Letra más grande Letra más pequeña
Enviar este artículo a un amigo Imprimir este artículo
Publicado el viernes 1 de agosto de 2008
Enviar este artículo a un amigo
Email de tu amigo/a
Para que sepa quién lo envía...

ATENTOS


La crisis de liquidez exige prorrogar las ayudas a la banca 

José Hervás.– Horas antes de iniciarse oficialmente las vacaciones de verano, el Banco Central Europeo, la Reserva Federal de los Estados Unidos y el Banco Nacional de Suiza han decidido prorrogar las medidas adoptadas en los últimos meses para luchar contra la crisis de liquidez que sufren las instituciones financieras desde agosto del pasado año. En el sector permanece la inquietud. Nadie está seguro de poder tomarse el mes entero de vacaciones. Las instituciones han fijado este año un sistema de alerta. Quieren que los máximos ejecutivos estén siempre localizables. Aunque hemos oído en los últimos días a los máximos ejecutivos de las entidades financieras españolas garantizar los resultados previstos, en el caso del Santander incluso sugerían que se van a superar, los máximos responsables de los bancos centrales no las tienen todas consigo. Este año parece que el gobernador del Banco de España estará localizable y disponible. En el verano del 2007, cuando se produjo la crisis de liquidez en el sistema, cuando se le localizó no tuvo a bien desplazarse a Madrid. Fernández Ordóñez estaba de vacaciones y ya llegaría cuando se terminaran.

Según confesión de parte, el problema de liquidez es de los pocos que todavía no afectan a las entidades españolas. Santander, BBVA, Popular, "la Caixa" o Caja Madrid dicen estar sobrados de recursos. Que ese no es su problema. Sin haber tenido que acudir a las facilidades otorgadas por el BCE siguen disponiendo de recursos para no estrangular la actividad económica. Menos mal. Porque la crisis, al menos de confianza entre otras razones por lo difícil que es conseguir un crédito, ha tomado cuerpo en la conciencia de la ciudadanía. El gráfico del temor a lo que vaya a ocurrir en el futuro próximo está en mínimos históricos y los recientes datos ofrecidos por la oficina estadística de la Comisión Europea evidencian que los españoles somos, al día de hoy, los que más tememos a la crisis financiera. Bien es cierto, con la excepción del presidente Zapatero.

La decisión de los bancos centrales de ampliar las facilidades se ha anunciado horas antes de darse a conocer una serie de datos económicos alarmantes, entre los principales, el descontrol de los precios, en máximos históricos, y la caída, a mínimos históricos, de la confianza de los consumidores europeos. No menos preocupante es la revisión de la evolución de la economía de los Estados Unidos, con ocasión de la publicación de los datos del segundo trimestre la administración Bush ha admitido que en el último trimestre del 2007 el crecimiento no fue del +0,6%, como se había anunciado con anterioridad, sino del -0,2%. 

Así, la FED prorroga hasta el 30 de enero del año que viene las ventajas concedidas también a los bancos de inversión para que acudan al sistema de descuento con el que se refinancian los bancos comerciales y al que ahora excepcionalmente se les permite acudir también a estas entidades.

Para los bancos comerciales también se prorroga hasta finales de enero el sistema Term Securities Lending Facilities que habitualmente se utiliza con un plazo de 28 días. Los bancos españoles establecidos en EEUU aseguran no haber tenido que acudir a este sistema, como tampoco lo han hecho a las facilidades que concede el Banco de Inglaterra. Aunque en este caso, Según el consejero delegado del Santander, Alfredo Sáenz, no se utilizan para no ser señalados con el dedo de estar en dificultades.

Las subastas específicas para los bancos comerciales verán ampliarse los plazos y las cantidades a aportar al sistema.

En cuanto a las necesidades de dólares de los bancos europeos también van a seguir siendo atendidas por el Banco Central Europeo. La duración será de 84 días frente a los 28 actuales.

El anuncio del Banco Nacional de Suiza ha sido menos preciso porque ha asegurado que seguirá poniendo a disposición de su mercado los recursos durante el tiempo que estime necesario.

Los responsables de los bancos centrales no quieren que se reproduzca la sensación de falta de previsión que dieron cuando el día 8 de agosto del año pasado se encendieron todas las alertas tras negarse los bancos a prestarse dinero entre ellos como habían venido haciendo. La Reserva Federal ha ido más allá y se ha permitido sugerir que ve con preocupación la falta de preocupación de los gestores de las entidades privadas. ¿Temerá que, como Fernández Ordóñez, no quieran volver de vacaciones aunque suenen todas las alarmas de nuevo?