Monitor de Coyuntura
La demanda interna salva la economía argentina
La expansión de la economía argentina pierde algo de fuerza pero, aun así, el PIB del primer trimestre de 2008 creció un notable 8,4% interanual. La actividad sigue dominada por la demanda interna, con un consumo privado que, siguiendo el mismo patrón que el conjunto de la economía, se desaceleró hasta una tasa del 8,2%. En un tono claramente más alcista, la inversión intensificó su aceleración y avanzó un 20,5%, contribuyendo de esta forma a la mitad del crecimiento económico en términos absolutos. Por su parte, el sector exterior siguió detrayendo fuerzas al avance, un cuarto del total, con unas importaciones que siguen a toda máquina y unas exportaciones que se desaceleran.
El gran peligro de la economía argentina sigue estando en la inflación. En mayo, el IPC siguió acelerando desde unos niveles ya inicialmente altos y creció un 9,1% interanual. Cifra elevada que, sin embargo, podría estar subestimando la inflación real. Las perspectivas no son buenas ya que, en primer lugar, los precios al por mayor de bienes nacionales se incrementaron un 14,2% y los de bienes importados subieron un más que contundente 19,6%. En segundo lugar, el conflicto con los agricultores a causa de un impuesto a las exportaciones está creando cuellos de botella que pueden derivar en nuevas tensiones de precios.
La inflación supera el 9% y sigue al alza.
Los indicadores de demanda más recientes evidenciaron en cierta forma la cuestión inflacionista pero sin romper la continuidad del ciclo expansivo. Las ventas minoristas de la región de Buenos Aires crecieron en abril un 17,8% interanual y en el total de grandes almacenes subieron un 32,3%, lo que supone una nítida desaceleración de unos ritmos de crecimiento ya de por sí abultados por la subida de los precios. La venta de automóviles de los últimos doce meses hasta mayo se desaceleró, aunque se incrementó en un respetable 17,5% interanual, quedando un 13% por debajo del máximo histórico. En el lado de la oferta, la producción industrial también perdió algo del repunte iniciado en octubre con un avance del 6,7% interanual.
El consumo minorista y la producción industrial se desaceleran pero la construcción repunta.
Por sectores, el automóvil se recuperó con fuerzas renovadas de un momentáneo descanso, mostrando en abril un incremento del 33,7% interanual. Las industrias minerales, metálicas y no metálicas, también tuvieron crecimientos superiores al 20% mientras que las industrias química y de alimentación siguieron retrocediendo. Por su parte, en abril el Indicador Sintético de la Actividad de la Construcción intensificó el repunte de los meses previos con un incremento del 22,7%, mientras que el Indicador de la Actividad Industrial avanzó a un más sosegado 8,5%.
En el mercado laboral, la fortaleza de la demanda no impidió que el desempleo del primer trimestre subiera hasta el 8,4% de la población activa. Por su parte, el superávit comercial de los doce meses hasta abril se redujo hasta los 11.700 millones de dólares, mientras que los intereses de la deuda externa siguieron al alza.