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Publicado el lunes 16 de junio de 2008
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Repsol no para de pescar en su nuevo ajedrez latinoamericano

 

Edificio de Repsol YPFA.Z.–

Prometió no irse de ningún país de la región. No, al menos en tanto los bolivarianos no se lo pongan imposible con sus afanes nacionalizadotes y sus arremetidas impositivas. Y Brufau recoge ya en esas tierras- amén de algunos dolores de cabeza- varias de las mayores alegrías de Repsol-YPF. Cosecha en descubrimientos, en resultados y en recomendaciones como la de Moody´s, que premia la ‘argentinización’ de YPF. La compañía se entrega a la samba de los descubrimientos en Perú- donde el campo de gas natural en el que Repsol tiene el 41%, cuenta con unas reservas equivalentes al doble del consumo español -y en Brasil. Jura Lula – con la vista puesta en los campos más recientes- que Dios es brasileño. Y Repsol ha hecho de las tierras cariocas el paraíso de sus descubrimientos petroleros. Lo fue ya el de Carioca en noviembre, la que se supone será la mayor reserva de Brasil. Y lo es ahora la bolsa de Guará, recién encontrada en la cuenca de Santos. La miel en los labios de la prudencia vive en Brasil, donde ha iniciado la perforación exploratoria de Guará y avanza en Carioca, que desgranará sus primeros resultados a partir de este mes y comenzará a producir en 2012. Entretanto, lo más palpable de sus esperanzas reside en Argentina. La petrolera se ha tenido que acostumbrar a bailar el tango más apretado con Cristina, ahora que Eskenazi el interes de las provincias petroleras la expectativa de la salida a bolsa y el manto de los Kirchner le ponen música. Alista el paso para un futuro corrido mexicano mas intenso si Calderon consigue abrir el baile de la reforma energética, que tejería la alfombra roja a Repsol-YPF para convertirse en socio preferente de PEMEX.  Los dedos cruzados, en las aguas cubanas del Golfo de México, donde tras una primera perforación en 2004 en ese sector halló depósitos de crudo, pero de explotación incosteable y reanudará la búsqueda el año próximo. La continuidad en Venezuela, donde acaba de suscribir con Pdvsa una carta de intención para desarrollar el campo petrolero Barúa Motatán. Y la paciencia a prueba en Ecuador,- donde hace cintura a fuerza de esquivar las arremetidas de Correa- y en Bolivia- donde, tras la venta del 1% de Andina para despejar su nacionalización ahora negocia con YPFB la letra pequeña de la gestión de la compañía.

Participa en la construcción de la planta de licuefacción de gas natural en el sur de Lima, y además se encargará del transporte del gas natural licuado (LNG) para su comercialización en México. Latinoamérica se ha convertido en uno de los alfiles del ‘core business' de la hispano-argentina, integrado por sus tres negocios estratégicos, el área de exploración y producción (upstream), Gas Natural Licuado (GNL) y el área de refino y marketing (downstream). Antonio Brufau decidió hacer de su plan estratégico, con la vista puesta en 2012, el puente para duplicar el tamaño de la empresa y disponer de un capital empleado de 50.000 millones, frente a una deuda financiera reducida a cero. Y de la región al Su del Río Grande una de las piedras de ese puente. Ahora, Repsol racionaliza el ajedrez latinoamericano: Diversifica, reactiva sus cuentas, reequilibra su presencia en el continente y fortalece las plazas más jugosas, con Brasil en cabeza. El tablero se ha convertido en la mina de oro, pero requiere reubicar sus piezas, a la vista de las arremetidas de los contrincantes y de la evolución de la partida energética en el mercado global, en el que la baza de las reservas, la fortaleza del músculo de las refinerías- cada vez más caras e inasequibles para los recién llegados- y la experiencia en aguas profundas marcan las diferencias.

 La mejora de la perspectiva agencia de calificación crediticia Moody´s Investors Services, que ha elevado a "estable" desde "negativa" la perspectiva del perfil crediticio de la petrolera no hace más que certificar lo que ya Brufau y Eskenazi disfrutaban desde que a finales de 2007 comenzó la ‘argentinización' de YPF: un impacto beneficioso que debería tener sobre el perfil de riesgo del grupo y liberación de capital para el desarrollo de su negocio principal en el contexto de su Plan Estratégico 2008-2012, sin renunciar a mantener una participación mayoritaria en YPF para participar en cualquier potencial alza del valor como resultado de una futura liberalización de los precios de la energía en Argentina. Y es que lo que Brufau llama las "buenas vibraciones" en la tierra del tango se traducen en números: YPF, el pilar argentino que para el grupo ya no es "una filial sino una compañía hermana" tiene mucho que ver, con la reversión de la tendencia de sus resultados. El resultado de las operaciones de YPF experimentó un incremento del 11,3%, hasta situarse en los 365 millones de euros, por el aumento de los precios de venta del gas, que subieron un 23,4%, así como por la mejora de los negocios integrados de upstream y downstream, con un impacto positivo de 54 millones de euros. Entronizado en la escenografía de Repsol, el propio Enrique Eskenazi lo reconocía en la Convención ante los 300 diectivos: la petrolera, "columna vertebral del sector energético y del crecimiento de la economía en la tierra de los Kirchner"-  se ha apuntado en el primer trimestre 80 millones de plusvalías y otros 200 millones de deducciones fiscales con la venta del 14,9% de YPF al grupo del banquero argentino, que tiene apalabrado otro 5%.

En pleno proceso de reestructuración de YPF, las ventajas de la presencia de Eskenazi como futuro vicepresidente y su ascendente kirchneriano, el interés de inversores privados y de las provincias petroleras y las bendiciones que mercados, analistas y Gobierno han dado a esta nueva YPF con una vis más argentina refuerzan sus ventajas en el terreno y blindan la posición de Repsol ante los posibles ‘taconazos' de Cristina presidenta. Y le reservan un palco en el nuevo paisaje tras la reconducción de la política energética, ahora que la Casa Rosada es más proclive al incremento de precios en poste y  a mejorar las tarifas del gas. La pesca en el parqué bonaerense con el anzuelo del 20% de YPF calienta motores, Repsol viste de optimismo sus expectativas. Los bancos colocadores --Credit Suisse, UBS, Goldman Sachs e Itaú-- y la entidad que participa como asesora --BNP Paribas-- han iniciado ya los trámites para llevar a cabo la OPV. Con las provincias petroleras en veremos, augura apetito comprador, pero la mesa tendrá que esperar, como muy tarde al segundo semestre de 2008, en tanto se despejan los nubarrones del mercado y, sobre todo, avanzan los procedimientos técnicos.

PACIENCIA EN TIERRAS BOLIVARIANAS

La venta a la peruano-chilena Primax de las gasolineras de las sociedades Recesa y Oiltrader, titulares de las 123 estaciones de servicio de la petrolera hispano-argentina en el país andino, por 47 millones de dólares no será ningún puente de plata para la tocata y fuga de Repsol en Ecuador. Tampoco suaviza las arremetidas del Palacio de Carondelet contra las multinacionales petroleras. Paradojas del populismo, Correa se aferra de uñas y dientes a sus recursos energéticos, tanto que es capaz de asfixiarlos para que nadie más participe de ellos, pero ha tenido que comenzar a empeñar las ‘joyas de la familia', ahora que la nave de Petroecuador hace aguas. Y no ha tenido más remedio que comenzar, por fin, después de medio año de requiebros, a servir los platos del régimen de su reforma petrolera. Serán "lentejas" para las multinacionales, abocadas a escoger entre la continuidad de sus inversiones -si es que quieren seguir en tierras ecuatorianas- o una tocata y fuga en clave bolivariana. El Gobierno compensará a las que no deseen firmar los acuerdos transitorios ni renegociar sus condiciones con el Estado, pero la letra pequeña del puente de plata pasa por el peaje de la renuncia a sus denuncias internacionales si quieren llevarse en sus maletas algún  "justiprecio", o sea el que el Palacio de Carondelet quiera. Sólo las que permanezcan a la mesa- Repsol-YPF ya ha anunciado que lo hará- podrán aspirar a cambiar el rumbo del decretazo de 2007 en virtud del cual el Estado se queda con el 99% de las ganancias extraordinarias del crudo por un impuesto del 70% mientras negocian una nueva -oficialmente definitiva- relación contractual. Sísifo de las pesadillas de las multinacionales, pasa de la negociación al chantaje y vuelta a empezar. Aprieta pero no quiere ahogar, no vaya a ser que la inversión que quiere para su nave petrolera salga por la ventana. O peor aún, que lo haga después de haber ganado algunas de las demandas que se acumulan en ese CIADI que trata de repudiar. Para comenzar, el grupo español es el quinto que demanda al Gobierno de Correa ante el Centro de Arbitraje del Banco Mundial por la famosa ley 42 que elevó al 99% los impuestos que gravan los beneficios extraordinarios obtenidos por las petroleras que operan en aquel país.