Las eléctricas acusan a la CNE de pretender volver a un sistema intervencionista en mercado y tarifas
· Denuncian inseguridad jurídica, reclaman audiencia previa y ven motivos ideológicos en sus propuestas
Quien siembra vientos recoge tempestades. Y nunca menor dicho. Las empresas eléctricas se revolvieron ayer, de manera unánime y coordinada, contra la aparente intención de la Comisión Nacional de a Energía (CNE) de culparlas de las próximas subidas de tarifas y denunciaron la inseguridad jurídica en la que se encuentran frente a un déficit tarifario que ha sido generado, “no por las empresas sino por las aplazamientos políticos en el reconocimiento de costes”, tanto por el actual Gobierno como los anteriores. Pero la crítica más grave se encuentra sin duda, según fuentes solventes del sector,“en el intento ideológico de la CNE de ignorar la formación de precios en el mercado y en su pretensión de volver a un sistema intervencionista en el mercado y en las tarifas”. La fuerte subida internacional de los precios del crudo, gas y otros carburantes, está dejando su huella en los precios de las gasolinas, gasóleos y otros productos derivados. Pero para las empresas eléctricas, cuyos costes de generación también dependen en parte de estos carburantes, la situación es cada vez más preocupante.
Contrariamente a otros sectores, los Gobiernos de los últimos diez o quince años han recurrido, mediante el reconocimiento del denominado déficit tarifario, a embalsamar en el balance de las empresas una parte de sus costes reales, aplazando el ingreso efectivo en caja de los mismos. El denominado déficit alcanza ya la friolera de 14.000 millones de euros, de los que dos mil pertenecen a los cuatro meses transcurridos de este año. De seguir sin subidas de tarifas, y dado que el Gobierno ha permitido a las empresas "titulizar" el mismo, tras su reconocimiento jurídico, podría darse la paradoja de que sean otras generaciones quienes paguen consumos eléctricos realizados en tiempos pasados.
En dos informes recientes sobre la situación existente, previa a la subida de tarifas que Industria admite que se producirá en breve, la CNE ha sugerido que dicho déficit -y la necesidad de subir las tarifas en por lo menos un 11% de manera inmediata- es fruto del mal funcionamiento del mercado y ha dado a entender que las empresas, mientras denuncian subidas de tarifas insuficientes, arropan en sus balances unos beneficios y dividendos exagerados. La publicación en la prensa de estas sugerencias ha causado en el sector eléctrico un malestar inusitado, y ayer los presidentes y consejeros delegados de las principales empresas, en una acción coordinada y unánime, promovieron un duro comunicado, a través de su asociación patronal UNESA, que no deja espacio a la menor duda sobre su enfado y futuro nivel de respuesta. El comunicado acusa a la CNE de utilizar argumentos ideológicos para justificar lo injustificable y denuncian inseguridad jurídica, pretensión de volver a modelos intervencionistas de fijación de precios y desconocimiento real del funcionamiento de los mercados.
EL COMUNICADO
Las empresas eléctricas mostraron ayer su sorpresa ante el informe de la Comisión Nacional de la Energía (CNE) que cuantifica la diferencia entre los costes de generación de algunas centrales (hidráulicas y nucleares, principalmente) y el precio que reciben por su producción. En una nota de prensa, Unesa reprochó al organismo que critique el sistema marginal de formación de precios en la electricidad y no lo haga en otros sectores de su competencia, como el del gas o el petróleo, al tiempo que indica que todos los sectores de la economía se rigen por el criterio de precio marginal, informa Efe..
El pasado martes, el regulador energético aprobó un informe complementario a su propuesta de subida de tarifas en el que muestra la "importante" y "sostenida" diferencia entre los costes de generación y los precios del mercado mayorista. Unesa señala en un comunicado que, "pese a la relevancia y la gravedad" de esta cuestión, las compañías eléctricas desconocen los datos que avalan el informe, al tiempo que denuncia que el desconocimiento de esta información por los agentes del sector es "especialmente grave".
Asimismo, la patronal añade que CNE ha incurrido en una "grave falta de garantías jurídicas" al no permitir a las empresas participar en un "mínimo" trámite de audiencia. A su juicio, las críticas al modelo de mercado "parecen obedecer a planteamientos ideológicos", como justificar una menor subida de tarifas y volver a sistemas intervencionistas, más que a premisas económicas.
En el sistema eléctrico los precios se forman en un mercado mayorista mediante un mecanismo marginal. La demanda se cubre primero con las centrales más baratas (hidráulicas y nucleares en primer lugar) y, a medida que aumenta el consumo, se recurre a las plantas más caras (carbón y gas natural). Sin embargo, todas cobran el precio máximo fijado en el mercado (precio marginal). Para UNESA, el mercado eléctrico ha funcionado de forma eficiente, excepto por los problemas "inducidos por la regulación" del sector, en referencia al sistema de tarifas reguladas que lleva años sin cubrir los costes, lo que ha generado los denominados déficit de tarifa.
El hecho de que la tarifa eléctrica no refleje el coste de las materias primas y los costes de producción es la causa de que sea necesaria una fuerte revisión de tarifas y de la diferencia entre lo que se paga por la electricidad y su valor real, indica. La rentabilidad que obtienen las empresas proviene de los beneficios que han logrado gracias a su estrategia de diversificación y al "fortísimo" incremento de las inversiones hechas en los últimos años, argumenta la patronal. Según su análisis, el mercado español funciona de forma "eficiente", lo que se demuestra por una estructura de costes similar a la del resto de mercados europeos y la "fuerte" entrada de nuevos agentes para competir.
TEXTO COMPLETO DEL COMUNICADO
En relación con el informe sobre tarifas de la CNE
Grave cuestionamiento del mercado
Según una nota de prensa oficial emitida ayer, día 21 de mayo, por el ente regulador, "el Consejo de Administración de la Comisión Nacional de la Energía ha aprobado un informe complementario a la citada propuesta de revisión de tarifas, en el que sin cuestionar los principios rectores del mercado se aporta como complemento para el tercer trimestre de 2008, una aproximación meramente orientativa, en ordenes de magnitud, de la diferencia entre costes de generación y los precios del mercado".
Por los medios de comunicación, que no a través de la CNE, hemos sabido que tan cautelosas afirmaciones en realidad encierran unas graves cuestiones para el Sector eléctrico.
Precisamente por considerar muy trascendentes los contenidos de lo que dice ser un "informe complementario", UNESA desea señalar lo siguiente:
1.Pese a la relevancia y gravedad de la cuestión abordada, se desconoce por parte de las empresas los datos que avalan el informe. No se puede ocultar que resulta especialmente grave el hecho de que tan relevante información sea desconocida por los agentes del Sector.
2.El propio hecho de no haber permitido a las empresas ser incluidas en un mínimo trámite de audiencia, constituye una grave falta de garantías jurídicas, cuyos efectos no podrán redimirse en el futuro cuando -de ser cierto lo publicado en los medios-- se demuestre la falsedad de las imputaciones que se vierten (en este caso, de enriquecimiento injusto, y en otros de manipulaciones del mercado, etc).
3.En el marco de una revisión tarifaria, necesaria no solo por la evolución de los mercados de combustibles y de otros incrementos de costes de partidas reguladas, sino para contener el efecto de un déficit tarifario creciente, que no ha sido generado por las empresas sino por los actos de la Administración, se han realizado diversas referencias críticas con el modelo de mercado y las "altas rentabilidades" de las empresas eléctricas.
- Sobre las rentabilidades de las empresas, cualquiera persona de buena fe, y sobre todo, instituciones expertas como la CNE, conocen la merma de rentabilidad que están teniendo en la actividad de producción en España, proviniendo sus beneficios de la diversificación que han realizado y, sobre todo, del fortísimo incremento de inversiones acometidas en los últimos años.
- Sobre las críticas al modelo de mercado, esencialmente centradas en que el mismo no es eficiente o que se ejerce poder de mercado o que no es adecuado el sistema marginal, las mismas parecen obedecer a planteamientos ideológicos más que a económicos: el primero es buscar justificaciones para no realizar las subidas tarifarias y ajustar el déficit; las segundas obedecen al interés por volver a modelos de intervención.
4.El mercado eléctrico español, salvo los problemas inducidos por la propia regulación, han funcionado de manera eficiente, siendo fácil comprobar cómo su precio se ha configurado de manera correcta siguiendo la evolución de los costes y de forma similar al resto de mercados europeos. Al mismo tiempo, la fuerte entrada de nuevos agentes ha permitido que la estructura sea de las más competitivas de Europa, habiendo caído la cuota de los dos principales agentes desde un 80% hasta un valor por debajo del 45%, con ningún agente por encima del 25% de cuota de mercado, pues hay que tener en cuenta que en la actualidad la referencia es el MIBEL. Sin embargo, no es raro seguir escuchando referencias a la estructura que existía hace 10 años.
5.Con respecto a las críticas a la marginalidad del precio del mercado, que es la clave del informe de la CNE, parece sorprendente que se critique la aplicación de este concepto para el sector eléctrico, cuando todos los sectores de la economía funcionan con ese criterio. Y sorprende aún más que la CNE, que debería ser conocedora de ello, plantee esas críticas al modelo y no critique la marginalidad a otros sectores por ella regulados como el gas o el petróleo.
6.En los últimos años la evolución de las tarifas eléctricas ha divergido drásticamente de la sufrida por el resto de las fuentes energéticas, mientras los productos petrolíferos desde el año 2004 se han incrementado el 156%, el gas el 83%, el carbón 50% (ambas materias primas para la producción eléctrica), las tarifas lo han hecho el 15%. Como consecuencia de esta realidad, se ha generado un importantísimo déficit acumulado y una gran brecha entre las tarifas y el valor real de la energía eléctrica.
Esta es la causa, y no otra, de que hoy sea necesaria una revisión de tarifas importante, y a tenor de lo supuestamente contenido en el referido informe de la CNE, la causa de que se busquen enfoques destinados a justificar planteamientos de no subidas de tarifas que trasladan a las empresas responsabilidades que no les corresponden de ninguna manera.
7.Las empresas del sector eléctrico, que ya no son sólo las que están agrupadas en UNESA, sino muchas más, han realizado en los últimos años importantes inversiones que han permitido realizar el suministro con una de las mejores calidades de entre todos los servicios de interés general. Y han actuado en el marco regulatorio que nos ha sido dado, tanto por el legislador español como por el comunitario.
8.Muchas de las manifestaciones recogidas en los medios de comunicación en los últimos días, parecen ignorar que la UE no contempla para el suministro eléctrico más modelo que la liberalización del mismo, por ser la forma eficiente de asignación de los recursos y, por ello, de racionalizar los costes y garantizar el suministro.
En este sentido, UNESA considera que el modelo de sector eléctrico adecuado es el basado en el mercado y la competencia, es por el que apuesta y el que defenderá en la medida de sus posibilidades.