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Publicado el jueves 25 de septiembre de 2008
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Líderes del PSOE denuncian el "absentismo" interesado de Tomás Gómez de la pelea

Aguirre, y Ponga de comparsa, se quedan solos en su intento de desbancar a Blesa de Caja Madrid

El equipo de Rajoy en Génova sugiere más prudencia a la presidenta madrileña

Miguel Blesa, Presidente de Caja MadridAlberto Valverde/José Hervás.– Esperanza Aguirre, con el siempre revoltoso Fernández Ponga en el papel de avanzadilla, ha conseguido todo lo contrario de lo que perseguía en su intento de desbancar al "eterno" Miguel Blesa de la presidencia de Caja Madrid. La torpe campaña montada en las últimas semanas para renovar la presidencia de la segunda caja de ahorros del país, utilizando un supuesto informe que sugería que Blesa ocupaba de manera ilegal el cargo, se ha vuelto contra el objetivo marcado. El ataque ha unido a todos los grupos políticos -incluido un despistado y agradecido Tomás Gómez, líder socialista madrileño- en apoyo de Blesa, hasta el extremo de que miembros del equipo de Mariano Rajoy han vuelto a sugerir más prudencia a la presidenta de la Comunidad de Madrid. En Génova han "recomendado" a Esperanza Aguirre que evite hacer una guerra de cada una de las cuestiones en las que tiene que compartir responsabilidades con otros miembros del partido.

Fuentes populares consultadas manifiestan que "no entienden que Aguirre haya promovido una nueva batalla por la renovación de la presidencia de Caja Madrid, donde Miguel Blesa ha conseguido un consenso prácticamente absoluto para aprobar las decisiones más importantes durante su mandato". PSOE, Izquierda Unida, CCOO Y UGT -todos presentes en el consejo de la caja- no han presentado durante los años de gestión de Blesa prácticamente ningún pero a su gestión, y muy en especial en los dos últimos mandatos. Admiten que la presidenta no se deja asesorar prácticamente en nada y en algún caso ha echado de su despacho con cajas destempladas a quien le ha querido sugerir alguna decisión o criticar a alguno de sus más estrechos colaboradores. Advierten de que en este momento de crisis financiera mundial y de puesta en los mercados de la corporación industrial de la Caja, "no es el mejor momento para montar la que ha montado".

Dicho todo esto con independencia de que Manuel Pizarro -supuesto candidato de Aguirre a la presencia de Caja Madrid, con el apoyo de Rodrigo Rato- tenga todos los considerandos favorables para ser un excelente presidente de caja. De hecho, ya lo fue de Ibercaja, antes de dimitir para asumir las labores exclusivas de la presidencia de Endesa.

Las fuentes populares señalan también que ha dado una nueva oportunidad al Grupo Prisa para sumarse a su crítica constante a la gestión, que si no fuera por estas meteduras de pata, en muchos casos podría ser alabado incluso por los más críticos. Más comprensible les parece la utilización del diario El Mundo para lanzar su órdago, pero consideran que se sigue equivocando si trata de cimentar sólo su proyección en Telemadrid y el Grupo que dirige Pedro J. Ramírez.

Conflicto socialista madrileño

Del lado socialista, las críticas parten de otro lado y evidencian  que "la delicada situación por la que atraviesa Caja Madrid no sólo ha puesto de manifiesto los conflictos entre partidarios del actual presidente, Miguel Blesa, y los que abogan por un cambio en la presidencia, sino que muestra la debilidad del líder del PSM, Tomás Gómez", según comenta El Boletín de la Tarde.

Fuentes socialistas consultadas confirman esta interpretación y ratifican que "a pesar de haber sido reelegido secretario general hace poco más de quince días en el cónclave del socialismo madrileño con el 85,7%, Tomás Gómez no ha podido evitar que la crisis en la caja de ahorros de la comunidad les salpique. La decisión del hombre de confianza de José Luis Rodríguez Zapatero en la capital de no tomar parte en esta lucha, aludiendo a que “es una guerra entre Mariano Rajoy y Alberto Ruiz-Gallardón con Esperanza Aguirre”, difiere mucho con los movimientos en sus filas. En el PSOE madrileño, especialmente en los que apoyaron a Rafael Simancas, llevan años intentado abrir una brecha para sustituir a Blesa, pero los "acostistas, atrincherados en las tarjetas de crédito, hacen oídos sordos" a "la necesidad de cambio".

Según El Boletín, "el siempre presente reducto acostista ha decidido utilizar esta crisis y posicionarse a favor de Blesa, movimiento que incluso se ha podido ver dentro de los órganos de Caja Madrid. Esta  posición no cuenta con el apoyo de personas cercanas al propio Gómez, como Antonio Carmona. "A la debilidad del líder del PSM se unen las dificultades que la presidenta regional está teniendo para hacer valer su criterio en la caja. A pesar de imponer el año pasado la Ley 3/2007, con la que Aguirre podría conceder el puesto de consejero general en Caja Madrid a cualquier persona que desempeñe cargos de confianza en su Ejecutivo, ahora no puede hacer visibles sus deseos. A pesar de salir reelegida con el 96,3% en el congreso regional, Aguirre no logra conseguir los apoyos necesarios para que Blesa deje la caja".

Por otro lado, CCOO siempre ha apoyado a Miguel Blesa, pero la salida de Maria Jesús Paredes del sindicato apenas ha trastocado el panorama. En medios próximos a este sindicato se ha negado la existencia de un informe por el cual se instaba a Blesa a abandonar su cargo tras los 12 años de período máximo que se estipula.