Bernanke mantiene los tipos, pero da ‘trigo’ a los halcones de la Fed
Ha contentado al consenso del mercado, que, tras el buen dato de empleo, no esperaba subidas por encima del 2% en los tipos de interés, pero los halcones son cada vez más numerosos y aletean con fuerza en la Fed. Y si Bernanke sacude una de sus alas para advertir a loos reguladores- en sintonía con Greenspan- que los gobiernos podrían tener que acudir al rescate de más bancos e instituciones financieras antes de que termine la crisis, con la otra mano amenaza con pulsar el botón verde de la subida de tipos en la siguiente reunión, en la primera cita de otoño de la Reserva Federal. El timonazo en su orientación estratégica, al albur de los vientos de la inflación se descuenta ya en los mercados estadounidenses. El consumo privado subyacente, la estadística a la que la Fed presta una mayor atención para seguir la marcha de los precios, creció en junio a una tasa interanual del 2,3%, la mayor desde febrero de 2007. De cara a la reunión del 16 de septiembre, un 34% espera que el precio oficinal del dinero suba al 2,25%. Con la vista puesta en octubre, el mercado sí apuesta más por una subida de los tipos de cambio, con una porporción de más del 90%.
Los datos de junio dan más municiones a los partidarios de una política monetaria restrictiva en el Comité de Mercado Abierto, que en su comunicado reconoció que la "actividad económica se expandió en el segundo trimestre", aunque lo atribuyó en parte al crecimiento del gasto de los consumidores y de las exportaciones. Pero puntualizó que "los mercados laborales se han debilitado y los mercados financieros continúan bajo tensiones considerables".
Según el Gobierno, el crecimiento económico de EE UU se aceleró de un ritmo anual del 0,6% entre enero y marzo a un 1,9% en el segundo trimestre. Estas cifras, no obstante, están lejos del 4,8% que registró en el segundo y tercer trimestre del año pasado. A cambio, el Departamento de Comercio desveló que el índice de precios en gastos de consumo -una medida de la inflación a la cual presta mucha atención la Reserva Federal- subió un 0,8% en junio y ha aumentado un 4,1% en un año, su mayor nivel en 17 años. Sin embargo, y de forma paralela a la presión que ejerce la marcha de los precios, la economía sigue amenazada por la sombra de la recesión. Pese a que en el segundo trimestre de 2008 el crecimiento económico se desarrolló a un ritmo interanual del 1,9%, por encima del 0,9% registrado entre enero y marzo, dicho incremento fue inferior al 2,3% esperado. Al mismo tiempo, el mercado laboral destruyó empleo en julio por séptimo mes consecutivo y la tasa de paró repuntó hasta el 5,7%, la más elevada desde marzo de 2004.
La mayoría de los miembros del Comité de Mercado Abierto está aún un poco más preocupada por el crecimiento y menos preocupada por la inflación. Pero con las cifras de la inflación en la mano, varios miembros de la Reserva Federal han mostrado ya públicamente su voluntad de no esperar demasiado para elevar los tipos de interés. Es el caso de Richard Fisher, Gary Stern y Charles Plosser, tres de los diez integrantes que componen actualmente el Comité Federal del Mercado Abierto, el órgano de la Fed encargado de establecer el precio del dinero en Estados Unidos. Como recuerda Fortune, el fiel de la balanza puede reposar en manos de Elizabeth "Betsy" Duke, la más reciente incorporación al grupo de dirección política de la Reserva Federal -que acaba de estrenar su cargo por cuatro años- una economista con más de 32 años de experiencia como directiva de banca- la única con esa trayectoria, de hecho-, en la cual confían muchos analistas de la Fed como arquitecta de consenso en una comisión cada vez más presionada por la inflación, las debilidades de Wall Street, la desaceleración de la economía y las exigencias de algunos de los 12 presidentes de las Reservas regionales sobre Bernanke, Kohn y el presidente de la Fed neoyorquina, Timothy Geithner para subnir las tasas de interés.