Letra más grande Letra más pequeña
Enviar este artículo a un amigo Imprimir este artículo
Publicado el viernes 9 de mayo de 2008
Enviar este artículo a un amigo
Email de tu amigo/a
Para que sepa quién lo envía...

La fiscalidad vasca, más cerca de las prerrogativas de un Estado comunitario

· Las comunidades autónomas limítrofes deberán cambiar sus estrategias para hacer frente a la competencia fiscal de los territorios forales

X. Gil Pecharromán.– Las cosas han cambiado para el sistema fiscal español. El informe preliminar de la abogada general del Tribunal de la Unión Europea de Luxemburgo, Juliane Kokott, considera que las haciendas forales de Álava, Vizcaya y Guipúzcoa tienen suficiente autonomía para dictar normas fiscales propias. Las conclusiones de la abogada general ratifican que la conocida como sentencia de las Azores puede ser aplicable al Concierto Vasco, tal y como defendieron los representantes vascos y la Abogacía del Estado hace cuatro meses en las vistas preliminares del Tribunal de Luxemburgo. Es necesario recordar que la Comisión Europea está en contra de las conocidas como ‘vacaciones vascas’ al considerar que se trata de ayudas estatales para que las empresas se sitúen en su territorio en lugar de hacerlo en el resto del Estado español. Se trata para Bruselas de una competencia tributaria, que lleva combatiendo años entre los propios Estados socios de la Unión Europea y con mayor fuerza cuando se trata de territorios pertenecientes a alguno de estos Estados.

Las ‘vacaciones vascas' consisten en una serie de medidas tributarias adoptadas por el Gobierno vasco y las Diputaciones Forales para hacer más atractiva la instalación de las empresas en sus territorios. El Tribunal Supremo español ya ha fallado con anterioridad en contra de unas medidas similares y las empresas beneficiadas han tenido que devolver el dinero.

No obstante, la decisión no es firme por dos razones: de una parte, porque quien ha dado la razón a la fiscalidad vasca es la abogada general del Tribunal de Justicia de la UE, Kokott, por lo que aún hay que estar a la espera de lo hagan los jueces del Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas. Sin embargo, la estadística nos revela que más del 95 por ciento de las decisiones de los abogados generales son ratificadas por los jueces.

Y, además, estamos ante una decisión prejudicial planteada por el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco, que será quien tenga que decidir sobre el asunto. En buena ley,  todo apunta a que cumplirá los criterios comunitarios. Claro que también sería posible que las instituciones que han planteado este asunto judicial desde La Rioja pudieran retirar sus demandas para impedir una sentencia firma el respecto y dejar libertad de actuación a los jueces españoles. Aunque se plantean serias dudas sobre si, a pesar de esta posible actuación, los magistrados ignorarían el informe de la abogada general.

El litigio se centra en definir si las ayudas concedidas a las empresas eran de carácter selectivo o generales, si eran ayudas al actividad de las sociedades o sólo un fomento a la inversión, y si estamos ante ayudas estatales a las empresas, cuestión, esta última que la abogada general ha dejado sin respuesta para que los magistrados del Tribunal Superior de Justicia sean quienes respondan al respecto.

Kokot considera fundamental que el País Vasco asuma las consecuencias económicas de la merma de recaudación que pueda derivarse de las regulaciones más favorables que difieran de la normativa del Estado, ya que mantiene que para negar la autonomía económica de un ente infraestatal, no basta con comprobar que existe una transferencia de fondos desde el Estado a las entidades infraestatales, sino que, además, debe existir una relación entre tales flujos económicos y la normativa tributaria infraestatal. Esta es la misma doctrina de la sentencia de Las Azores.

Ahora, la Justicia europea y la española deberán considerar si han existido compensaciones estatales por las mermas de tributación. En el caso de las Azores se llegó a la conclusión de que sí habían existido y, por tanto, los empresarios tuvieron que devolver las deducciones que se aplicaron.

La importancia real de la opinión aportada por la abogada general es que marca los límites por los que la fiscalidad vasca debe de moverse a partir de ahora para no tener más problemas frente a Bruselas. Las comunidades autónomas limítrofes deberán cambiar sus estrategias para hacer frente a la competencia fiscal de los territorios forales.