretendientes de British Energy, un "noviazgo" en el que podría tener que sostener un pulso con otros gigantes energéticos europeos, pero que es prioritario para la gala porque reforzaría el abastecimiento de su filial EDF Energy -que suministra los dos tercios de la electricidad de Londres pero no produce más que el 50% de sus necesidades- y le haría participar en el relanzamiento de la energía nuclear en Reino Unido, ya que los futuros reactores se instalarían en los parques de centrales ya existentes. Pero a EDF se le agolpan los asaltos y le flaquean las fuerzas de sus cuentas. Ni mil marsellesas le impedirán tener que encarar la madre del cordero de todos sus asaltos, la del precio en papel y la de los accionistas.

La cuarta eléctrica del mundo no está para espejitos de colores, por mucho que se agiten con "grandeur". El despliegue de su plumaje opaca las debilidades de la gala, pero haberlas, haylas. Derrocha dividendos, aunque sea el Estado galo se lleva 1982 de los 2.332 millones que aprueba hoy. Si la gala fuese a adquirir British Energy, la oferta podría resultar dilutiva desde un punto de vista crediticio, dada la magnitud de la operación y los costes relacionados con el envejecimiento de los activos de la compañía británica, Tanto, que S&P aplicaría una bajada en la nota crediticia del grupo presidido por Pierre Gadonneix si se materializa la operación.. Sobre sus perspectivas financieras para este año, EDF espera que el crecimiento orgánico anual de su EBITDA debería acercarse a un 3%, pero su resultado neto (excluidos los elementos no recurrentes) no debería superar el de 2007. La subida de ciertos costes (compras de energía, mantenimiento y transformación), la continuación de la "dinámica de inversión" y las medidas de acompañamiento relacionadas con la puesta en marcha de la reforma de los regímenes especiales de pensiones se han aliado para conjurar el lastre de sus cuentas. Teniendo en cuenta estos efectos, ni EDF espera que los resultados financieros experimenten poco más que una ligera evolución más favorable en el segundo semestre.

Hasta ahora, la pesca de Iberdrola no le ha traído más que sinsabores a las ambiciones de Gadonneix: la eléctrica presidida por Ignacio Sánchez Galán ha emprendido al menos cinco iniciativas a nivel europeo contra Francia o EDF, así como un proceso judicial en un juzgado mercantil de Bilbao acerca de la fijación de medidas cautelares contra el grupo francés. Además, el grupo español litiga contra el control de EDF por parte del Estado francés -que dispone de capacidad para blindar su capital e influir en la designación de sus principales directivos- y las ayudas estatales de las que disfruta EDF. Electricité de Framce  no digiere bien las ventjas energéticas en EE UU de Iberdrola, la mayor propietaria de parques eólicos en el mundo, que quiere disponer en 2010  del 15% del mercado de la energía eólica en EE UU, un país que utiliza cerca de una cuarta parte del pétroleo del mundo y se perfila como un mercado prometedor en el ámbito de la energía renovable teniendo en cuenta la demanda de nuevas energías ante el cambio climático y el alza del precio del petróleo. Y en el que Iberdrola posee dispone ya de presencia gasista, con tres instalaciones -Enstor Katy Storage and Transportation (Texas), Enstor Grama Ridge Storage (Nuevo México) y Freebird (Alabama) -que suman un total de 1,03 bcm de capacidad- y dos instalaciones de almacenamiento en desarrollo: Enstor Waha Storage and Transportation y Enstor Houston Hub and Storage Transportation. Gadonneix sólo ha dejado pasar un día desde que Iberdrola comenzara - con la compra de Caledonia, sociedad que posee una central de almacenamiento de gas natural con una capacidad de 0,33 b.c.m.- a aplicar su plan para invertir 8.000 millones de dólares en renovables en Estados Unidos entre 2008 y 2010.

Convertida -junto a Avelon- en el ariete de los ensueños nucleares de la sarkodplomacia atómica, EDF prepara una nueva pesca en aguas estadounidenses. Despliega su arsenal, al menos el propagandístico. Anuncia que ha sellado un acuerdo con Exelon, el primer operador nuclear americano. Reina del humo, señora de las neblinas de los desembarcos furtivos-soñados o reales- del poderío nuclear galo, no se resiste a anunciar que podría subir más rápido de lo previsto su participación en el capital de la estadounidense Constellation Energy y no excluye, incluso,  invertir en nuevas centrales nucleares al lado de otras eléctricas. Su acuerdo con Exelon no tiene nada de especial, no es más que la hoja de ruta para una cooperación reforzada durante los próximos cinco años. Una asociación como tantas entre agentes nucleares. Pero las filas de Gadonneix no se resisten a coquetear con la idea de que sea el preludio de una alianza más estrecha con Exelon, como la que comenzó en junio de 2006 con Constellation Energy , que un año más tarde desembocó en una sociedad común y el anuncio de construir juntos reactores EPR. Y promete ahora adquirir en el mercado las acciones necesarias pare elevar su participación en la estadounidense hasta el 5% antes del 20 de julio y  subir al 9,9% en cuatro años. EDF sueña del brazo de Constellation. Con Exelon no será posible ir más allá: La compañía ha puesto muros al dique de los deseos de Gadonneix y ya ha escogido a los reactores de General Electric para equipar sus centrales futuras.

La eléctrica que preside Sánchez Galán se resiste a que los deseos y los delirios de EDF sigan perjudicando a la compañía o sus títulos. La faena se lidia en más de una plaza y en más de un continente. Los rumores de EDF, sus amagos de asalto tratan de poner piedras en el camino de Iberdrola en EEUU, que ya estaba a punto de ser despejado. Iberdrola Ignacio sigue en el camino que conduce a Energy East, mantiene sus previsiones de cerrar la operación en el primer semestre de este año o en el verano, a pesar de que la Comisión de Servicios Públicos de Nueva York no tiene plazo para pronunciarse. pero no a cualquier precio. Convencida de que sólo continuará adelante si las condiciones que se le imponen el juez y los responsables de la comisión neoyorkina encargada de autorizar la operación "son razonables". La venda está ya lista para tapar, si es necesario, una herida que los técnicos del regulador han comenzado a horadar ahora. A diferencia de lo pactado en la operación de compra de Scottish Power, 'Iberdrola no tendrá ninguna penalización si retira su oferta. El "Plan B" está sobre la mesa. La estadounidense para empezar. La de Energy East no es la única operación que han contemplado en tierras de Bush. Ignacio Sánchez Galán destinará la inversión prevista (6.400 millones de euros) a otra pieza del mismo coto. El "Plan C" se puede cocinar también esta semana y servirse en la mesa de British Energy. algo que encajaría a la perfección en el espíritu internacionalizador de su plan 2008-2010 si el regulador de NY se pone "estupendo" en la operación de Energy East.