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Publicado el viernes 19 de septiembre de 2008
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Zapatero se une a la fiesta y pide a Rajoy que deje de criticar

Ofensiva mediática socialista frente a la crisis económica y financiera

Solbes, Almunia y Sebastián comparecen en diferentes actos para ofrecer una imagen de actividad y control de la situación

Joaquin AlmuniaJ. Hervás .– Con Zapatero ejerciendo de ausente, el Partido Socialista utilizó ayer en Madrid toda su batería pesada para tratar de acallar la creciente inquietud ciudadana frente a las consecuencias que puedan derivarse para España de la crisis financiera mundial. Fueron tres primeros espadas -el vicepresidente económico del Gobierno, Pedro Solbes, el Comisario Europeo de Asuntos Económicos, Joaquín Almunia, y el ministro de Industria, Comercio y Turismo, Miguel Sebastián-, quienes salieron al ruedo tratando de parar la sangría de confianza que está sufriendo el Gobierno. A última hora se unió como espontáneo el presidente del Gobierno, José Luis Rodriguez Zapatero, aprovechando la rueda de prensa conjunta celebrada con el primer ministro checo. El presidente ausente agradeció la colaboración que le ofreció Mariano Rajoy para luchar contra la crisis y le pidió que no siga criticando la situación. Qué manía la del presidente con que no le critiquen. La verdad es que no tuvieron mucha suerte. Los datos sobre la morosidad bancaria, conocidos ayer, son los más altos de los últimos diez años y el recorte de la concesión de créditos, el negocio de los bancos, alcanza ya el 50%.


El más activo ayer fue Joaquín Almunia. Comenzó la mañana visitando una emisora de radio para explicar que la crisis se debe a la avaricia. Continuó su dura jornada en las jornadas de celebración del vigésimo aniversario de la constitución de la CNMV, para finalizar en el Ritz en el Foro de la Nueva Economía. Donde dijo nada más y nada menos que España puede permitirse el lujo de no preocuparse por tener déficit este año o el que viene, sin que nadie se lleve las manos a la cabeza.  

Y como no podía ser de otra forma, mostró su más absoluta confianza en la responsabilidad del Gobierno español en cuanto al déficit, porque según sus propias palabras, si hay alguien que sabe los límites y la necesidad de respetarlos es Solbes, y no hay que darle ningún consejo. Como comisario europeo quiere más poderes para Bruselas. Es partidario de dar un paso más en la coordinación de las competencias de los supervisores europeos y crear un mandato europeo de supervisión. En un ataque de sinceridad reconoció que, además de las pérdidas ya declaradas, "queda otro tanto por aparecer".  Por lo que estimó que además de lo ya inyectado en el mercado habrá que añadir otro tanto, para seguir capitalizando las entidades financieras afectadas.

Solbes no defraudó. Con su triste optimismo asegura que la economía de Europa soporta mejor que otras los fallos del mercado. Según el vicepresidente, la Unión lo está soportando de forma bastante digna. No faltó reconocimiento de la realidad: aún estamos lejos de volver a la normalidad, pero vamos por el buen camino. Nadie las conoce muy bien, pero según el vicepresidente la buena senda consiste en seguir con las decisiones que los ministros de finanzas de la UE aprobaron en octubre de 2007.

Sebastián no se muerde la lengua

El aspecto de las medidas de cara al futuro nuevamente le ha tocado desarrollarlas al más imaginativo del equipo Zapatero. Se ve muy cerca de lo máximo y ha reducido sus intervenciones, aunque no puede morderse la lengua.

Ayer anunció que el Ministerio de Industria publicará en noviembre los primeros resultados del Observatorio de Precios del Comercio Minorista y que harán referencia a la evolución del mes de octubre. Lo hizo en el Círculo de Empresarios, durante la presentación del Libro Marrón. Este año lo han dedicado a la Competencia.  El estudio mostrará la comparación y evolución de los precios según el tipo de producto, la tipología de tienda, la marca y también por provincias y comunidades autónomas. Permitirá al consumidor gestionar su demanda de la manera más eficaz posible y fomentar la competencia entre oferentes.

Es lo que dice Sebastián. Pero no me veo a las amas de casa de Moratalaz abriendo el ordenador para ir a comprar a Leganés. Seguro que Sebastián sabe un caso de EEUU donde esto pasa. Ayer su independencia le llevó incluso a defender al presidente de la patronal, Gerardo Díaz Ferrán, contra lo que diría horas más tarde el propio presidente del Ejecutivo. Cuerpo y figura que no falten.