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Publicado el miércoles 16 de julio de 2008
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La deuda inmobiliaria pone a prueba la política del Banco de España con pánico en los mercados

Popular, la Caixa y Cajamadrid provisionan los créditos de Martinsa mientras el BBVA aflora un riesgo de 225 millones

Los inversores globales desconfían de las medidas aplicadas en EEUU para paliar la crisis financiera

caja madrid y popular aprovisionanJosé Hervás.– Los mercados se tambalean en todo el mundo, pero Madrid ha vuelto a situarse entre los que han registrado las mayores pérdidas. Como trasfondo se encuentra la desconfianza de los inversores sobre hasta donde pueden caer las bolsas. Tras la caída de Martinsa-Fadesa temen que si las inmobiliarias contagian al sector financiero, pese a las inmensas provisiones genéricas realizadas, el caos sea total. Cualquier rumor corre como la pólvora. Siempre hay oídos abiertos para los malos presagios. La sede central de la bolsa parece llena de ‘malthus’ redivivos, siempre tristes, difundiendo negros augurios a imagen del lúgubre cura rural, padre del la incumplida tesis de la catástrofe maltusiana. Para más inri, la desconfianza de los inversores es total con las medidas adoptadas en EEUU para rescatar a Fannie Mae et Freddie Mac. La esperanza sigue centrándose en que las obligaciones impuestas en época de bonanza por el  Banco de España sirvan para la situación de crisis. El desconcierto se debe a que las tres entidades más afectadas han anunciado provisiones específicas para el caso Martinsa-Fadesa, apuntando que ellos también creyeron en su día en la promesa de que el Gobierno no dejaría caer a la inmobiliaria.

Lo más preocupante de la actuación del Gobierno es sin duda, de nuevo, su descoordinación. A las pocas horas de sugerir Miguel Sebastián, el profesor de Economía del Presidente del Gobierno y hombre de su más absoluta confianza, que el Gobierno podría comprar solares de Martinsa Fadesa para facilitarle liquidez, fuentes del Ejecutivo desautorizaron la iniciativa. Durante las últimas hora de la tarde además ampliaron el número de portavoces oficiales que aseguraron que el Gobierno a través de Sepes le sobra todo el terreno del mundo pero que la culpa la tienen las comunidades autónomas, en especial la de Madrid que retrasa mucho la autorización de las obras. Puede que Esperanza Aguirre sea un dechado de maldades, pero no es posible que represente al Infierno en persona. No vamos a recibir pronto las aclaraciones del vicepresidente segundo, ha pospuesto su comparecencia hasta el día 28 de julio. Es verdad que lo podía haber retrasado tres días más para reducir el impacto mediático de su comparecencia.

La novedad del caso Martinsa-Fadesa es que pese a las multimillonarias provisiones genéricas impuestas por el Banco de España a bancos y cajas, las entidades afectadas han realizado provisiones específicas. El Banco Popular ha dotado durante el primer semestre de este año una provisión de 100 millones de euros, Caja Madrid anuncia que dotará provisiones por 250 millones. Por su parte, la Caixa destinará al mismo fin otros 192 millones. Las otras entidades que también tienen riesgos cuantificados en la inmobiliaria son, según ha publicado el diario Expansión:  Caixa Catalunya (300 millones), Caixa Galicia (300 millones), BBVA (225 millones), Santander (175 millones), CAM (150 millones), Bancaja (100 millones), Unicaja (100 millones), Ibercaja (100 millones), Caja Castilla La Mancha (90 millones). Otras entidades con menores cuantías comprometidas con la entidad son Caixa Sabadell, Cajastur, Caja Duero, Caja de Extremadura, Caja General de Ahorros de Canarias, Caja Murcia y Caja Vital.

El Popular se adelantó a los demás con una provisión de 100 millones de euros en el primer semestre. Advierte que se trata de una provisión de carácter cautelar, ante el riesgo de que la inmobiliaria Martinsa Fadesa presentara concurso voluntario de acreedores. La entidad lo va a contabilizar como dotación específica por concepto de riesgo sub-estándar, cubierto con plusvalías realizadas en el segundo trimestre. Según el comunicado emitido por el banco no tendrá que realizar dotaciones adicionales en el resto del ejercicio 2008 por los riesgos con la inmobiliaria que preside Fernando Martín.

Pese a que no debe afectar al dividendo del ejercicio dado que los riesgos los cubre con plusvalías los inversores han vuelto a castigar la acción con un recorte del 5,63%. El consuelo de los accionistas está en que la rentabilidad por dividendo se aproxima ya al 7 por ciento.

Las cajas no tienen este problema del dividendo. Pese a ello Caja Madrid, tras anunciar que dotará provisiones por 250 millones, para cubrir los riesgos de los 1.000 millones que le adeuda la inmobiliaria, asegura que el impacto de las dotaciones en su cuenta de resultados será "cero". Como la generalidad de las entidades financieras españolas cuentan con exceso de provisiones.

La Caixa también ha anunciado que realizará una provisión extraordinaria de 192 millones. Es lo que le corresponde al 25 por ciento del importe de la deuda que mantenía con ella Martinsa Fadesa. La entidad también contabilizará esta provisión en el primer semestre de este año.

El mercado español no fue el único que sufrió. Incluso hubo otros que se comportaron peor, aunque esto no sabemos si es bueno o malo. Las bolsas de  Bélgica y Holanda cayeron más que el índice general de Madrid. Bien es cierto que Bélgica contabilizó los efectos de una crisis política sin precedentes al dimitir de nuevo el primer ministro y en el caso de Holanda se debe a la caída de Fortis, nada menos que del 11.4 por ciento, tras conocer que el regulador le ha pedido información adicional sobre sus necesidades de ampliar capital por 3.800 millones de euros para cubrir riesgos.

También hay otras entidades muy penalizadas. El banco de inversión francés Natixis también sufrió una corrección del 9,7 por ciento tras informar no la entidad, sino el CitiGroup de que puede perder más dinero por sus implicaciones en las hipotecas basura que hasta ahora no habían sido desveladas. No es raro que los inversores sigan desconfiando de la situación.

En Irlanda, el Allied Irish Bank se ha visto afectado por su participación en el capital del M&T Bank de Estados Unidos, cuyos resultados se han visto también muy dañados en el segundo trimestre consecuencia de las hipotecas de alto riesgo. Cada vez se ve más próxima la cifra de 600.000 millones de pérdidas por los activos dañados en la banca mundial, como anticipó hace ahora casi un año, Bern Bernanke. Esperemos que sea tan certero a la hora de solucionar la crisis de  Fannie Mae et Freddie Mac como a la hora de predecir que esto estaba mal.