Iberdrola deja solas a EDF y British Energy
Sola ante el peligro. Así ha dejado Sánchez Galán a EDF. Con la munición escasa y las ansias a flor de piel. Con el silencio de RWE, que amasa sus intenciones aún bajo la mesa. British Energy se arriesga a que el cortejo -en marcha desde que el Gobierno pusiera a la venta su 35%- se enfríe. La mayor compañía de energía nuclear de Reino Unido se ha puesto demasiado ‘estupenda’ en sus esfuerzos por estirar la puja y acercarla al calor de su cotización, que roza ya el 50% de subida en tres meses. Tanto como para tener que encajar ahora la salida del baile de los pretendientes de Iberdrola- que ve desorbitado el marco de los 785 peniques por acción-, tanto como para arriesgarse a bailar sola, y tener que seguir con alianzas o pasar a la formación de sociedades conjuntas para la construcción de nuevas nucleares, si EDF no consuma su cortejo.
Y RWE no se atreve en solitario. EDF, con su reputación en juego, está ahora más obligada a seguir en liza para conjurar las contrariedades que cosechan sus órdagos. El no de BE a la oferta gala suma y sigue con sus desembarcos fallidos en Alemania, sus dificultades en Bélgica con Distrigaz, su humo estadounidense en torno a Exelon y Constellation Energy y sus ansias chafadas en España. La obliga, si quiere seguir en una carrera tan necesaria como costosa para los planes de Gadonneix, a presentar un ajuar mucho más caro que a las 6,80 libras de su oferta fallida. Más aún si compite con RWE. O a volver a enfocar todos sus floretes en el desembarco-hasta ahora fallido- en tierras ibéricas. Pero le flaquean las fuerzas de sus cuentas, el respaldo de los analistas y la fe de los inversores, que le cobran ya en el parqué el castigo de BE y el temor a que la liberalización de tarifas en Francia lleve más tiempo de lo previsto, lo que supondría que el 75% de las ventas de la gala seguirían reguladas hasta 2010. Mientras, la mayor eléctrica española por capitalización bursátil cosecha en bolsa el aplauso a la retirada de su oferta; consagra la presencia que ya tiene en Gran Bretaña y los logros de Scotish Energy, deja la puerta abierta para las nuevas centrales británicas que el gobierno ejecutará desde 2018 y teje la alfombra roja de su desembarco estadounidense y los planes B en la ‘tierra de las oportunidades’.
EDF ha estirado músculo, pero su bandera tricolor sólo se ha dado de sí hasta los 10.000 millones de libras (12.500 millones de euros). Un bocado insípido para BE, que si el mes pasado se conformaba con ofertas en torno a las 7 libras, hoy, aupada por el alza de los precios de la electricidad al calor del rally alcista del crudo y del auge bursátil de las energéticas en la UE, coquetea con el suelo de las 7,5 y se atreve a desear un techo en 9 libras. El "noviazgo" sigue siendo prioritario para la gala porque reforzaría el abastecimiento de su filial EDF Energy -que suministra los dos tercios de la electricidad de Londres pero no produce más que el 50% de sus necesidades- y le haría participar en el relanzamiento de la energía nuclear en Reino Unido, ya que los futuros reactores se instalarían en los parques de centrales ya existentes. Por eso no se resiste a amagar, pero, al menos por ahora, golpea poco y encaja el revés del parqué galo. La Bolsa parisina sí ha entendido el precio de las alfombras rojas a EDF y que tanto sus resultados como su proyección para 2008 están lejos aún de la dimensión de sus ambiciones y de resultados como los de la eléctrica española, que le acaba de enseñar beneficios récord. EDF sacude sus tentáculos, agita el miedo, pero puede ahogarse sola con ellos, víctima de sus propios juegos de manos. Ni siquiera las ventajas de los balones de oxígeno que la tutela del Elíseo le brindan impiden que analistas como los de Standard & Poor´s le recuerden que el músculo no la acompaña: tiene una "flexibilidad financiera" "limitada" ya sólo para afrontar la adquisición de una sola de las empresas de energía nuclear como British Energy, a la vista del compromiso adquirido por EDF de invertir 35.000 millones de euros entre 2008 y 2010.
Gadonneix tiene problemas de asimilación al "no" y, víctima del embudo con el que Francia mira a Europa, quiere hacer valer la tranquilidad para los galones de las energéticas verticales del acuerdo que Merkel y Sarkozy acaban de cocinar en Bruselas. No acepta las puertas cerradas de BE. Pero se sirve a la mesa un banquete de bocados que quizá no puede digerir. Lo hizo en tierras españolas, donde el precio de Iberdrola, la dificultad para hacerse con algún compañero de abordaje, o al menos un caballero blanco de sus planes en tierras ibéricas y las reticencias del núcleo duro del accionariado mantienen en zona muerta su asalto.
Si desenvaina de nuevo su espada ibérica tendrá que ser de hoja más afilada. Hasta ahora, la pesca en las aguas de Ignacio Sánchez Galán no le ha traído más que sinsabores a Gadonneix: la eléctrica española, avalada por la justicia bilbaína en sus solicitudes de medidas cautelares a EDF, ha emprendido al menos cinco iniciativas a nivel europeo contra Francia o EDF, así como un proceso judicial en un juzgado mercantil. Además, el grupo español litiga contra el control de EDF por parte del Estado francés -que dispone de capacidad para blindar su capital e influir en la designación de sus principales directivos- y las ayudas estatales de las que disfruta EDF.
APUESTA ATLÁNTICA
La española no se va de Gran Bretaña ni de sus nucleares. Posee plantas nucleares, tiene mucha experiencia y una excelente reputación internacional de gestionarlas bien. Y conoce bien el mercado británico a través de Scottish Power, que ha contribuído este año a multiplicar por 2,6 su beneficio neto. Estudiará las posibilidades que surjan, ya sea sola o dentro de algún consorcio. El Gobierno británico tiene previsto adjudicar una serie de emplazamientos para la construcción de centrales nucleares que entrarían en funcionamiento no antes de 2018 ó 2020. Reserva sus cartuchos. Los financieros y los del ‘know how' en energía nuclear y la experiencia en nuevas centrales como está haciendo en México y Brasil. Pero tampoco la británica era la única de sus apuestas atlánticas. Sánchez Galán mira con más fuerza a EE UU, un mercado prioritario para Iberdrola, de donde proceden los inversores que representan el 30% del capital de la eléctrica española. Desde que comenzó a operar en el país, en 2006, Iberdrola ha invertido cerca de 10.000 millones de dólares en la puesta en marcha de centrales térmicas, instalaciones de energías renovables y almacenamientos de gas.
El del regulador está llamado a ser sólo el último escollo en el camino de Iberdrola a Energy East, una senda valorada en unos 6.400 millones de euros y ya despejada por el resto de los tres reguladores federales y estatales implicados en el proyecto. Y Sánchez Galán ha comenzado a encontrar una fórmula para desempedrar de obstáculos el camino el examen de la PSC (Public Service Comisión)- que debe llegar el 18 e julio- y el un atajo que el regulador de NY se empeñaba en embrozar. La alfombra roja se teje con ayuda de los 2.000 millones que Iberdrola se ha comprometido a invertir en proyectos eólicos en los próximos cinco años en Nueva York, -la prueba negro sobre blanco de la voluntad verde e inversora- y con el gobernador de NY como introductor de embajadores. Tanto como para recibir los nuevos planes con elogios, para amonestar al regulador neoyorkino por sus reticencias y la demora de su resolucióin y para tender la alfombra a Galán como 'Business Leader of the Year'.
Iberdrola sigue su rumbo a la distribuidora norteamericana, pero no lo hará a cualquier precio. La marcha atrás no tendría un alto coste para la española. El plan B está ya sobre la mesa energética norteamericana, por si el regulador neoyorkino insiste en ponerse estupendo. Refuerza su apuesta por EE UU: quiere duplicar su actual potencia instalada en el país, que a cierre del primer trimestre de este año asciende ya a 2.400 megawatios y con el ariete verde de Renovables como introductor de embajadores invertirá 10.000 millones de euros en energías renovables hasta el 2010, más otros 10.000 millones de dólares si se concreta la compra de la empresa estadounidense Energy East. La empresa dispone de una participación del 50% en el parque eólico de Maple Ridge, en el condado de Lewis. Y refuerza su presencia en el sector del gas estadounidense con la adquisición de la sociedad Caledonia Energy Partners- dueña de una central de almacenamiento de gas natural- a Tenaska Power Fund. Una instalación se suma a las que ya posee Enstor, la filial de almacenamientos de gas natural de Renovables, en Texas, Nuevo México y Alabama- que suman una capacidad total de 1,03 bcm- junto a dos instalaciones de almacenamiento en desarrollo, una al oeste de Texas y otra cerca de Houston.