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Publicado el viernes 23 de mayo de 2008
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Slim juega solo al parchís de las telecos

Es el ganador de un espejismo. Abonado al cuento de la lechera, vende lo que sigue aún fuera de su alcance: lo ha hecho con su desembarco en Costa Rica, cuando apenas se ha legalizado la apertura del sector a las operadoras privadas. Y en Argentina, donde luce galones de hojalata y cocina su supuesta ‘pole position’ en el mercado contando aparatos -que regala por doquier- y no clientes -que pueden irse a los tres meses sin consumir- para adelantar por la derecha de sus espejismos a Movistar. Se arriesga, enseña el plumaje multicolor de sus proyectos de telefonía continental para desviar la mirada de los resultados de sus aventuras telefónicas, el descenso en beneficios de Telmex y las dificultades para alimentar con la despensa de América Móviles su apuesta en 14 países por la 3G, que le ha costado en el primer trimestre el descenso de más de un 5% en las ganancias. 

El parchís de sus cuentas no es nuevo: come migajas en un mercado- al precio que sea, aunque le cueste el padrinazgo de Calderón y el desembolso de 500 millones como en Ecuador- y cuenta tartas completas, a su manera, en varias plazas. En Argentina, ahora que Kirchner se conforma con ser el Rasputín de Cristina, Carlos Slim ha vuelto para sellar un idilio de las telecomunicaciones con la Casa Rosada con los resultados de su parchís como bandera. Obsesionado por tomar la delantera a Alierta, cae en fuera de juego. Patinó con las televisiones digitales en México, derrapó con la Anatel en Brasil  y se ha deslizado tras las líneas rojas de la ilegalidad ante Cofetel en su propio feudo charro, donde ni las tarifas, ni la apertura gubernamental a la inversión internacional acompañan sus planes. Ahora, se desgasta en tratar de adelantar por la derecha a Movistar con el anuncio de la venta de los Iphone -aunque no sean exclusivos como él predica-. Todo para intentar opacar a Telefónica, que ultima un acuerdo para incorporar en sus operadoras de telecomunicaciones en sus 13 plazas latinoamericanas todos los servicios de localización por satélite que ofrece Navento, la filial de Avánzit.

Slim, a punto de desembarcar en Panamá -donde ya Movistar opera-, busca nuevas plazas para Telmex, a medida que su feudo charro estrecha sus prebendas para él.  Lo tiene difícil para su expansión y viste de humo sus victorias pírricas. Hipnotizado por el baile de sus tentáculos, no quiere plegar ninguno, no se resiste a expandirlos en todos los sectores y los países, aunque se conviertan en un lastre. Con tal de competir en Brasil y Argentina, despliega unos gastos que ahogan al músculo de sus telecos y no consiguen ni neutralizar la competencia ni ayudar a Telmex y América Móviles a pilotar los trenes de la convergencia de la telefonía, del ‘cuádruple play' y de la banda ancha en Latinoamérica.  

Con Néstor Kirchner, la distancia pudo más, a pesar de que no ahorró peregrinaciones a Buenos Aires. Pero el magnate mexicano vuelve ahora la carga. Con un Apple como ajuar para la presidenta. Sin cámaras y sin declaraciones, con las filtraciones justas para que todos sepan que lleva en la cartera 400 millones de dólares para invertir en el sector local. Derrochando gestos con su fundación. Y con las manos ávidas de encontrar socios que desembolsen al menos lo mismo que Telmex. A Cristina le pueden salir caros los "espejitos" informáticos del magnate mexicano. En un mercado que espera 2,8 millones de usuarios de Triple Play en 2012, Telmex busca desde hace dos años la aprobación de la compra de Ertach, un proveedor de servicios de Internet de Santiago Soldati, que adquirió en 2006 por 22,5 millones de dólares y aguarda las autorizaciones de las comisiones de Defensa de la Competencia y de Comunicaciones. También espera por las valiosas frecuencias para telefonía celular que debió abandonar Telefónica tras comprar Movicom.

Slim saca pecho en las tierras del tango, aprovecha su desembarco en la Casa Rosada para darle aire a unos resultados que aseguran que adelanta a Movistar, a pesar de que, en su particular "parchís" la contabilidad y el reparto del sector no coincide con los números de la operadora española, que según un informe del consultor especializado Enrique Carrier lidera el mercado con una participación  del 44%; seguido por Claro (28%); Personal (26%) y Nextel (2%). Slim coquetea con la nebulosa de la exclusividad del IPhone en los 16 países de Latinoamérica en los que está presente, a pesar de que ni Apple ni Telefónica han negado que la operadora española vaya a venderlo también y de que, si Apple es fiel a sus deseos de disparar las ventas de su teléfono móvil con funcionalidad de mp3 y otorgar las concesiones a los campeones nacionales en telefonía, no puede olvidar que es Movistar la que ostenta el baluarte de la primacía celular en Argentina y en Brasil.

En Brasil, la reforma de las telecos encontrará a Telefónica mejor posicionada que la compañía de Slim, con una cuota de mercado fijo al menos similar a la de la fusionada Oi-Telecom Brasil, con la hegemonía en el mercado móvil y con el refuerzo de sus ventajas competitivas: la apuesta firme por el 3G y la suma de Telmig, así como la convergencia de los servicios fijo-móvil. Telefónica ha consolidado su hegemonía en el emergente mercado móvil con el liderazgo de Vivo (29,9%) en una mano y Tim en la otra, seguidas sólo de lejos por Claro (24,78%) y Oi (13,78%). Vivo  ha conseguido por primera vez cobertura nacional, ha puesto fin a la tendencia bajista en clientes y ha comenzado a ganar posiciones gracias al despliegue de una nueva red de GSM. El ‘cuadruple play', la posibilidad  a través un paquete combinado de servicios de telefonía fija y móvil, conexíón de banda ancha a Internet y televisión de pago, comenzará este año a convertirse en realidad en América Latina. A través de Movistar, Brasil será uno de sus primeros destinos.

El que se predica a sí mismo como el hombre más rico del mundo no quiere perder ni uno de sus nichos de mercado, consciente de que Telefónica sobrepasa a todos sus competidores en el mercado de móviles en Brasil, Argentina, Venezuela, Chile y Perú. La expansión de Slim tiene problemas: ha tocado techo en sus operaciones corporativas y, a la vista de las pocas telecos disponibles en la región (salvo algunos movimientos en El Caribe), su grupo está abocado a pegar el estirón mediante crecimiento orgánico, algo cada vez más difícil, a la vista del avance de su competidora española en ADSL y cable, en servicios múltiples de móvil, en paquetes combinados y en televisión. Esas limitaciones explican las prisas de América Móvil por adelantarse con la 3G en la región- a pesar de las limitaciones técnicas que se lo desaconsejan- y la pataleta del magnate en su tierra, ante la competencia de Telefónica y otros operadores. Sabe que el gigante español ha cogido ventaja en 3G, dispone de redes de tercera generación en los cuatro principales mercados de telecomunicaciones de la región, ya ha realizado pruebas en prácticamente todos los mercados en los que opera y cuenta con su experiencia adquirida en Europa.

Ni el despliegue de su humo, ni su plumaje, ni las ayudas oficiales consiguen opacar la realidad de sus dimensiones empresariales. Su propio reino de taifas de la telefonía se le vuelve día a día un entorno más hostil Telmex, la joya de la telefonía fija mexicana de Slim, ha visto cómo sus beneficios netos caían en 2008 un 26,7%, ante un descenso de sus ingresos por servicios locales y de larga distancia. Ni la competencia de los operadores de telefonía local y móvil, ni la migración de accesos a internet por marcación (dial-up) hacia los servicios de banda ancha han respetado las pretensiones del magnate. Adiós a la época dorada de América Móvil, adiós a un crecimiento anual del 42% en ingresos en los últimos 7 años y una penetración de mercado en América Latina que pasó de 12% a 69% desde el 2000.

Pese a que América Móvil -con 159.2 millones de suscriptores celulares y 3.9 millones de líneas fijas en el continente americano- registró un incremento de 20.6% en el número de suscriptores- hasta los 159.2 millones de usuarios- y aunque los ingresos aumentaron un 20.6%,  el estirón de los tentáculos de Slim no ha sido suficiente para compensar las menores tarifas y los costos asociados con el lanzamiento de la red 3G. América Móvil espera alcanzar un crecimiento anual compuesto de 16% a 18% en sus ingresos consolidados en los próximos 5 años, una desaceleración importante para la compañía líder en la telefonía celular en América Latina. Reflejo de esto fue la caída en su ingreso promedio por suscriptor registrada en los primeros tres meses del 2008. El parqué mexicano no se ha dejado cegar con artificios. Recibía los resultados con una caída de las acciones de América Móvil en su serie A del 13.09 % y en su serie L una baja del 12.84%.

Pero es el fin de sus privilegios y la competencia  lo que más le duele: lo que llama "entorno regulatorio adverso" no son más que las investigaciones de la Comisión Federal de Competencia (CFC) a la que le llueven las demandas de investigación por monopolio y posición dominante de Teléfonos de México- que maneja el 94% del mercado en el sector de línea fija; las denuncias por monopolio y posición dominante de otras operadoras y la voluntad del presidente Felipe Calderón de cumplir con la promesa de mejorar la competencia del sector y abrir totalmente el mercado de la telefónica fija al capital extranjero. Contraria a la posición de Telmex, la Comisión Federal de Competencia (Cofeco) consideró que la empresa no puede entrar aún al mercado de la televisión y Slim se enfrenta, además, a los problemas de la portabilidad numérica.