EDICIÓN FIN DE SEMANA
El ciudadano medio sigue sufriendo la restricción del crédito pese a la inyección de dinero público
La banca norteamericana batirá este año el récord de reparto de 'bonus' pese a la crisis y las ayudas
Las entidades se habían comprometido a limitar las remuneraciones, que en 2009 superarán los 130.000 millones de hace dos años
El sistema de remuneración de la banca en Estados Unidos da por finalizada la crisis y se prepara a repartir más de 140.000 millones de dólares entre salarios, bonus y otras remuneraciones variables, como pagos para afrontar problemas de salud y fondos de pensiones. La cifra supone todo un récord. Supera incluso a la alcanzada en 2007, año de los excesos y "exhuberancias irracionales", en el que se sobrepasaron los 130.000 millones de dólares. Evidentemente también se superan los 117.000 millones de dólares distribuidos en 2008. Como el uso de las palabras suele aminorar su significado hay ya quien, para calificar la situación, cambia la palabra inmoral por la de indecente. Estos incrementos se han producido pese a que el presidente Obama nombró a Kenneth Feinberg, para que validara la remuneración de las entidades que habían recibido fondos públicos y no los habían devuelto. De ahí la prisa de algunos consejos por devolver las ayudas del Tesoro, pese a que hay quien con los balances en la mano consideran que la crisis no se ha superado y que las cuentas del tercer trimestre se están adaptando a la percepción de los bonus. Con todo, Feinberg ha pedido a AIG que rebaje en casi 200 millones el presupuestos para salarios y que recupere 45 millones mal concedidos.
En Estados Unidos, la opinión pública ha comenzado a mostrar su desencanto con la situación y con su presidente. Obama no ha conseguido todavía hacer aprobar la ley que limita los salarios de los ejecutivos, mientras se siguen aportando ayudas para sostener al sistema financiero y evitar que el desempleo, que ya supone el 9,8%, siga creciendo. Aunque los analistas recuerdan que la situación se repite a consecuencia del fracaso del G20 al no lograr imponer un techo a las remuneraciones de los ejecutivos, lo que percibe el ciudadano medio es que él sigue sufriendo la restricción del crédito sin que los causantes de la crisis sufran la más mínima consecuencia.
Los datos sobre las remuneraciones variables y los importes de las ayudas federales han sido publicados gracias a una encuesta realizada por The Wall Sreet Journal entre las principales entidades financieras. Desde éstas se segura que van a seguir los principios anunciados por el Consejo de Estabilidad Financiera, que no habrá jubilaciones doradas multimillonarias y que la mayoría de la remuneración variable se hará mediante el abono de stocks-options, con cláusulas de restitución y a lo largo de un período de tiempo. Pero las cifras globales asustan.
Goldman Sachs es uno de los que más está en el centro de mira de los supervisores. Va a repartir entre 20.000 y 23.000 millones en remuneraciones variables, siguiendo el modelo de la banca de inversión norteamericana en la que el 50% de los ingresos proceden del salario fijo y el 50% restante del cumplimiento de unos objetivos. Su presidente y consejero delegado, Lloyd Blankfein, ha confesado recientemente que entre agradar a la opinión pública y tener contentos a sus empleados prefiere tener contentos a estos últimos.
Morgan Stanley, pese a que sus ingresos han caído un 6%, va a pagar un 33% más que el año pasado a sus empleados. Unos 16.000 millones de dólares. En mayor aumento de los costes de personal lo va a sufrir el Bank Of America, nada menos que el 64%, bien es cierto que su perímetro es mucho mayor una vez que ha absorbido Merril Lynch y Countrywide.
JP Morgan Chase, que ha absorbido a Bear Stearns y Washington Mutual, verá aumentar sus costes salariales un 29,7%. Casi 30.000 millones en total. De entre los grandes, sólo el Citi reducirá sus presupuestos para la remuneración de sus empleados. La caída será del orden del 32%. Esta decisión pone en cuarentena la afirmación de que hay que mantener e incluso subir los bonus, porque si no se marchan a la competencia.