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Publicado el viernes 20 de junio de 2008
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Spanair se queda en tierra, 'compuesta y sin novio'

 
El plan de reajuste que SAS deberá aplicar y los problemas operativos y de resultados dan alas a Iberia

Spanair se queda en tierraA. Z.- Soltera y sin compromiso, plantada en un altar en el que ya SAS espantó a la oferta más sólida, la de Iberia- que, cansada, la retiró hace veinte días- y del que escapó Marsans, incapaz de cortejar a la ‘hijastra’ que engendraron hace dos décadas Pascual y Díaz. Un altar en el que la escandinava, a la luz del mercado, la presión del sector financiero y el precio del combustible, no ha encontrado ni la dote ni los novios que esperaba. SAS tendrá ahora que quedarse con la patata caliente de Spanair y apretarle las costuras. Spanair se aferra a su rol en Star Alliance y mira al paraguas protector de la escandinava, que promete devolverla a la rentabilidad. Pero la segunda aerolínea nacional pagará el abandono, condenada al atolladero en el que se metió hace un año. En estos tiempos de tormenta de los cielos europeos, lastran sus alas los problemas de operación, las pérdidas continuas desde 2007, la incertidumbre por sus créditos fiscales, el estancamiento de la facturación y la mayor exposición a la caída de pasajeros de El Prat. Un peso aún mayor en las cuentas de SAS, ahora que no podrá seguir contabilizando sus rojos en operaciones discontinuas y que busca centrarse en su negocio del norte de Europa. Y viento en las alas para Iberia: las zozobras de su competidora resaltan las fortalezas de la aerolínea que preside Conte- sobre todo en las rutas domésticas- y el plan de reajuste de SAS- con recorte de vuelos, rutas y aeronaves– la favorecen. Si más en otro momento- como es previsible- SAS reabre la venta, Iberia tendría la llave para retornar al baile de los pretendientes con parte del ‘trabajo más sucio’ ya hecho.

De poco sirven las alegrías para la galería de Spanair. El parqué castiga la últimade sus  esperanzas en las espaldas de su matriz, con la rebaja de un 8,7% en la Bolsa de Estocolmo. No le perdona que SAS se haya puesto estupenda. Empeñada en ponerle trabas a Iberia, a pesar de que en su momento la renuncia de su principal competidor en la puja, Marsans, le desplegó al menos parte de la alfombra roja a la posible OPA al 100%, de que contaba ya con el visto bueno del Consejo, con un compañero de viaje para la oferta- Gestair-; con el visto bueno del SEPLA. Y con un plan ad futurem para vencer las hipotéticas trabas de competencia.

Con el proceso de venta de Spanair, por el momento aparcado, ahora el principal objetivo de SAS, después de un año empeñada en buscar comprador, será asegurar la rentabilidad de una compañía que desde 2007 no consigue salir de rojos. Mantiene su rol como segunda operadora en España. Pero no ha podido remontar el vuelo y evitar las pérdidas, después de que Mats Jansson, presidente del grupo SAS pusiera los mandos de la compañía en manos de Lars Lindgren. Spanair aumenta el número de pasajeros transportados, pero no su facturación, que sólo ha crecido un 1%. La guerra de precios generó a la compañía 31 millones de pérdidas en 2007, frente a beneficios de 25 millones en 2006. El 2008 no ha comenzado mejor: en el primer trimestre perdió 41 millones, una cifra similar a la de 2007. La guerra de precios y el alza del precio del crudo provocaron que el beneficio de explotación de Spanair se redujera un 80%, hasta cerca de cinco millones de euros. La empresa registra pérdidas al sumar los gastos financieros. Con unas deudas cercanas a los 270 millones de euros, se le han juntado todos los males, en sintonía con su matriz, que contabilizó en 2007 sólo un beneficio neto de 67 millones de euros, frente a los 501 millones de 2006. Spanair fue la aerolínea más impuntual durante 2007 en vuelos de largo recorrido, ya que sólo un 36,6% de ellos al aeropuerto de destino llegaron a la hora prevista, según los datos publicados por la Asociación de Aerolíneas Europeas (AEA). Y es también de las peores de Europa a la hora de despegar.

SAS- que hasta ahora ha contabilizado los resultados de Spanair dentro de sus operaciones discontinuas, debido a la decisión de desprenderse del 100% de la aerolínea- tampoco está para alegrías. La aerolínea escandinava disparó su pérdida en el primer trimestre del año al contabilizar un saldo negativo de 1.134 millones de coronas (121 millones de euros), lo que supone multiplicar por 24 los 'números rojos' de los tres primeros meses del ejercicio anterior. Las pérdidas son fruto de una provisión de 133 millones por un cambio en el criterio de contabilización de los gastos de mantenimiento de la flota tras adaptar las cuentas a las normas internacionales de contabilidad. Las pérdidas son distintas que las presentadas por SAS porque ésta aplica una normativa contable distinta. El resultado es que Spanair presenta, de nuevo, fondos propios negativos por valor de 186 millones de euros (el auditor Deloitte lo incluye en su informe como una incertidumbre), lo que ha obligado a SAS a convertir parte de sus créditos en préstamos participativos, que, al cierre de 2007, ascendían a 247 millones. En total, SAS se juega 287 millones en créditos a su filial. El informe del auditor también incluye otra incertidumbre por los créditos fiscales (menores impuestos que paga una sociedad por los números rojos que ha generado en el pasado) por valor de 57,8 millones que Spanair registra en sus cuentas.

Ni el horizonte de los cielos europeos, ni sus ratios de ocupación y rentabilidad, ni el enfado de los sindicatos- que prometen sumarse en julio a la huelga de CCOO- favorecen el día después de una Spanair repudiada. Tampoco el sector doméstico español, que acumula unas pérdidas durante el pasado ejercicio que superan los 200 millones euros y en el que quizá, no haya sitio para todos. Ni su exposición al aeropuerto barcelonés. Spanair es una pieza fundamental para Star Alliance. Y esta alianza,  interesada crear un hub en el sur de Europa para paliar la congestión de sus centros de distribución de Europa central., necesita a Spanair y a Barcelona. Aunque eso liga el destino de la española a los problemas del Prat, cuyo tráfico ya cayó un 5,53% en abril. De hecho, Spanair adelantó a Iberia en marzo, debido a la mayor exposición de la compañía presidida por Fernando Conte a la competencia del AVE. Aparte del Puente Aéreo, Iberia sólo mantiene desde la capital catalana los vuelos a Londres y París.

PLAN DE ‘ADELGAZAMIENTO'

El Plan B de SAS, que ante los números rojos cocinará un reajuste de Spanair, obra a favor de algunas competidoras, con Iberia en cabeza. Sería la propia SAS la que, con la reestructuración, podría reducir la flota de Spanair a la mitad y, por tanto, recortar su capacidad, sobre todo, en España. La aerolínea escandinava ya hace semanas  había comunicado a las empresas de leasing que no renovará los contratos de arrendamiento de los aviones McDonnel Douglas (MD) más antiguos que vencen en los próximos meses, según fuentes del mercado aéreo. Según la memoria de Spanair del Registro Mercantil, este año vencen los alquileres de cinco aeronaves y, en 2009, de otras 18. En total, Spanair tiene 34 aviones MD, los más viejos de su flota, de hasta 63 aparatos. Esta reducción supondrá la consiguiente eliminación de rutas y de plantilla, que, al cierre del año pasado, ascendía a 3.600 empleados. La supresión de destinos afectará, sobre todo, a las rutas domésticas -fundamentalmente desde Madrid- y las menos rentables de su red. Aunque también a vuelos europeos y hacia el norte de África. Despejará obstáculos para Iberia, la más favorecida si más adelante-  se vería favorecida además porque no tendría que asumir algunos costes derivados de la adquisición.