La AEB considera que los bancos españoles no se verán afectados por las restricciones impuestas en las subastas
Los banqueros, por mandato, temen la inflación y olvidan la recesión
El BCE mantiene los tipos en el 4,25% en una decisión que preocupa a los Gobiernos comunitarios
La decisión del Banco Central Europeo de mantener los tipos de interés en su cota más alta de los últimos siete años, en el 4,25%, pese a las evidentes muestras de incipiente recesión de las principales economías de la zona euro, prueba que los banqueros centrales están más preocupados por controlar los precios que por el crecimiento económico. No podemos olvidarnos además de que el mandato que la UE fijó al crear el BCE fue el de controlar los precios y no le dijo nada sobre como actuar para estimular el crecimiento. Las previsiones en este sentido son muy negativas. Los datos sobre las peticiones de bienes manufacturadas siguen cayendo por octavo mes consecutivo en una situación negativa sin precedentes. Si las previsiones se hacen extensivas a toda la eurozona muestran una caída del 1,7 en julio, que viene a añadirse al recorte del 2.6 en junio, lo que ha llevado de nuevo al comisario de asuntos económicos, Joaquín Almunia a revisar a la baja las previsiones de crecimiento para Europa. En este mismo sentido se ha manifestado el ministro de economía alemán quien predice la continuidad del actual período de debilidad y recesión económica, para lo próximos meses.
El mantenimiento de los tipos no es la única medida restrictiva que debe afectar a la evolución de la economía, al menos durante este mes, hasta tanto vuelva a reunirse de nuevo el consejo de Gobierno del BCE. El endurecimiento de las condiciones para poder acudir a las subastas del banco emisor es otra muestra de que Trichet quiere controlar los instrumentos monetarios para vigilar el desenfreno de los precios. La verdadera razón de las restricciones es que considera que algunos bancos han jugado sucio. Han aportado activos dañados como garantías para obtener más liquidez del BCE. Al tiempo se considera incapaz de convencer a los trabajadores de que la moderación salarial es beneficiosa para todos.
Si recordamos las escasas protestas expresadas por los máximos responsables de los bancos centrales a la hora de manifestar sus críticas a las exorbitantes compensaciones recibidas por gestores bancarios de dudoso éxito en la gestión del patrimonio puesto a su disposición, no resulta difícil de entender el escaso éxito de las peticiones del presidente del BCE. Bien es cierto que ha sido uno de los más activos en la polémica surgida en Francia ante los injustificados salarios que han puesto a su disposición los máximos ejecutivos de una banca cuestionada. Aunque siempre puede haber algún profesor a sueldo que lo justifique.
Pese a las evidencias del fracaso en el control interno de caso como el del administrado Kerviel en la BNP todavía un grupo de profesores destacaba en un artículo el buen hacer de la banca gala frente a sus competidores. Sin aludir a España los articulistas de La Tribune volvían a poner en duda la solvencia de las instituciones de nuestro país. No estaría mal que los profesores recordaran que si
Hoy, la Société Générale no está en manos españolas es porque el liberal director gerente del FMI, el miembro del partido socialista francés, Dominique Strauss-Kahn, no le dejó a Emilio Botín comprarla, al menos en parte, hasta tanto no arreglaran su propia situación interna.
No es la banca española el objetivo de preocupación del BCE, pero sin duda las restricciones impuestas por él van a suponer un nuevo endurecimiento en las condiciones de los créditos pese a que durante los primeros días de septiembre la paralización de la actividad crediticia es casi total. La responsable de banca de Internet de una gran entidad financiera lamentaba haber terminado las vacaciones para no tener nada que hacer.
La AEB considera que los bancos españoles no se verán afectados
Pese al endurecimiento aparente de las condiciones financieras para acudir a las subastas, la Asociación Española de Banca (AEB) considera que las nuevas medidas anunciadas "no afectarán a los bancos españoles", informaron a Europa Press en fuentes de la asociación. La AEB afirmó que los bancos españoles cuentan con activos suficientes "tanto en calidad como en cantidad" para obtener del BCE la financiación que puedan precisar. Además, la patronal de la banca destacó que las medidas anunciadas por el BCE, que son de carácter interno y tienen por objetivo mejorar el control del riesgo, afectan a productos usados como colaterales, pero "que los bancos españoles no usan".
Por otra parte, insistió en reclamar al Banco Central Europeo (BCE) y otros institutos emisores internacionales que restablezcan la normalidad en los mercados de financiación. El BCE anunció un endurecimiento de las condiciones en los activos de titulización que sirven como garantías a los bancos la hora de acceder a las inyecciones de liquidez de la institución. Concretamente, se aplicará un límite del 12% en garantía de activos que se aplicará de manera "generalizada" en todos los activos titulizados y en todos los vencimientos. En los bonos bancarios se aplicará un límite del 12% y un suplemento del 5% sobre los bonos bancarios no asegurados.
Por otra parte, fuentes del sector financiero indicaron a Europa Press que el impacto de las nuevas medidas será mínimo en las entidades españolas, ya que el sistema bancario español está pidiendo financiación al BCE por valor de una media de 50.000 millones de euros mensuales y dispone de colateral suficiente para mantener su participación en las subastas de liquidez.