Calderón reabre el ‘refugio’ mexicano para las grandes empresas españolas
Repsol, en la pole position ante la apertura a las inversiones de PEMEX
Telefónica, preparada para la revolución de las telecos y el boom de la ley de capitales extranjeros
Se ha convertido en un resguardo económico aventajado entre las economías saneadas de una región en la que hay más de un “gamberro” bolivariano dispuesto a apedrear a los inversores. Un oasis de seguridad jurídica y beneficios que dan cuerda a los resultados del BBVA y el Santander, a los planes estratégicos de La Caixa, Caja Madrid y Repsol, a la apuesta regional de Gas Natural y a las posibilidades de Movistar de doblarle el brazo a Carlos Slim en su propio feudo telefónico. Si la visita del presidente Calderón a La Moncloa hace un mes sirvió de bautismo oficial a las reformas legales llamadas a abrir la puerta a una intensificación de la oleada inversora española, el viaje en marcha de Fernández de la Vega -y su beneplácito a la reforma energética mexicana, a la apertura de Petróleos de México (PEMEX) y a la ley de Inversiones Extranjeras-, es la puesta de largo de la alfombra roja que el Palacio de los Pinos teje a toda prisa para un segundo desembarco de los euros españoles en tierras mexicanas, una oleada mayor aún que la de la década de los noventa. A la mesa, ya, los platos que el anfitrión ofrece a las grandes del Ibex. Y para las grandes constructoras y compañías de infraestructuras, un sitio preferente frente al pastel del Plan Nacional de Infraestructuras, que prevé inversiones superiores a los 160.000 millones de euros en los próximos seis años.
El contrato de fabricación de buques para PEMEX en manos de Fernández Tapia, el acuerdo para el tratamiento de las aguas de la Bahía y los contratos con el Instituto Tecnológico de Monterrey son sólo el aperitivo de un banquete en el que Calderón guarda una mesa preferente a una segunda oleada inversora de las empresas españolas, que ya son el segundo país inversor después de Estados Unidos y el número uno de la UE. A cambio de una puerta abierta a la negociación a varias velocidades con Bruselas, el presidente Calderón les ofrece a las españolas estabilidad económica, seguridad jurídica, responsabilidad fiscal y "la consolidación de un sistema democrático integral". Nada de chantajes como los que el presidente boliviano ha acostumbrado a infligir a las petroleras con la nacionalización en ristre, nada de exigencias constantes de mayores inversiones a cambio de tarifas congeladas y de prohibición a la exportación, como las que los Kirchner han acostumbrado a Repsol y compañía. Nada de patear el tablero del comercio internacional y rechazar las mediaciones de Ciadi, como Evo Morales o Rafael Correa.
España está presente ya en el sector financiero (el BBVA controla el 80% de los depósitos en efectivo, después de comprar Bancomer), telecomunicaciones, turismo (es el líder en inversión con un 68% del total el año pasado y hay 21 cadenas hoteleras españolas establecidas en terreno mexicano tras la gran explosión turística de la Riviera Maya), infraestructuras y energía. Pero también México es un gran cliente español, el segundo de España fuera de la UE, detrás de EE UU. Moncloa aspira a que el mercado ibérico sea la puerta de entrada en Europa de todos los productos mexicanos. A cambio, el Palacio de los Pinos busca una puerta de emergencia para acceder al mercado Europeo, a la vista de la ralentización de la ronda de Doha y la repercusión en tierras aztecas de las turbulencias del vecino del Norte. Tan ‘lejos de Dios y tan cerca de los EE UU', con el tono del TLC amenazado por las promesas proteccionistas de Barack Obama, el mercado mexicano da desde hace meses ya la voz de alerta. Su exposición a la crisis -no sólo financiera, sino de la economía real -de un país al que dirigen el 80% de sus exportaciones- le ha costado la rebaja de las previsiones de crecimiento del 3,3% al 2,8% y la caída de las remesas en un 6%. E impulsa al gigante mexicano a buscar nuevos idilios comerciales en la Vieja Europa.
EL FESTIVAL DE LAS INVERSIONES ENERGÉTICAS
Brufau está en condiciones de hacer valer su buena sintonía con el actual director de PEMEX, Jesús Reyes Heroles, con el secretario de la Gobernación, Juan Camilo Mouriño. Y con el propio presidente Calderón, que, mucho antes de llegar al Palacio de los Pinos, cuando llevaba las riendas de la Sectretaría de Estado de Energía, no dudó en estrechar los lazos comerciales con Repsol y asignarle contratos con PEMEX en 2003, una sintonía que ha permitido consumar la firma de un contrato con la Comisión Federal de Electricidad para la compra a Repsol de gas por 26.000 millones de dólares -el que la española transporta desde los yacimientos peruanos de Camisea-, que le permitirá beneficios de 18.000 millones de dólares.
La prometida gran ‘fiesta' del gobierno de Felipe Calderón, la reforma energética y de PEMEX (Petróleos de México) está cocinada por el Ejecutivo y lista para ser saboreada. No va más para una de las joyas de la corona mexicana, motor de su economía -nutre el 35% de los ingresos-, pero también arma arrojadiza del nacionalismo patrio desde que en 1938 la estatalizó Lázaro Cárdenas. Con Repsol en cabeza, -con una tradición de contratos conjuntos con México- y Petrobrás arañando posiciones a golpe de ambición hemisférica lulista, las multinacionales aguardan ya su nuevo papel, llamadas a comer en el pastel energético de la celebración de PEMEX. Es "un asunto de vida o muerte para Petróleos de México", advierte su propio director, Jesús Reyes Heroles. Y es que Pemex se enfrenta a tiempos oscuros, jalonados por el trinomio de la disminución de sus reservas, el descenso en la producción y la impotencia para abrir nuevas prospecciones y campos. La producción bajó un 5,4% y las exportaciones un 6% en los últimos doce meses. Sólo los precios internacionales permitirán en 2008 a México obtener ingresos (récord) de 52.000 millones de dólares por la venta. Camina condenada a ser el "paganini" de las facturas del estado, a cargar a sus espaldas el peso de las arcas públicas; da empleo a más de 100,000 personas y se encuentra en una situación crítica: al cierre de 2007 tenía una deuda de 6.000 millones de euros y un pasivo acumulado de 37.000 millones. A pesar de los históricos precios del crudo, reportó pérdidas de 1.500 millones de dólares en 2007. Y es que entregó el 80% de los 100.000 millones de dólares de sus ingresos al gobierno federal.
De aprobarse, la reforma que promueve Calderón daría más autonomía operativa a Pemex, reduciría sus impuestos y le permitiría contratar empresas privadas -nacionales y extranjeras,- en procesos que van desde la construcción y la operación de refinerías, a la de ductos, hasta la perforación de pozos, además de acompañarla, sobre todo, en la industria secundaria o auxiliar, en servicios corporativos asociados, o en el ámbito financiero. Nada de porcentajes de participación ni acceso a las reservas. México cree poder seducir a las petroleras extranjeras para alquilar su tecnología y experiencia a través de los contratos de servicios y de incentivos. El baile de los pretendientes se ha abierto antes, incluso, de que PEMEX salga de su crisálida. BP, Exxon Mobil, Shell y StatoilHydro tienen representantes en México ganando posiciones ante la apertura del sector, pero guardan silencio público, en tanto se cocina la reforma. Eso será si las huestes del PRD y los arrebatos de López Obrador, - siempre henchido de deseos sacarse una rebelión de la manga y a capitanear un Movimiento Nacional para la Defensa del Petróleo para dar la guerra a PEMEX y a todo el que ose hablar de inversiones privadas- no envenenan la receta de la metamorfosis de la petrolera mexicana y la convierten en un plato amargo imposible de digerir en el Congreso.
Varias multinacionales confirman su vaticinio y aguardan en la ‘pole position'. Entre ellas Repsol YPF: con ganas de seguir en la región, con experiencia en aguas profundas, con presencia en el Golfo de México, con una gran fortaleza en refinerías internacionales -uno de los aspectos que la reforma quiere potenciar con la participación de capital privado- y con un lazo accionarial y de operación con la mexicana. PEMEX posee el 4,9% de Repsol que a su vez sostiene desde hace años sustanciosos contratos de servicios múltiples en marcha, entre ellos un contrato de CSM para la explotación de 16 bloques ricos en gas frente a las costas de Tamaulipas y la concesión para la venta de gas natural de sus yacimientos en Perú y su transporte a las instalaciones de la mexicana Comisión Federal de Electricidad (CFE) en Manzanillo. México puede convertirse en un nuevo nodo regional para una compañía con la mira ya puesta en 2012, un momento en el que, si se ejecuta la partitura de un Plan que considera "ambicioso pero realizable", habrá duplicado su tamaño y dispondrá de un capital empleado que ronde los 50.000 millones frente a una deuda financiera reducida a cero. El desembarco en una PEMEX reformada le ofrece a la compañía hispano-argentina "la previsibilidad y reglas del juego claras, un marco estable para una compañía que hace inversiones a 20 ó 30 años" que tantas veces Brufau ha pedido.
GAS NATURAL
Con la compra del 45,3% de ACS en Unón FENOSA, la gasista que preside Salvador Gabarró no sólo se convertirá en una de las principales energéticas de la UE y el primer operador de Gas Natural Licuado (GNL) en la cuenca Atlántica. Además, reposiciona su hegemononía en tierras de Felipe Calderón, donde Unón FENOSA es ya la tercera generadora de energía eléctrica más importante de México y donde Gas Natural tiene ya las tres plantas de EDF, que cuentan en total con una capacidad de generación de energía eléctrica por aproximadamente 2,000 Megawatts (MW); adicionalmente, posee dos plantas eólicas, una en Baja California Norte y otra en Oaxaca.
Gas Natural le hace sitio a Slim en su apuesta. Llueve sobre mojado en la aventura mexicana: Gas Natural México tiene presencia en los estados de Nuevo León, Tamaulipas, Aguascalientes, Guanajuato, México y en el Distrito Federal, con más de 14.000 kilómetros de tubería en redes. El director general de Gas Natural México, Xavier Vives Argilagos, anunciaba hace sólo semanas inversiones en el país por más de 470 millones de pesos este año para incrementar las redes de servicio de atención a 80.000 nuevos clientes de la empresa, lo que supone un incremento del 50% en relación a la de 2007. Armados con las ventajas de un sector energético en expansión a nivel mundial y de un servicio seguro que garantiza menores costos, descuentan mayores crecimientos en los próximos años, principalmente en la capital del país donde las expectativas son enormes y aún sólo muestra una penetración en el mercado de aproximadamente 10%. Son tiempos de ‘revolución' energética en tierras aztecas. Y Salvador Gabarró pisa el acelerador en su apuesta estratégica por un mercado en plena ebullición, en el que el grupo español es ya el principal distribuidor de gas, el segundo operador privado de generación eléctrica y el único operador de gas y electricidad. Y busca hacerlo pescando en las aguas de los planes del presidente Calderón y de la avidez del magnate Carlos Slim por morder en el sector y hermanarse con las grandes empresas españolas. La venta del 15% de Gas Natural México por 47 millones de euros (760,8 millones de pesos) a Sinca Inbursa no sólo le permitirá redoblar la apuesta estratégica por un país en el que el año pasado hizo la mayor compra de activos eléctricos de Gas Natural en toda su historia, sino fortalecer su posición en un sector en plena reforma de la mano del magnate mexicano.
OASIS BANCARIO
La Caixa ha abierto la puerta mexicana al mercado americano con la adquisición del 20% de Inbursa por parte de Criteria, la primera de sus grandes operaciones internacionales. El desembarco en tierras charras promete no ser el último para Isidro Fainé en Latinoamérica, una región que conoce bien y a la que le tiene más ganas. Por ahora, promete continuar su expansión en México, un mercado maduro, de sabor español - el mercado está liderado por Bancomer (BBVA), Banamex (Citi) y Serfin (Santander) y Caja Madrid está allí con un 40% de la sociedad hipotecaria Su Casita -y que, a pesar de la proximidad a la zozobra del sistema financiero estadounidense, goza de buena salud.La compra del 20% de Inbursa permitirá a Criteria la plataforma desde la que acometer la expansión internacional del negocio en América, la oportunidad de estar presente en los países de la zona de Libre Comercio de Norteamérica y el vehículo de expansión del negocio de banca minorista de La Caixa en Estados Unidos. La hora de la expansión internacional llegará, eso sí, son prisas y siempre según la misma bitácora: participaciones del orden del 20% para tener presencia muy alta y para dar servicios a los clientes, pero no para tener una entidad.
El beneficio logrado por el BBVA en México, que hubiera crecido el 20,1% si el cambio entre el euro y el peso mexicano se hubiera mantenido constante, fue, como es habitual, es el principal impulsor de los resultados de la entidad en el continente americano, donde ganó en total 1.465 millones de euros sumando todas las áreas. Por áreas, España y Portugal siguen siendo el principal impulso de las cuentas de BBVA: gana 1.336 millones en la Península, un 15,5% más. Le sigue México, con 950 millones (+20,1%) y la división de Negocios Globales, que suma 559 millones (+25,5%). El principal motor de América, México, logró un beneficio de 950 millones de euros gracias al crecimiento de todos los márgenes de negocio, especialmente el de explotación -el que mejor refleja la actividad puramente bancaria-, que aumentó un 11,4%- muy por encima del 7,5% del conjunto de la región- hasta los 1.848 millones de euros, gracias al fuerte aumento de los volúmenes de negocio (23,1% interanual los créditos y 13,4% los recursos en moneda local).
LA CONQUISTA DE TELEFÓNICA
En Latinoamérica, convertida en la fuente de la que emanan casi el 40% de los beneficios de la compañía que preside Alierta y el área que más incorporaciones de nuevosa clientes ha aportado, los ingresos de Telefónica crecieron un 9,4% en los primeros seis meses (12,2% a tipo constante) hasta los 10.531 millones de euros y el resultado operativo se elevó a 2.050 millones- de los 10.331 del conjunto de la compañía-, un 21,5% más que hace un año. Brasil, Venezuela, México y Argentina han sido los países que más han contribuido al ese crecimiento. La operadora cerró el semestre con una base de clientes de 147,9 millones de accesos, lo que supone un incremento interanual del 21,4% respecto a junio de 2007. El número de accesos de móvil en el conjunto de las organizaciones de Telefónica ha llegado hasta 182,7 millones. Las mayores aportaciones semestrales llegan de Brasil con 7 millones de accesos, de México con 1,6 millones, de Perú con 1,3 millones y de Alemania con 1,1 millones.
Al dueño de Telmex, Carlos Slim, su propio reino de taifas de la telefonía se le vuelve día a día un entorno más hostil. Apoyado por la Cofetel- que promete obligar a Carlos Slim a competir- el presidente Felipe Calderón está dispuesto a jugársela ya con su anteproyecto en el Congreso. Será luz verde para las inversiones multinacionales en telefonía fija. Aire fresco para las operadoras, con la que preside César Alierta en cabeza. El seísmo legal dejará a Telefónica en condiciones ventajosas: vía libre por fin para que la compañía española pueda hacer valer su músculo financiero y tecnológico y sus ventajas competitivas en 3G y convergencia de servicios en un ring más libre, con el mercado como único juez; un nuevo escenario en el que las reguladoras podrán hacer valer su autoridad y ejecutar las resoluciones que dan la razón a la española. Con la portabilidad en fijo y celular como ariete, la española podrá acentuar sus ventajas en móvil, donde ya ha recortado la hegemonía de América Móvil. Con 13 millones de usuarios, a pesar de tener hasta ahora un mano atada a la espalda- por las restricciones, la posición dominante y los abusos denunciados ante la Cofetel- Movistar siguió ganando terreno en la industria de los móviles, con un incremento del 42.3% en suscriptores durante el primer trimestre del año -muy por encima del 14.7% de Telcel, la subsidiaria de América Móvil - y unos resultados sólidos: avances de 38.9% en ingresos y 236% en flujos de operación. Un soplo refrescante también para los usuarios, atrapados hasta ahora en la telaraña de la posición dominante del emporio del magnate, que -como alerta la OCDE- ha llevado a México a unos de los precios más altos del mercado mundial de las telecomunicaciones.
Telefónica ha comenzado a ejecutar la partitura de la competencia ya: podrá ofrecer nuevos servicios y hacerlo, además, reduciendo a añicos el tabú del reino de Slim, el más caro de todo el continente. La compañía que preside César Alierta ofrecerá tarifas más bajas en la telefonía fija con servicios adicionales que le permitirá al consumidor importantes ahorros, además de contar con servicios de valor agregado, como mensajes SMS, identificador de llamadas, buzón de voz y multi-conferencias. Bajo la batuta del ex ministro Francisco Gil Díaz, la española ha aumentado un 56% sus ingresos y un 47% sus usuarios a través de Movistar y podrá ahora cristalizar su despegue en el mercado azteca, que le aporta ya el 3, 2% de sus ingresos. La portabilidad pone más a tiro un mercado jugoso, pero aún poco maduro, en el que Slim atesora la fortaleza financiera y de operación para el resto de sus aventuras internacionales.