Monitor de la Construcción
El paro y la pérdida de afiliados a la SS frenan su deterioro en la construcción
Aun así, el paro registrado del sector aumenta en 29.937 personas en lo que va de año
Los efectos negativos de la crisis en la actividad de la construcción siguen manifestándose en la estadística oficial del paro y de la afiliación a la Seguridad Social. Los datos del período enero-septiembre de este año muestran que continúa la pérdida de empleo en la construcción, aunque se detecta en los últimos meses un deterioro menos intenso que la media de lo que va de año, evidenciando una ralentización continuada de la pérdida de empleo sufrida por el sector desde finales de 2007, lo cual puede indicar que se comienza a tocar suelo o, al menos, que se puede consolidar una etapa de pérdida de empleo menor que en igual período del año pasado. En septiembre, el paro registrado en el sector disminuyó, aunque apenas un -0,2%, por lo que mejor se puede hablar de contención que de reducción, continuando la tendencia que desde mayo ha mostrado esta magnitud y que parece responder a la creación de empleo fomentada por el PlanE municipal, ya que de todo lo que va de año, solo mayo, junio y ahora septiembre muestran leves descensos del paro registrado.
En el conjunto de 2009, la construcción ha visto aumentar este paro registrado en 29.937 personas según datos homogeneizados (aplicando el nuevo CNAE desde primero de enero); según el cómputo antiguo el paro aumentó desde primeros de enero en 177.348 personas. A finales de septiembre había 708.078 parados registrados en la construcción.
En cuanto a la estadística de afiliación a la Seguridad Social, tanto en el Régimen General como en el de autónomos sigue cayendo el número de trabajadores en alta, continuando la tendencia instalada en estas magnitudes desde primeros de este año. La afiliación al Régimen General cayó en septiembre de este año un -1,2% en tasa intermensual; todo el año se ha mantenido en negativo esta tasa excepto en mayo -con un 0,4%- y en junio -con un 0,2%-, que consiguieron cerrar en positivo.
En cuanto a la afiliación de autónomos, se ha evidenciado una pérdida constante de afiliados en lo que va de año, con tasas negativas mes tras mes sin alcanzar ninguna positiva desde comienzos de 2009. En el conjunto del período el sector ha perdido 35.646 afiliados autónomos pero, aunque siempre en negativo, la evolución a lo largo de este año de este segmento es mucho menos acusada -más plana- que la del Régimen General mostrando así, una mayor capacidad de este colectivo para mantener actividad aunque con las dificultades inherentes a la crisis actual.
Según la "Serie histórica de afiliación media por actividad económica y relación laboral", corregida con el pertinente ajuste estacional, que elabora FUNCAS y que suma la afiliación conjunta de asalariados y autónomos por ramas de actividad, desde el 1 de enero de 2008 al 30 de septiembre de este año 2009 la Seguridad Social ha perdido 1.453.074 afiliados en total, de los que nada menos que 820.900 corresponden a la actividad de la construcción, un 56,5% del total. De cada dos afiliados perdidos en el conjunto de nuestra economía, uno (y pico) corresponden a este sector.
Dado que desde primeros de año se aplica una nueva clasificación de ramas de actividad productiva (CNAE-09) y que sólo se ha convertido a la nueva base el año 2008, no es posible establecer comparaciones homogéneas más atrás, pero baste decir que -aparte de los ajustes derivados del nuevo CNAE- desde junio de 2007 en el que se alcanzó el máximo número de afiliados a la Seguridad Social en este sector (2.477.242 afiliados en alta) la magnitud no ha hecho más que retroceder.
Es verdad que 2008 ha sido el peor año que se recuerda con una pérdida sectorial de 550.835 afiliados, pero en los nueve meses transcurridos de 2009 esta pérdida alcanza ya los 270.065 afiliados, o sea una suma de 820.900 afiliados menos de los que cotizaban el uno de enero de 2008. De representar en junio de 2007 el 12,8% del total de afiliados, el sector ha caído hasta representar el 9,8% de ese total, una significativa pérdida de tres puntos.
Las dos cuestiones fundamentales sobre la futura evolución del empleo en la construcción son cuándo tocará suelo la pérdida de actividad constructora, dónde y en qué condiciones lo hará. En segundo lugar y a partir de dónde se sitúe ese suelo, cuánto tardará la actividad en iniciar la recuperación y consecuentemente, cuando afectará positivamente esta hipotética onda de la recuperación al empleo y con ello, al aumento de las cotizaciones a la Seguridad Social.
El consenso de los expertos anuncia que una parte de la actividad ya ha tocado suelo y que la parte más problemática -la edificación residencial- lo hará dentro de este año 2009, pero en cotas muy bajas. Así, el indicador adelantado de la actividad de la construcción que ha comenzado a elaborar SEOPAN, anticipa que en construcción de vivienda el mínimo interanual se ha producido en el primer trimestre de este año 2009, ya que este subsector muestra posteriormente "una progresiva atenuación de sus tasas, aunque aún serían de cierta entidad en el comienzo del próximo ejercicio", pero advierte que el mínimo cíclico se situará en el tercer trimestre del año, prediciendo una caída del -23,6% en ese período, y que la leve atenuación posterior prevista "no impedirá mantener un fuerte recorte de la actividad en la segunda parte del año". O sea, un suelo muy bajo y harto dudoso en lontananza.
En cuanto a la evolución del resto de la actividad constructora -fundamentalmente obra civil- este indicador adelantado predice que el mínimo interanual se habría alcanzado asimismo en el primer trimestre del año en curso, descendiendo las tasas negativas de modo progresivo en los siguientes trimestres. Probablemente el mínimo cíclico se habría situado también en el primer trimestre de 2009 -con una caída del -6,1%- lo que le induce a pronosticar que se consolidará este punto de inflexión.
Pero establece una cautela singular debido a la importante incidencia del Fondo Estatal de Inversión Local, por lo que su evolución, su renovación y las condiciones de dicha hipotética renovación podrían modificar el sustento de las previsiones citadas. O sea, incertidumbres varias en el horizonte y singular dependencia de iniciativas públicas como son, junto al señalado FEIL, la evolución de la contratación pública a corto plazo, la incidencia o no en los próximos trimestres de nuevas iniciativas como es el anunciado plan de inversión por sistemas CPP y concesionales, etc.
Por último hay que señalar que la afiliación a la Seguridad Social de extranjeros que trabajan en el sector sigue representando un volumen muy importante. Con datos a agosto de este año este colectivo representaba aún el 15,8% del total sectorial en el Régimen General, y el 20,2% de los afiliados de la construcción al Régimen de Autónomos. Y mientras que en el Régimen General los procedentes de fuera de la UE copan la mayoría, en el de autónomos esta mayoría la ostentan los emprendedores extranjeros procedentes de la UE.