Monitor de la Construcción
Las autopistas son para el verano
La reciente huelga de una parte importante del sector del transporte por carretera ha puesto de manifiesto la utilidad alternativa de las autopistas de peaje para colaborar a que sus efectos negativos sobre los sufridos usuarios, rehenes habitualmente de los manifestantes, que buscan sin tapujos alcanzar por medio de la notoriedad mediática una mayor repercusión a su chantaje a los ciudadanos que han de utilizar transporte para sus desplazamientos habituales se minimicen lo más posible. La apertura temporal de los peajes en las autopistas por parte del Gobierno ha permitido en esos días paliar en gran medida los trastornos y retrasos ocasionados por esa huelga, ya que los usuarios más avispados han dispuesto de esas vías alternativas a las colapsadas.
Con la llegada del verano, tradicionalmente época de vacaciones y que soporta la mayor concentración de desplazamientos del año por carretera, las autopistas volverán a ser una alternativa más rápida y cómoda a las atestadas carreteras tradicionales, para el obligado cruce de centros urbanos con sus semáforos, atascos y tráfico de proximidad, para acortar el tiempo del desplazamiento, para ahorra combustible y sobre todo, para reducir la accidentalidad. Es una constatación empírica que la autopistas están colaborando en gran medida a reducir la siniestralidad vial no solo porque sus índices son más bajos que los que se obtienen en las carreteras tradicionales, sino porque desde hace más de un lustro vienen reduciéndose año tras año en términos absolutos, a pesar de los crecimientos acumulados de tráfico fruto no solo de un mayor uso de estas vías de alta capacidad sino del aumento de la red en explotación que a principios de este año tenía operativos un 9% más de kilómetros que el año anterior. Junto a ello, los esfuerzos coordinados de las concesionarias para reducir la accidentalidad están dando sus frutos puesto que en el año 2007, último del que se dispone de datos anuales, todos los índices tradicionales -número de accidentes con víctimas, número de victimas totales, número de accidentes mortales y de fallecidos en ellos- han descendido, en algún casi apreciablemente.
Además de las condiciones objetivas de las autopistas de peaje, más favorables para prevenir los accidentes -por su mejor trazado, mayor anchura, mejores arcenes o medidas estáticas y dinámicas de prevención mucho más modernas y eficientes- hay dos cuestiones que vienen colaborando a esta moderación de los accidentes. En primer lugar la adhesión de todas las concesionarias españolas a través de ASETA -su organización patronal- a la Carta Europea de Seguridad Vial, iniciativa desarrollada por la Dirección General de Energía y Transportes de la Comisión Europea, que tiene el ambicioso objetivo de reducir a la mitad en el 2010 el número de víctimas mortales en la red de carreteras europeas. Con ello las concesionarias han asumido, entre otros compromisos, promover la implantación de vías de telepeaje en las autopistas de peaje españolas; coordinar actividades para incrementar la seguridad vial en las autopistas de peaje españolas a través de un Comité constituido en la asociación; recoger y elaborar información estadística de siniestralidad vial en la red española de autopistas de peaje, incluir datos de siniestralidad vial en sus publicaciones y promover actividades sobre seguridad vial en los distintos eventos y congresos en los que participa.
En segundo lugar, la progresiva implantación del sistema automático de pago conocido como ViaT, ya que este tipo de vía es más seguro al reducir los movimientos a realizar por el usuario en el momento del pago del peaje y permitirle centrar la atención exclusivamente en la conducción evitando distracciones al no tener que hacer manualmente los trámites de pago, y también las distracciones y alteraciones que a menudo suponen los eventuales atascos durante este trámite en momentos de uso masivo de estas vías. Las concesionarias han continuado haciendo un esfuerzo singular para avanzar en la dotación de vías de telepeaje o peaje dinámico, de modo que a principios de este año 2008 se había instalado este sistema en 1.581 vías, con un crecimiento del 16% sobre las instaladas en el año anterior, que se acumula al mismo porcentaje de crecimiento ya observado en 2007.
Por otra parte, con la llegada del verano se activa como cada año la polémica de las supuestas subidas del precio de los peajes en muchas autopistas españolas. Una asociación de consumidores titulaba una información al respecto recientemente con esta frase lapidaria: "La mitad de la autopistas españolas encarecen sus precios en los horarios de mayor afluencia de coches", información a todas luces errónea y que inevitablemente induce a error a los usuarios, porque, por el contrario, el margen de manipulación o cambio de los precios del peaje son nulos ya que estos precios del peaje son precios regulados y se corresponden estrictamente con los aprobados por la Administración concedente.
Lo que pase es que cuando una Administración adjudica una autopista de peaje, lo hace a la oferta que, cumpliendo las exigencias requeridas, considera más favorable, y por ello en los últimos años las concesionarias que viene optando a los concursos de este tipo y que son cada vez más competitivas, afinan sus ofertas al máximo, incluyendo en ellas un importante y diverso número de descuentos para los usuarios sobre el precio máximo autorizado por la administración concedente. Entre ellos están los descuentos por ida y vuelta, por uso habitual de la autopista y por uso en horarios o temporadas de menor afluencia de vehículos que, a su vez, ayudan a incentivar el uso de las autopistas. Se trata, pues, de descuentos sobre el precio autorizado, para cuya difusión en deseable trasmitir la información correcta a los usuarios de modo que puedan beneficiarse lo más posible de estos descuentos en las tarifas de peaje de muchas autopistas españolas.