Monitor del Seguro
Las dos fusiones catalanas buscan un socio en el negocio
Las cajas quieren más 'tajada' del seguro
CAM y Aegon, una pareja bien avenida.- El rescate bancario más caro.- AIG, dos trimestres con beneficios
El panorama de alianzas entre aseguradoras y cajas de ahorros ha tomado un renovado impulso, cuando ya parecía casi completamente agotado, gracias a los procesos de fusiones que viven algunas de estas últimas entidades. Estas alianzas se han vuelto a poner de rabiosa actualidad y en algunos casos pueden acabar como el rosario de la aurora. Las dos fusiones anunciadas entre cajas catalanas -Caixa Catalunya, Caixa Tarragona y Caixa Manresa, por una parte y Caixa Terrassa, Caixa Sabadell, Caixa Manlleu y Caixa Girona, por otra-, ya han anunciado que buscan un socio para su negocio de seguros y que están dispuestas a escuchar ofertas. La cosa no es nada sencilla ni nada barata. La caja resultante, en cada caso, de estas fusiones pretende sacar una buena tajada a la aseguradora que se embarque con ella en la aventura del seguro, que será, sin duda, una importante ayuda para sufragar los gastos de todo el proceso.
Y las aseguradoras tampoco es que estén para muchas alegrías, pues todavía están lamiéndose las heridas que les ha provocado la crisis. Pero hay que tener en cuenta que la mercancía que venden las cajas es importante, ya que la unión de estas entidades supone la configuración de grandes redes de ventas, que además están muy concentradas en Cataluña.
Aparte del precio, que ya es de por sí motivo más que suficiente, el otro gran escollo para estas operaciones es que algunas de estas cajas que se fusionan habían vendido hace tiempo la mitad de su negocio de seguros a una compañía, como es el caso de Caixa Sabadell a Zúrich y de Caixa Terrasa a Reale y a Aegon. Aunque los rectores del nuevo grupo dicen que estas aseguradoras van a tener preferencia a la hora de pujar, de no ser elegida -y de hecho al menos dos de estas entidades se van a quedar fuera- tendrán que recibir una compensación, tanto por lo que han pagado como por lo que en seguros llaman "pérdida de beneficios", esto es, lo que esperaban ganar durante el tiempo de la alianza con la caja.
Pero además no para aquí la cosa, ya que este mismo problema surge también en el caso de Caja Castilla La Mancha que, tras su intervención por el Banco de España ha sido adjudicada a Caja Astur, en un claro ejemplo de que "el pez chico también se puede comer al grande" -24.000 millones de euros en activos de la caja manchega, frente a los poco más de 15.000 millones de la asturiana-. Esta última entidad parece que de momento no tiene ninguna alianza en el campo de seguros, pero sí la tiene su adjudicada, que vendió la mitad de su negocio de seguros a Mapfre va a hacer ahora tres años. Si es Mapfre la que llega a un acuerdo con Caja Astur, "miel sobre hojuelas", pero si se mete otra aseguradora en medio, ya tenemos otra vez el lío armado.
CAM y Aegon, una pareja bien avenida
Donde no hay lío es en Mediterráneo Vida la aseguradora que comparten la Caja de Ahorros del Mediterráneo (CAM) y la aseguradora holandesa Aegon. Esta entidad ha celebrado recientemente un consejo de administración en la sede de CAM en Alicante, y los dos socios están encantados de haberse conocido, ya que la realidad ha superado con éxito las previsiones de negocio marcadas tras los cinco primeros años de su acuerdo. Y es que en ese tiempo el valor de Mediterráneo Vida se ha incrementado en un 170%, Al pasar de 300 millones en 2004 hasta los 808 millones en junio de 2009.
Caser se alía con Caixanova
La guinda en todo este "totum revolutum" que es en estos momentos el mundo de las alianzas entre banca y seguros la han puesto Caixanova y Caser. No se conoce la cifra que pagará Caser, aseguradora participada por 36 Cajas de Ahorros, las Mutuas Francesas MAAF y MMA, CECA y Ahorro Corporación, por el 50% Caixanova Vida y Pensiones, pero por lo demás es un acuerdo clásico, con una "joint venture" para la comercialización de seguros, en la que la caja pone su red de oficinas para la venta de los productos, mientras que Caser aportará "su experiencia en el desarrollo y gestión de seguros".
El plan de negocio que han pactado ambos socios para la nueva entidad, que se dedicará a los seguros de vida, planes de pensiones y seguros de dependencia, calcula que las primas emitidas en el quinto año de funcionamiento por seguros de vida ascenderán a 270 millones de euros, mientras que el patrimonio que gestionen a través de los planes de pensiones suscritos será superior a 460 millones.
Caser, por su procedencia y por su trayectoria, conoce muy bien el mundo de las cajas y, desde luego sabe lo que tiene entre manos en el mundo del seguro, por eso creemos que no habrá pedido la cabeza -como no lo ha hecho en ocasiones anteriores- a lo hora de firmar esta alianza.
El rescate bancario más caro
Pero no son sólo las cajas las que venden parte de sus filiales aseguradoras, también los bancos están en ese juego, aunque en algunos casos los motivos sean bien distintos. A la holandesa ING, que ha anunciado la separación y venta de su negocio de seguros, le han salido imitadores. El primero de todos ha sido el Royal Bank of Scotland (RBS) que, como en el caso del holandés se tiene que desprender de su negocio de seguros para recibir ayudas públicas.
Se trata de un acuerdo a tres bandas, bueno, en realidad sólo a dos, que son el Tesoro británico y la Comisión Europea, porque la tercera, que sería el propio banco sólo ha tenido que callar y aceptar. Así que, por medio de ese acuerdo, el RBS tiene hasta 2013 para vender su negocio asegurador, que ocupa una posición de liderazgo en el mercado británico. También tiene que reducir su presencia en el sector bancario del Reino Unido y no pagar dividendos ni cupones por acciones preferentes durante un par de años como mínimo.
A cambio de todo eso y algo más, el banco británico participará en el programa de garantía de activos tóxicos diseñado por el Gobierno. Además, el Estado realizará una nueva inyección de capital en el banco por importe de 25.500 millones de libras (unos 28.223 millones de euros) mediante la suscripción de acciones convertibles y el compromiso del Tesoro para suscribir hasta 8.000 millones de libras adicionales en acciones convertibles en el caso de que el ratio de solvencia Tier 1 de la entidad bajará del 5%.
Con todo ello, el Gobierno británico pasará a controlar más del 84% del capital del RBS, frente al 70% que controla actualmente. Esta operación supone el rescate bancario más oneroso hasta la fecha, puesto que las ayudas a la entidad escocesa superan los rescates del Citigroup y Bank of America en EEUU.
AIG, dos trimestres con beneficios
A quien parece que le van razonablemente bien las cosas es a AIG que tras dos años seguidos de pérdidas y después de todos los avatares y sinsabores lleva dos trimestres consecutivos con beneficios. En el último gano 455 millones de dólares que no son nada comparados con los casi 24.500 que perdió en el mismo periodo de 2008. Pese a estos seis últimos meses sin números rojos, la aseguradora estadounidense acumula una pérdida en lo que va de año 2.076 millones de dólares.
Para llegar aquí, la que fuera la mayor aseguradora del mundo y la que ha batido todos los récord en pérdidas y en ayudas (perdió casi 100.000 millones en 2008 y recibió 182.000 millones de ayudas a cambio de controlar la Administración el 80% de su capital) ha tenido que vender parte de su patrimonio, principalmente las filiales más pequeñas, porque para las grandes no encuentra comprador o si recibe alguna oferta es a precio de ganga, cosa por la que no pasan los actuales administradores.
Y mientras tanto, la filial europea, rebautizada con el nombre de Chartis para aparentar una desligazón de la matriz, como si no tuviera nada que ver, y sigue viento en popa, como ha ido siempre, porque sólo se dedica a los seguros y eso lo sabe y lo hace bien. Además, tienen a los principales dirigentes de "roadshow" permanente por las principales ciudades de nuestra geografía para explicar el cambio de marca a su propia gente y a todo aquel que les quiera escuchar.