UNESA advierte al Gobierno de que mantener el déficit tarifario reduce la inversión y amenaza la rentabilidad
· Recortar la remuneración de las empresas en los 4.000 millones que dice la CNE colocaría al sistema en quiebra
Pedro Rivero, presidente de UNESA, ha perdido la candidez, si alguna vez la tuvo. Ayer, en la presentación del Informe Eléctrico 2007, dio la sensación de que estaba en el atril de la Universidad Politécnica, de la que es catedrático, con todo el Gobierno sentado como oyente, incluido su presidente y con la plana mayor de la CNE de clac. No se cortó un pelo a la hora de poner en solfa todo el sistema -salvo el de fijación libre en el pool de los precios de la electricidad-, que el regulador sigue a la hora de determinar las tarifas eléctricas. “Mantener el déficit tarifario de forma indefinida, como se hace desde el 2001, limita la necesaria capacidad de inversión de las empresas y reduce su rentabilidad”. “Si a las empresas se le niega esos 4.000 millones que la CNE califica de beneficios caídos del cielo, se provocaría su 'default' o, dicho de otra forma, se las llevaría al concurso de acreedores”. En UNESA consideran que el Gobierno no subirá las tarifas más del 5% en julio, pero aseguran que eso no es lo importante, ya que el resto, hasta el 11% mínimo que propone la CNE o el 20%/25% que se precisa, está reconocido en libros. Rivero pide desvincular la subida de tarifas del IPC y cumplir la exigencia liberarlas en 2009, además de regular la denominada social o de último recurso. Demanda más centrales nucleares y cumplir los compromisos comunitarios en renovables, pero sin pasarse.
La Asociación Española de la Industria Eléctrica (Unesa) considera que tomar el IPC como referencia para la subida de tarifas eléctricas "carece de sentido" y que, en la línea de los cálculos de distintos agentes, la luz debería subir entre el 20% y el 25% para reflejar los costes reales, según su presidente Pedro Rivero. En la presentación de la memoria estadística del sector de 2007, Rivero aseguró que la subida del 11,3% propuesta por la Comisión Nacional de la Energía (CNE) servirá sólo para "cubrir el incremento adicional" del déficit tarifario y "para frenar" que este desajuste vaya a más, pero no para reflejar el incremento de los costes que se ha producido en el mercado, tanto de combustibles como financiero.
UNESA calcula que para acabar con los cerca de 14.550 millones de euros de déficit de tarifa acumulado, cada uno de los 26 millones de consumidores del país debería pagar una media de 577 euros, y advierte de que cuanto más se ajuste ahora la tarifa al mercado menor será el endeudamiento futuro de los clientes. "El sistema del déficit tarifario no nos gustaba y dijimos que la referencia al IPC carecía de sentido", señaló Rivero, quien reconoció que "todos", Unesa incluida, se equivocaron en la percepción del modelo, hasta el punto de que se ha llegado a una "situación agobiante". Rivero señaló que admitir la teoría de la CNE, según la cual el sector eléctrico ha amortizado ya las centrales hidroeléctricas y las nucleares, implicaría llevarlo a una situación de 'default', o suspensión de pagos (convenio de acreedores).
Para UNESA, es necesario "que se quiten las tarifas" y que el sistema evolucione hacia un modelo de mercado que, en última estancia, procure precios "lo más barato posible" y "estables". Rivero destacó la importancia de que se informe a los consumidores de forma "adecuada" acerca de "cuánto pagan y cuánto deben". "Los clientes tienen que saber lo que cuesta el servicio que consumen, para que se haga un uso racional y eficiente de la electricidad, evitando pagar más de lo necesario", afirmó.
4,750 MILLONES ADICIONALES
El déficit tarifario se genera debido al desajuste entre los costes reconocidos de la electricidad y los ingresos regulados de las compañías eléctricas. Sólo la recuperación de los sucesivos déficits pendientes de liquidar desde 2000 supone en 2008 un coste añadido de 1.529 millones, indicó Rivero. El déficit total de 2008 se situará en torno a los 4.750 millones, por encima de los 1.500 millones de 2007, de los 2.130 millones de 2006 y de los 3.725 millones de 2005. La CNE ha recomendado que, entre otras medidas para aliviar el déficit, se trasladen las primas a las renovables y los planes de eficiencia desde la tarifa a los Presupuestos Generales del Estado (PGE).
UNESA calcula que del coste total del kilovatio hora (kWh) de tarifa, el 8,1% (2.356 millones en total) corresponde a este
extra coste del régimen especial, mientras que el 0,9% corresponde al plan de eficiencia energética. El 63% de la tarifa procede de costes de generación, y el 16% a la distribución. Del déficit de tarifa, más de 5.000 millones se encuentra cedido, mientras que más de 10.000 millones están pendientes de cobro. Esta última cifra incluye la previsión de déficit de 2006, la de 2007, la de 2008 y el desajuste extra peninsular entre 2001 y 2005.
TARIFA NOCTURNA.
Sobre los cambios en la tarifa nocturna a partir del 1 de julio, el presidente de Unesa indicó que esta modalidad "tenía que desaparecer", ya que las propias directivas comunitarias lo aconsejan. Pese a que los cambios aplicados suponen "un paso" en la dirección propuesta por Bruselas, es necesario "ver de qué forma el efecto de la nueva discriminación horaria puede ser el menor posible". El nuevo sistema amplía el número de horas 'valle', en el que el consumo es más barato, pero reduce el incentivo por consumir en ese lapso y eleva las penalizaciones por hacerlo en las horas 'punta'.
MERCADO MAYORISTA
Pedro Rivero aseguró que el mercado mayorista de la electricidad ('pool') funciona 'muy bien' y que la Comisión Nacional de la Energía (CNE) no puede 'hacer de Robin Hood' al denunciar las ventajas de la energía nuclear y la hidráulica con el actual sistema. "Lo que no puede hacer ningún regulador es ir de Robin Hood, a ver a quién le quito y a quién le pongo', indicó Rivero en la rueda de prensa de presentación de la memoria estadística de Unesa de 2007, en alusión al reciente informe en el que la CNE detecta una falta de coherencia interna en el mercado mayorista.
El presidente de Unesa sostuvo además que, si se retirase el beneficio adicional de las eléctricas al que alude la CNE en su informe, las empresas 'entrarían en pérdidas'. Aseguró que no entendía el argumento del regulador de que las centrales de generación están amortizadas, cuando 'ni mucho menos' es así, dado que para muchas de ellas se contempla un periodo lineal de recuperación del coste durante los 40 años de vida media de las instalaciones.
"Nos parece que el mercado mayorista funciona muy bien y estamos encantados con ese modelo'" señaló antes de advertir de que '"otra cosa es que a alguno no le guste cómo funciona y arremeta contra el diseño cuando 'todos los mercados son marginalistas". El mercado mayorista asigna el precio final de la electricidad al marcado por la última de las fuentes de generación a la que se acude para satisfacer la demanda. Estas últimas fuentes, las más caras y dependientes de combustibles fósiles, dan la señal de precio definitiva. En su informe, la CNE asegura que la energía nuclear y la hidráulica sacan ventajas de esta circunstancia, ya que se les retribuye como las fuentes más caras, y son las principales responsables de la brecha entre precios de mercado y costes de generación.