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Publicado el martes 29 de julio de 2008
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Monitor del Seguro

El seguro español también nota la crisis

El conjunto del sector creció un 1% en términos reales, una de las tasas más bajas en la última década 

Ignacio Aranguren.– Unespa, la patronal del seguro español, ha difundido el avance de los datos del sector correspondientes al primer semestre de este año. Hay un poco de todo, aunque quizás predominen las sombras sobre las luces. Según las cifras facilitadas por la patronal, que han sido elaboradas como siempre por la eficaz ICEA (Investigación Cooperativa entre Entidades Aseguradoras), los ingresos por primas del seguro español han experimentado un crecimiento del 6,1% de media en los seis primeros meses del año hasta alcanzar los 30.743 millones de euros. Este incremento, que a primera vista está muy bien, sobre todo si se considera que se ha conseguido en medio de una importante desaceleración, se reduce a un 1% en términos reales, una vez descontada la inflación, que en ese mismo período fue del 5,1%

Al analizar la situación por ramos la cosa empeora un poco más. En el conjunto de los seguros generales, también conocidos como ramos no vida, las primas recaudadas alcanzaron los 17.675 millones de euros, lo que supone un crecimiento en el primer semestre del 3,7, casi un punto y medio menos que la inflación.

Decrecimiento en el ramo del automóvil

Dentro de éstos el peor parado es, curiosamente, el más importante, el del automóvil, cuyo volumen de primas pasó de 6.482 millones el 30 de junio de 2007 a 6.473 millones en la misma fecha de este año, un descenso del 0,1%, lo que según la patronal sucede por primera vez en muchos años. En este caso, si se vuelve a tener en cuenta la inflación, el decrecimiento se sitúa en el 5,2%, lo que ya empieza a ser peligroso.

Las causas de este descenso son varias. En primer lugar, el del automóvil, junto al inmobiliario y al financiero, quizás sean lo sectores más afectados por esa crisis que según Zapatero no existe, pero que sí reflejan machaconamente las cifras. Concretamente, las matriculaciones de automóviles alcanzaron las 702.368 unidades durante los seis primeros meses del año, lo que representa un retroceso del 17,6% respecto al mismo período de 2007 y supone la mayor caída desde el primer semestre de 1993, cuando el mercado automovilístico descendió un 28%. Además, las ventas de automóviles registraron en el primer semestre el volumen más bajo de los últimos diez años, pues hay que remontarse a la primer mitad de 1998 -cuando se matricularon 621.000 unidades- para encontrar una cifra inferior a la de los seis primeros meses de 2008. Sólo durante el pasado mes de junio, las matriculaciones de turismos y todoterrenos cayeron más de un 30%.

En segundo lugar está la guerra de precios que desde hace unos años vienen manteniendo las propias aseguradoras para aumentar o simplemente mantener su cuota de mercado, que como consecuencia, provoca rebajas de precios y aumentos de coberturas.

Y hay un tercer factor, también relacionado con la crisis y que afecta al propio asegurado, ya que a la hora de renovar la póliza opta por reducir las coberturas en busca de precios más baratos. Así se produce una migración de los seguros llamados 'a todo riesgo' hacia los 'a terceros'.

Dentro de los seguros generales, los ramos de salud y multirriesgo van como un tiro. El primero registró un crecimiento del 8,6% hasta los 2.913 millones, en el que la nueva producción se viene desarrollando a buen ritmo, lo que supone que cada vez más personas tienen la doble cobertura: por una parte la obligatoria Seguridad Social, con su masificación y sus listas de espera y por otra la sanidad privada.

Los multirriesgos del hogar, por su parte, a pesar de la crisis inmobiliaria que les puede pasar factura en los próximos años, alcanzaron el 30 de junio un volumen de primas de 3.157 millones, con incremento del 8,3%. En este caso, una parte importante del crecimiento se debe al encarecimiento de las coberturas.

Los demás ramos no vida recaudaron primas por 4.523 millones en el primer semestre, con aumento del 3,5%, más de 1,5 puntos por debajo de lo que hizo la inflación en ese mismo tiempo.

El ramo de vida, por su parte, fue el que más creció y lo hizo a un ritmo del 9,2% hasta alcanzar los 13.675 millones de euros. Sin embargo, el ahorro gestionado por este ramo o provisiones técnicas ascendió, a 30 de junio, a 135.831 millones, sólo un 1,8% más que en igual fecha de un año antes. Estas dos cifra indican que lo que realmente ha crecido en el seguro de vida son las pólizas de riesgo puro, que incrementan el volumen de primas pero que tienen un escaso o nulo componente de ahorro. Estos seguros, que han alcanzado una elevada producción en los últimos años, estrechamente vinculada a la venta de viviendas, han seguido creciendo a buen ritmo en los primeros seis meses del año a pesar del parón inmobiliario.

Mapfre

Estas cifras contrastan con las presentadas casi al mismo tiempo por Mapfre. La primera aseguradora española recaudó en los seis primeros meses del año un volumen de primas de 7.337 millones de euros, lo que supone un incremento del 15,1% sobre igual periodo del año anterior. Los ingresos totales crecieron casi un 18% hasta los 8.900 millones.

El negocio no vida creció un 13,8% hasta los 5.694 millones. Esta cifra está muy por encima de la media del sector, aunque hay que tener en cuenta que en ella están recogidas las integraciones de las dos últimas compras de Mapfre, la estadounidense Commerce y la turca Genel Sigorta.

En automóvil, que es el ramo más flojo del sector en cuanto a evolución, Mapfre alcanzó un volumen de primas de 1.317 millones, lo que supone un incremento del 5,4% frente a un retroceso del 0,1% del sector.

En el ramo de vida sucede algo por el estilo. La aseguradora que preside José Manuel Martinez duplicó el crecimiento medio del sector, aunque también sus últimas compras han contribuido a alcanzar esa cifra. En concreto creció un 19,5% y alcanzó los 1.644 millones.

Además de su buena marcha en España, el crecimiento de la actividad internacional ha sido fundamental para alcanzar esas cifras. Concretamente sus filiales en el extranjero aportaron en el primer semestre primas por importe de 2.843 millones de euros, un 20% más que el año anterior y representan ya cerca del 40% del volumen total.

¿Qué pasa en Europa?

Todavía no hay datos de este año sobre la evolución del seguro en Europa y los más recientes corresponden al pasado año, en el que los ingresos por primas de seguro ascendieron a 1,11 billones de euros, lo que representa un crecimiento en términos reales del 0,1% y del 2,2% en términos nominales, según cifras recopiladas por el Comité Europeo de Seguros (CEA). Este es el crecimiento más bajo experimentado por el sector desde el descenso registrado en 2001 y se debe principalmente, según la CEA, a la fuerte competencia entre aseguradoras y los diferentes sectores financieros.

Esta asociación, en su Informe Anual, llama la atención sobre un entorno de mercado de relativo buen crecimiento económico, que se ha visto afectado, sin embargo, por las turbulencias en los mercados financieros en la segunda mitad del ejercicio. Como consecuencia de esto, se ha producido una caída del valor de los activos que ha reducido el monto total de las inversiones de las aseguradoras, lo que podría rebajar durante un tiempo el margen de solvencia de las aseguradoras.

La evolución de los ramos de vida y no vida son bastante similares. En vida, el total de primas crece un 0,1%, hasta llegar a 688.000 millones de euros. Este casi inapreciable crecimiento es la consecuencia de dos situaciones muy diferentes. Por una parte, en los 15 países más antiguos de la UE, el ramo de vida cayó un 0,4%, mientras que en los 12 estados nuevos creció a ritmos del 20%.

Según la asociación, en los países de Europa Central y del Este todavía tienen una baja cuota sobre el total del mercado de vida, que está en torno al 2,5%, mientras que en los estados de Europa Occidental, el mercado ha alcanzado un elevado nivel de madurez, como lo confirma el que las primas por habitante están ahora en 1.200 euros, frente a los 680 euros del año 1998. En todo caso, matiza el CEA, en un contexto de envejecimiento de la población y de incertidumbres sobre las pensiones futuras, el seguro de vida tiene potencial de crecimiento en algunos países. Además, la dispersión entre países de la tasa de penetración del ramo de vida muestra que se puede dar un mayor crecimiento en los países que la tienen más baja.

Por lo que se refiere a los seguros no vida, las primas se situaron en 422.000 millones, lo que supone un aumento del 0,2%, en contraste con el incremento del 6,2% en 2006, debido al efecto de la privatización de los seguros de salud en los Países Bajos. El bajo crecimiento de 2007 refleja la fuerte competencia y confirma el mercado blando ya observado en 2006, detalla el CEA.

La asociación incide en que, al igual que en vida, la ralentización del crecimiento se produce casi en exclusiva en los mercados occidentales, donde nueve países han visto cómo caían los ingresos, mientras que los países del Este muestran incrementos de casi el 7%.

Los ingresos del ramo de autos caen por segundo año consecutivo

La fuerte competencia en no vida se deja sentir con mayor intensidad en el seguro del automóvil que, con 129.000 millones en primas, representa casi un tercio del total de las primas no vida. Este ramo registró, el pasado año una caída, en términos reales, del 1,1%, en el que es el segundo ejercicio consecutivo de caídas de las primas. Según CEA, ésto refleja el esfuerzo de las aseguradoras por mantener e incluso crear valor para los clientes. Pero, según el mercado, se debe a la fuerte competencia, que obliga a las entidades a mantener los precios para no perder cuota, lo que puede ser una guerra de precios como la que mantienen en España en los últimos años.

Explica la asociación que, en años anteriores, la reducción o el menor crecimiento en primas había sido posible por una reducción de los gastos de las indemnizaciones. Desde 2006, esta reducción ha sido menos marcada y crece la presión sobre las compañías para una mayor eficiencia de costes para reducir todavía más las primas.