Iberdrola coge sitio en la batalla europea contra EDF
Más bazas para su quíntuple defensa numantina de la eléctrica española entre los Veintisiete frente a la ley del embudo gala de EDF. Y es que no es sólo en tierras bilbaínas donde Ignacio Sánchez Galán cosecha munición legal para hacer frente a la ofensiva de Electricité de France. La decisión del Tribunal de Primera Instancia de las Comunidades Europeas permitirá la personación de Iberdrola en el litigio abierto por el Ejecutivo comunitario en contra de EDF por las ayudas estatales recibidas por la compañía de avanzadilla de las pretensiones sarkozianas, controlada en un 85% por el Estado francés, que dispone de capacidad para blindar su capital e influir en la designación de sus principales directivos. Luxemburgo calienta el banquillo para un nuevo golpe a EDF, que se enreda en el más difícil todavía: el judicial, el de las operaciones y el de sus resultados. Hasta ahora, la pesca en las aguas de Ignacio Sánchez Galán no le ha traído más que sinsabores a las ambiciones de Gadonneix:la eléctrica española, avalada por la justicia bilbaína en sus solicitudes de medidas cautelares a EDF, ha emprendido al menos cinco iniciativas a nivel europeo contra Francia o EDF, así como un proceso judicial en un juzgado mercantil.
El no de British Energy suma y sigue con sus desembarcos fallidos en Alemania, sus dificultades en Bélgica con Distrigaz, su humo estadounidense en torno a Exelon y Constellation Energy y sus ansias chafadas en España. Electricité de France quiere hacer valer la tranquilidad para los galones de las energéticas verticales que Merkel y Sarkozy acaban de cocinar en Bruselas. Pero se sirve a la mesa un banquete de bocados que quizá no puede digerir. Lo hizo en tierras españolas, donde el precio de Iberdrola, la dificultad para hacerse con algún compañero de abordaje, o al menos un caballero blanco de sus planes en tierras ibéricas y las reticencias del núcleo duro del accionariado mantienen en zona muerta su asalto. Quizá querrá aprovechar la oportunidad, ahora que Industria ha denegado la propuesta de Iberdrola, que quería limitar los derechos de voto de ACS a un 3% y su paquete accionarial a menos del 10%. Pero si desenvaina de nuevo su espada ibérica tendrá que ser mayor y de hoja mucho más afilada.
Gadonneix tiene problemas de asimilación al "no" y, víctima del embudo con el que Francia mira a Europa, no acepta las puertas cerradas. Pero su propio mercado ha comenzado a espetárselas en la cara de la eléctrica, participada por el Estado. La Bolsa parisina sí ha entendido el precio de las alfombras rojas a EDF y que tanto sus resultados como su proyección para 2008 están lejos aún de la dimensión de sus ambiciones y de resultados como los de la eléctrica española, que le acaba de enseñar beneficios récord. En Alemania, Italia y el resto de Europa, la gala aumentó la facturación de EDF, pero bajó en el resto del mundo. En el Reino Unido, la facturación de su filial, EDF Energy, en el primer trimestre de 2008 fue de 2.198 millones de euros, una bajada del 15,9% con respecto al año anterior. El mercado sigue juzgando menos motivantes de lo esperado las previsiones de la eléctrica estatal para 2008, en las que espera que el Ebitda experimente, como mucho, un moderado alza en torno al 3%. La razón es que hay, al menos, dos elementos que van a pesar sobre los costos operativos de la compañía: el aumento del precio de las materias primas y de los equipamientos de producción, además del coste de la reforma del régimen de pensiones.
Con la decisión de Tribunal de Luxemburgo, la Justicia europea reconoce las demandas de intervención realizadas por la eléctrica española el pasado 3 de marzo contra EDF. El tribunal entiende que el interés de la eléctrica presidida por Ignacio Sánchez Galán por este caso es legítimo, ya que ocupa una posición de competidor de EDF en varios mercados desde 2001. La eléctrica sostiene que las ayudas estatales recibidas por EDF son "ilegales" y que afectan a la competencia de dos formas. Por un lado, dificultan la entrada de empresas internacionales en los mercados franceses y, por otro, ayudan a EDF a entrar en otros países.
En el caso de las ayudas ilegales, el Tribunal de la UE debe decidir acerca de la legalidad de una decisión adoptada por la Comisión en diciembre de 2003 en la que declaraba incompatibles las ayudas de Francia a EDF en 1997 a través de medidas contables y fiscales. En concreto, aquel año el grupo francés quedó exento del pago del impuesto de sociedades por cerca de 890 millones. Tras declarar ilegal esta práctica, la compañía estatal reembolsó en 2004 esta cantidad.
LOS FRENTES CONTRA EDF
Desde que EDF mostrara su interés por el mercado español a comienzos de año, Iberdrola ha abierto cinco frentes judiciales en la Unión Europea, de los que el correspondiente a las ayudas estatales es el tercero por orden cronológico. La última iniciativa corresponde a comienzos de mayo, cuando el grupo español presentó ante la Comisión una denuncia contra la República Francesa y contra EDF por el monopolio nuclear ejercido en el país por la eléctrica de Gadonneix. A finales de febrero, Iberdrola presentó la primera demanda, que consistió en una denuncia ante Bruselas por la supuesta ilegalidad de los blindajes de EDF. En esta iniciativa arremete contra el mecanismo que, a modo de 'acción de oro', permite al Gobierno designar a los principales directivos de EDF y que condiciona la venta de acciones del Estado en la compañía al visto bueno del Parlamento. Apenas dos días después, dijo que se personaría en el expediente abierto por la UE contra la compañía estatal por abuso de dominio en el mercado doméstico francés. Iberdrola, en calidad de competidora en Francia de EDF, dice sentirse perjudicada por las prácticas con las que el grupo de Pierre Gadonneix excluye al resto de empresas del mercado.
El 6 de marzo, la eléctrica española anunció la apertura de un tercer frente, que consistió en solicitar al Tribunal de Luxemburgo que se permita a Iberdrola sumarse a las pesquisas de la Comisión Europea acerca de las presuntas ayudas estatales. El 18 de marzo, Iberdrola presentó ante la Comisión Europea una denuncia contra Francia por supuestas ayudas estatales a EDF por más de 5.000 millones de euros.