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Publicado el lunes 8 de septiembre de 2008
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La "nacionalización" puede costar 140.000 millones de euros al Tesoro norteamericano

Las lecciones del rescate de Fannie Mae y Freddie Mac

Euforia en las Bolsas mundiales ante la cobertura oficial, con condiciones, del debacle hipotecario

Freddie Mac J. Hervás.– Las cifras son de escalofrío. Es la operación de salvamento financiero más importante de la historia de la economía mundial y a la que inicialmente destinarán 140.000 millones de euros, aunque algunos analistas consideran que el coste difícilmente podrá superar al pagado para sanear la crisis de las cajas de ahorros de EEUU en la mitad de los años 80-90. Entonces supuso el cierre de 2.000 entidades financieras y destinar más de 154.000 millones de dólares. El anuncio de la intervención del Tesoro norteamericano para salvar a las dos aseguradoras inmobiliarias, que suman un 42% de los 12 billones de dólares de deuda hipotecaria viva en EEUU y garantizan el 72% de las hipotecas recientes, se esperaba desde hacía semanas. Es un plan de cuatro puntos en el que destaca la decisión de la Administración Bush de inyectar tantos recursos como sean necesarios, aunque no se tiene la garantía de que sirva para solucionar el problema del sector inmobiliario de EEUU. La inminencia de la nacionalización de los dos gigantes de la financiación inmobiliaria de Estados Unidos, Fannie Mae y Freddie Mac, la anunció ya el semanario financiero norteamericano 'The Barrons' en su número del 18 de agosto, que recordaba que estuvo a punto de llevarse a cabo ya en el mes de marzo. El primer día de cotización tras la primicia, las dos entidades, cuyos nombres completos son Federal National Mortgage Association (Fannie Mae) y Federal Home Loan Mortgage Corporation (Freddie Mac) sufrieron una caída de su cotización del orden del 25%. La Bolsa española, en línea con el resto de los mercados mundiales, reaccionaba positivamente al anuncio, y cerraba la jornada con una subida superior al 4%, en una muestra de alivio ante la presión de la crisis crediticia. El Santander, uno de los bancos españoles afectados, lideraba la tendencia con un alza de más del 7%, en línea con otros bancos. Por su parte, los bonos del Tesoro de varios países han caído en su rentabilidad, otro dato favorable al no necesitar el dinero ese refugio.

En lo que va de 2008, Fannie se han dejado más del 87,5%de su valor en bolsa y Freddie del entorno al 92%. Estas entidades y sus accionistas son la principal víctima de la crisis 'subprime' de EEUU. No serán las únicas. Las dudas sobre la capitalización de Fannie Mae, creada en los años 30 para favorecer el acceso a la propiedad inmobiliaria de quienes más difícil lo tenían, y Freddie Mac, nacido en los años 70 para competir con Fannie Mae, se habían extendido a sus emisiones para garantizar su propia actividad de refinanciación del sector hipotecario.

Indirectamente con ellas todas las entidades financieras se han visto muy afectadas. La entidad española en la que más directamente está repercutiendo la crisis es en el Banco Santander a través de su filial el banco de Filadelfia, Sovereign Bank, en el que cuenta con el 24,3% de su capital. A 30 de junio esta entidad contaba con acciones preferentes de las agencias de garantía hipotecaria Fannie Mae y Freddie Mac por un importe conjunto de 422 millones de euros. Ahora se beneficiará del plan de rescate (A la apertura de la Bolsa de Madrid, los títulos de la entidad subían más dell 6% hasta los 11,81 euros. Las acciones del mayor banco español lideraban las subidas de la bolsa española gracias al plan de salvación de Freddie Mac y Fannie Mae. En algunos mercados euros, las alzas eran del 4%. Según ha admitido Sovereign, su exposición representaba unas pérdidas latentes de 34,4 millones de dólares, pero no se descartaba que fueran superiores. La compra del 79,9% de capital al valor nominal conlleva un coste para los accionistas.

Sovereign admitió a finales del pasado mes que si, como era previsible, las dos entidades hipotecarias se veían obligadas a captar capital fresco se diluiría todavía más el valor de sus acciones. El analista de CreditSights, David Hendler, advertía en su informe sobre el sector bancario de EEUU del riesgo derivado por la elevada cartera de Sovereign en acciones preferentes de ambas firmas hipotecarias y daba por descartado que la amortización de esas acciones preferentes de Sovereign en las entidades controladas por el Gobierno, tendrían un impacto negativo en sus cuentas. El consejero delegado del Santander, Alfredo Sáenz, admitió, con ocasión de la presentación de resultados del primer semestre, que el valor de la entidad norteamericana en este momento estaba muy por debajo de lo desembolsado por el Santander en su día para hacerse con casi el 25% de la entidad.

La depreciación esperada es la razón por la que el Banco de China, uno de los más expuestos a las emisiones del Fannie y Freddie, se haya desprendido en los últimos meses nada menos que de 4.600 millones de dólares de deuda emitidas por ellas. Pese a la intervención se sigue temiendo una gran volatilidad y hasta el cierre de los mercados nadie se atreve a asegurar lo que ocurrirá hoy con los valores bancarios más afectados por la crisis 'subprime' y su exposición al sector inmobiliario. El gran varapalo sufrido por las acciones de Fannie Mae y Freddie Mac en lo que va de año se debe a la incertidumbre sobre su viabilidad ante el temor de sus accionistas a que la intervención gubernamental suponga en la práctica la pérdida total del valor de sus acciones.

El Secretario del Tesoro de EEUU, Henry M. Paulson Jr, Paulson ha querido evitar a toda costa la quiebra de estas entidades para que no se hunda el sistema financiero. Ha justificado la necesidad de la intervención del Gobierno porque están tan interrelacionadas con el sistema financiero que el fracaso de cualquiera de ellas no sólo tendría repercusiones en Estados Unidos, sino en el conjunto del sistema financiero mundial. Paulson considera que la tormenta afectaría directa y negativamente en el sector hipotecario americano e incluso dañaría las posibilidades de la estabilidad financiera de las familias, rebajaría los presupuestos familiares, el valor de las viviendas, e incluso, el valor de los ahorros para la formación y la vejez. La bancarrota de Fannie y Freddie afectaría a la capacidad de los americanos para hacerse con una hipoteca, para conseguir un crédito para el automóvil así como otros créditos al consumo y para financiar a las empresas. La quiebra sería también un golpe muy duro contra el crecimiento económico y la creación de puestos de trabajo.

Los responsables de la decisión no han desvelado ni lo que les costará a los ciudadanos que pagan impuestos, ni los recursos que destinará la administración norteamericana para sanear el sector pero a tenor de los objetivos serán necesarios miles de millones de dólares. Todo parece depender de la recuperación del sector inmobiliario, como muy bien saben en España financieras y constructoras. ¿Tendrá Solbes fuerza y coraje para emprender la operación, salvando las distancias, que necesita la economía española?